Hernia umbilical: lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una hernia umbilical es un bulto o protuberancia que aparece cerca del ombligo. Ocurre cuando una parte del intestino o un poco de grasa del abdomen se sale por un punto débil de la pared muscular. Ese punto débil es la zona donde estaba el cordón umbilical.
Datos clave
- Es una afección frecuente, sobre todo en bebés y en adultos con ciertos factores de riesgo.
- En los bebés, muchas hernias umbilicales se cierran solas antes de los 4 o 5 años.
- En los adultos, no se cura sola y puede necesitar cirugía para evitar complicaciones.
- Un bulto en el ombligo no siempre es señal de algo grave, pero debe valorarlo un médico.
Sí, es una de las hernias más comunes. Se calcula que hasta 1 de cada 5 bebés puede tenerla. En adultos, es más frecuente en mujeres y en personas con exceso de peso.
Afecta a personas de todas las edades. Es muy común en recién nacidos y en adultos, sobre todo después del embarazo, con obesidad o que realizan esfuerzos físicos continuos.
Síntomas
- Llama de inmediato a los servicios de emergencia (112 en España, 911 en muchos países de América) si el bulto se pone duro, rojo, oscuro o muy doloroso.
- Pide ayuda de emergencia si tienes dolor intenso y repentino en el abdomen o alrededor del ombligo.
- Acude a urgencias de inmediato si la hernia viene con náuseas, vómitos o no puedes expulsar gases ni evacuar.
- ⚠Pide cita el mismo día si notas que el bulto ya no se puede empujar para que vuelva a entrar.
- ⚠Consulta hoy si el dolor aumenta o si la hernia crece rápidamente.
- ⚠Acude al médico sin esperar si tienes fiebre o malestar junto con la hernia.
Síntomas comunes
- Un bulto suave cerca del ombligo que aparece al toser, estornudar o hacer fuerza.
- Dolor o molestia leve en la zona del ombligo, especialmente al hacer esfuerzos.
- El bulto suele ser indoloro y puede desaparecer cuando te acuestas o lo presionas con suavidad.
Síntomas en niños
- Un bulto en el ombligo que se hace más visible cuando el bebé llora, tose o hace fuerza.
- El bulto es blando y normalmente no duele.
- Suele desaparecer solo en los primeros años de vida.
Síntomas en adultos mayores
- Un bulto en el ombligo que puede ser más grande y no desaparece al acostarse.
- Dolor sordo o sensación de pesadez en la zona.
- En ocasiones, molestias digestivas como hinchazón o estreñimiento.
Causas
Causas principales
- El ombligo es un punto naturalmente débil de la pared del abdomen, porque por ahí pasó el cordón umbilical al nacer.
- En los bebés, la abertura no termina de cerrarse y permite que el intestino sobresalga.
- En los adultos, un aumento de la presión dentro del abdomen (por esfuerzo, tos, estreñimiento o embarazo) empuja los tejidos por esa zona débil.
Factores de riesgo
- Levantar objetos muy pesados con frecuencia.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Estar embarazada o haber tenido varios embarazos.
- Padecer tos crónica o estreñimiento.
- Tener acumulación de líquido en el abdomen (ascitis).
- Haber tenido una cirugía abdominal.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor intenso en la hernia y no desaparece al reposar.
- Si el bulto está duro, rojizo o sensible, o vomitas o no puedes evacuar.
- Si la hernia aparece de repente y el malestar no te deja hacer vida normal.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas un bulto nuevo en el ombligo, aunque no duela.
- Si el bulto crece con el tiempo o empieza a causarte molestias.
- Si quieres saber qué opciones de tratamiento tienes o cómo cuidarte.
Diagnóstico
El médico hará una exploración física. Te pedirá que estés de pie y acostado, que tosas o hagas fuerza para ver si aparece el bulto. También te preguntará cuándo empezó y si te duele.
Pruebas que se pueden realizar
- Normalmente no se necesitan pruebas para diagnosticar una hernia umbilical.
- Si hay dudas o se sospecha que el intestino está atascado, se puede hacer una ecografía o un TAC (tomografía computarizada) del abdomen.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser corta. No necesitas prepararte de forma especial. El médico te explicará lo que ha encontrado y te propondrá los siguientes pasos, ya sea revisarte de vez en cuando o derivarte a un cirujano.
Tratamiento
El tratamiento depende de la edad, del tamaño de la hernia y de los síntomas. En bebés, la opción más frecuente es esperar, porque la hernia puede cerrarse sola. En adultos, lo habitual es la cirugía, sobre todo si la hernia duele o crece.
Autocuidado en el hogar
- Evita levantar objetos pesados o hacer esfuerzos con la tripa sin apoyo.
- Si tu médico te lo enseña, puedes empujar el bulto suavemente cuando estés acostado para que se reduzca (que vuelva a entrar).
- Mantén un peso saludable y trata la tos o el estreñimiento, que aumentan la presión en el abdomen.
- No esperes a que 'se pase': si algo cambia, consulta.
Tratamientos médicos
En los adultos, el tratamiento definitivo es la cirugía. No se usa ningún medicamento para curar la hernia. La operación consiste en recolocar el tejido que sobresale y reforzar la pared abdominal, normalmente con puntos o una malla. Puede hacerse con cirugía abierta (una incisión en el ombligo) o laparoscópica (varias incisiones pequeñas). Tu cirujano te explicará cuál es la mejor opción según tu caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En adultos, suele recomendarse la cirugía para evitar que la hernia se complique, aunque no duela. En niños, se considera si la hernia no se cierra sola, es grande o causa molestias. El cirujano valorará el momento adecuado.
Vivir con esta afección
Si convives con una hernia umbilical, aprenderás a conocer tu cuerpo. Presta atención a cómo se comporta el bulto: si cambia de tamaño, te duele o se pone duro. Evita forzar la pared abdominal y mantén una buena postura al agacharte o cargar pesos.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una alimentación rica en fibra y bebe agua para evitar el estreñimiento.
- Si tienes tos persistente, consulta a tu médico para tratarla.
- Practica ejercicio moderado, pero pregunta antes a tu médico qué actividades son seguras.
- No fumes: la tos crónica del tabaquismo aumenta el riesgo de hernias.
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta equilibrada con frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. El estreñimiento puede empeorar una hernia. El ejercicio suave, como caminar o nadar, suele ser bueno, pero evita levantar pesas sin supervisión médica.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal tener preocupación o ansiedad ante un bulto en el abdomen o ante la idea de una operación. Habla con tu familia, tus amigos y tu médico. Si sientes angustia que no te deja vivir con normalidad, busca apoyo psicológico. En momentos de crisis emocional, acude a un profesional o llama a una línea de ayuda de tu país.
Prevención
En los bebés, no se puede prevenir, porque depende del desarrollo de la pared abdominal. En adultos, se pueden reducir los riesgos: evita el sobrepeso, no hagas esfuerzos bruscos sin control, trata la tos y el estreñimiento a tiempo, y protege tu abdomen durante el embarazo.
Vacunas
No hay vacuna para la hernia umbilical.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para detectarla. La hernia suele descubrirse en una revisión médica o cuando la propia persona la nota.
Complicaciones
Si no se trata
- La hernia puede crecer y provocar más molestias con el tiempo.
- Puede encarcelarse, es decir, que el contenido quede atrapado fuera y ya no se pueda reducir.
- Si se corta el riego sanguíneo, se produce una estrangulación. Es una urgencia médica y requiere operación rápida.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las hernias umbilicales tienen un pronóstico excelente. Muchas desaparecen solas en niños. En adultos, la cirugía es segura y efectiva, y la recuperación suele ser buena. Si se atiende a tiempo, las complicaciones graves son poco frecuentes.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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