Várices en el embarazo: cómo vivir con ellas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las várices son venas hinchadas y retorcidas que se ven bajo la piel, generalmente en las piernas. Durante el embarazo, el aumento del volumen de sangre y la presión del útero sobre las venas pueden hacer que estas se dilaten y se vuelvan más visibles.
Datos clave
- Son muy comunes durante el embarazo y suelen mejorar después del parto.
- No todas las várices causan molestias, pero algunas pueden doler, picar o sentirse pesadas.
- El uso de medias de compresión y elevar las piernas puede aliviar los síntomas.
Sí, aproximadamente 4 de cada 10 mujeres embarazadas desarrollan várices, especialmente en el segundo y tercer trimestre.
Afecta a mujeres embarazadas, sobre todo a aquellas que han tenido várices antes, tienen antecedentes familiares o pasan mucho tiempo de pie.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en una pierna
- Hinchazón repentina de una pierna o pantorrilla
- Enrojecimiento, calor o sensibilidad al tacto en la zona de la várice
- Fiebre inexplicable
- ⚠Sangrado de una várice que no se detiene con presión suave
- ⚠Úlcera (llaga) en la pierna que no cicatriza
- ⚠Cambios en el color de la piel alrededor de la várice
Síntomas comunes
- Venas hinchadas, retorcidas y de color azul o morado en las piernas
- Sensación de pesadez, dolor o cansancio en las piernas
- Picazón alrededor de las venas
- Hinchazón leve en los tobillos y pies (edema)
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, las várices pueden ser más grandes y causar molestias persistentes, aunque durante el embarazo el enfoque principal es en la mujer gestante.
Causas
Causas principales
- Aumento del volumen de sangre durante el embarazo, que dilata las venas
- Presión del útero en crecimiento sobre las venas pélvicas y de las piernas
- Cambios hormonales que relajan las paredes de las venas
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de várices
- Embarazo previo con várices
- Peso corporal elevado o aumento de peso excesivo
- Permanecer mucho tiempo de pie o sentada sin moverse
- Edad materna avanzada
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presentas alguno de los síntomas de emergencia o urgente mencionados antes.
Programe una cita de rutina si:
- Si las várices te causan dolor, picazón o molestias que interfieren con tu vida diaria.
- Si notas que las várices crecen rápidamente o aparecen nuevas.
- En tu control prenatal habitual, coméntale a tu médico sobre tus várices.
Diagnóstico
El médico examinará tus piernas mientras estás de pie y te preguntará sobre tus síntomas. Durante el embarazo, no suelen ser necesarias pruebas adicionales.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía Doppler (a veces) para evaluar el flujo sanguíneo y descartar coágulos.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico es sencillo y rápido. Si es necesario, te indicarán un ultrasonido para ver las venas en detalle. No te preocupes, es indoloro y seguro durante el embarazo.
Tratamiento
Durante el embarazo, el tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. No se suele recurrir a procedimientos invasivos a menos que sea estrictamente necesario.
Autocuidado en el hogar
- Eleva las piernas siempre que puedas, por encima del nivel del corazón.
- Evita estar de pie o sentada por largos periodos; camina un poco cada hora.
- Usa medias de compresión gradual (pregunta a tu médico o farmacéutico cuáles son adecuadas para ti).
- Haz ejercicio suave como caminar o nadar, siempre con autorización médica.
- Mantén un peso saludable según las recomendaciones de tu médico.
Tratamientos médicos
En casos de molestias importantes, tu médico puede recomendar medicamentos tópicos para aliviar la picazón o el dolor, pero siempre bajo supervisión. No uses tratamientos sin consultar. Durante el embarazo se evitan los procedimientos como la escleroterapia o la cirugía, a menos que haya complicaciones graves.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Rara vez se necesita cirugía durante el embarazo. Solo se considera si hay sangrado persistente, úlceras que no sanan o coágulos sanguíneos. En esos casos, se valora el riesgo y beneficio junto con tu obstetra y un especialista en venas.
Vivir con esta afección
Vivir con várices en el embarazo implica adoptar pequeños hábitos que alivien la presión en las piernas. Escucha a tu cuerpo: si estás mucho tiempo de pie, siéntate y eleva las piernas. Evita ropa ajustada en la cintura o las piernas.
Consejos de estilo de vida
- Duerme de lado, preferiblemente del izquierdo, para mejorar la circulación.
- Usa zapatos cómodos y evita tacones altos.
- No cruces las piernas al sentarte.
- Masajea suavemente las piernas con movimientos hacia arriba (consulta primero con tu médico).
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en fibra (frutas, verduras, granos enteros) ayuda a evitar el estreñimiento, que puede empeorar las várices. Bebe suficiente agua. El ejercicio moderado, como caminar 20-30 minutos al día, mejora la circulación. Consulta siempre con tu médico antes de iniciar cualquier rutina.
Salud mental y bienestar emocional
Las várices pueden hacerte sentir incómoda con tu apariencia o preocuparte por tu salud. Es normal tener estas emociones. Habla con tu pareja, familia o profesional de la salud. Recuerda que la mayoría mejoran después del parto. Si la ansiedad o el malestar emocional son intensos, busca apoyo en tu equipo de salud mental.
Prevención
No se puede prevenir por completo debido a los cambios hormonales y físicos del embarazo, pero seguir las recomendaciones de autocuidado reduce el riesgo de que empeoren y alivia las molestias.
Vacunas
No aplica.
Programas de detección
No hay pruebas de detección rutinarias para várices en el embarazo. Si tienes factores de riesgo, coméntalo con tu médico en el control prenatal.
Complicaciones
Si no se trata
- Tromboflebitis superficial (inflamación y coágulo en una vena superficial, que causa dolor y enrojecimiento).
- Úlceras venosas (llagas en la piel que tardan en sanar).
- Sangrado de una várice si se lastima.
- En raras ocasiones, trombosis venosa profunda (coágulo en una vena profunda, que requiere atención médica urgente).
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las várices del embarazo mejoran o desaparecen por completo en los primeros meses después del parto. Con cuidados adecuados y seguimiento médico, las complicaciones graves son poco frecuentes. Llevar un estilo de vida saludable y atender los síntomas a tiempo ayuda a tener una buena evolución.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.