Seizure first aid
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una convulsión es una actividad eléctrica anormal y repentina en el cerebro que puede causar movimientos involuntarios, cambios en el comportamiento o pérdida del conocimiento. Los primeros auxilios para convulsiones son los pasos que se deben seguir para ayudar a una persona mientras tiene una convulsión y mantenerla segura.
Datos clave
- La mayoría de las convulsiones terminan solas en pocos minutos.
- Nunca metas nada en la boca de la persona que está convulsionando.
- Si la convulsión dura más de 5 minutos o la persona no despierta, llama a emergencias (112 en España, 911 en México, etc.).
Las convulsiones son relativamente comunes. Se estima que hasta 1 de cada 10 personas puede tener una convulsión en algún momento de su vida, pero no todas significan epilepsia.
Pueden ocurrir a cualquier edad, pero son más frecuentes en niños pequeños y en adultos mayores de 65 años.
Síntomas
- Convulsión que dura más de 5 minutos
- La persona no despierta después de la convulsión
- La persona tiene dificultad para respirar
- Otra convulsión comienza poco después de que termine la primera
- La convulsión ocurre en el agua
- La persona está embarazada o tiene diabetes
- La persona se lastima durante la convulsión
- ⚠Primera vez que ocurre una convulsión
- ⚠La persona tiene fiebre alta junto con la convulsión
- ⚠La persona no recupera el conocimiento por completo después de 15 minutos
- ⚠Sospecha de lesión en la cabeza antes de la convulsión
Síntomas comunes
- Movimientos bruscos e involuntarios de brazos y piernas
- Pérdida del conocimiento o mirada fija y ausente
- Rigidez del cuerpo seguida de sacudidas
- Confusión o desorientación después del evento
- Morder la lengua o labios
- Pérdida del control de la vejiga o intestinos
Síntomas en niños
- Períodos breves de mirada fija o ausencias que parecen soñar despiertos
- Movimientos repentinos de cabeza o brazos
- Caídas sin causa aparente
- Respiración ruidosa o cambio de color en la piel
Síntomas en adultos mayores
- Confusión repentina o desorientación
- Caídas inexplicables
- Movimientos sutiles como parpadeo o temblores finos
- Pérdida breve del conocimiento que puede confundirse con desmayo
Causas
Causas principales
- Epilepsia (trastorno neurológico crónico)
- Fiebre alta en niños (convulsiones febriles)
- Lesión en la cabeza o accidente cerebrovascular
- Infecciones del cerebro como meningitis o encefalitis
- Niveles anormales de azúcar o electrolitos en la sangre
- Falta de oxígeno o consumo de drogas y alcohol
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de epilepsia
- Edad: niños pequeños y adultos mayores tienen mayor riesgo
- Enfermedades neurológicas previas
- Uso de ciertos medicamentos o abuso de sustancias
- Trastornos del sueño o privación de sueño
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Primera convulsión sin causa conocida
- Convulsión que dura más de 5 minutos (llamar a emergencias de inmediato)
- Convulsión en una persona embarazada o con diabetes
- Lesión durante la convulsión
- Dificultad para respirar después de la convulsión
Programe una cita de rutina si:
- Si ya tiene diagnóstico de epilepsia y las convulsiones cambian en frecuencia o tipo
- Para revisar el tratamiento y ajustar medicamentos
- Si hay efectos secundarios que afectan la calidad de vida
Diagnóstico
El médico evaluará la historia clínica completa, preguntará sobre lo que ocurrió antes, durante y después de la convulsión, y puede solicitar pruebas para descartar otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Electroencefalograma (EEG): registro de la actividad eléctrica del cerebro
- Análisis de sangre para descartar infecciones, desequilibrios metabólicos o tóxicos
- Resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) del cerebro para buscar lesiones estructurales
Qué esperar en su cita
El proceso diagnóstico puede llevar tiempo. El especialista en neurología le explicará los resultados y si es necesario iniciar tratamiento. Lleve un diario de las convulsiones (frecuencia, duración, síntomas) para ayudar al diagnóstico.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa subyacente y del tipo de convulsión. En muchos casos se usan medicamentos anticonvulsivos para controlar las crisis. También puede incluir cambios en el estilo de vida y, en casos seleccionados, cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Mantenga un registro de las convulsiones: fecha, hora, duración y síntomas
- Evite los desencadenantes conocidos como falta de sueño, estrés o alcohol
- Use una pulsera o collar de alerta médica que indique que tiene convulsiones
- Asegúrese de que familiares y amigos sepan cómo aplicar primeros auxilios en caso de convulsión
Tratamientos médicos
Los medicamentos anticonvulsivos son la base del tratamiento. Se recetan según el tipo de convulsión y se ajustan gradualmente para encontrar la dosis adecuada con mínimos efectos secundarios. En algunos casos, se puede considerar una dieta especial (dieta cetogénica) o estimulación del nervio vago. Siempre consulte a su neurólogo antes de cambiar o suspender cualquier medicamento.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Para personas con epilepsia focal que no responden a medicamentos, la cirugía para extirpar la zona del cerebro donde se originan las convulsiones puede ser una opción. Se evalúa caso por caso.
Vivir con esta afección
Con el tratamiento adecuado, muchas personas con epilepsia llevan una vida activa y plena. Es importante seguir las indicaciones médicas, tomar los medicamentos a tiempo y mantener hábitos saludables.
Consejos de estilo de vida
- Duerma las horas suficientes y mantenga un horario regular de sueño
- Evite el consumo excesivo de alcohol y nunca consuma drogas ilegales
- Maneje el estrés con técnicas de relajación como meditación o respiración profunda
- Informe a las personas cercanas sobre su condición y cómo ayudar en una convulsión
Dieta y ejercicio
No hay una dieta específica para todos, pero una alimentación equilibrada ayuda al bienestar general. El ejercicio moderado es seguro y beneficioso, pero evite actividades riesgosas como escalar sin supervisión. Siempre consulte con su médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con convulsiones puede generar ansiedad, depresión o preocupación constante. Es importante hablar con un profesional de salud mental si se siente abrumado. No está solo, y el apoyo emocional forma parte del tratamiento.
Prevención
No todas las convulsiones se pueden prevenir, pero se puede reducir el riesgo evitando desencadenantes conocidos, tomando los medicamentos según lo recetado y manteniendo un estilo de vida saludable.
Complicaciones
Si no se trata
- Lesiones por caídas o accidentes durante la convulsión
- Estado epiléptico: convulsión prolongada que puede dañar el cerebro
- Problemas de memoria o aprendizaje si las convulsiones son frecuentes
- Impacto en la vida social, laboral y emocional
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas con epilepsia pueden controlar sus convulsiones y llevar una vida normal. Muchos niños superan las convulsiones febriles sin secuelas. La investigación sigue avanzando, ofreciendo nuevas esperanzas.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 21 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.