Suspected stroke FAST
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un accidente cerebrovascular (ACV) o derrame cerebral ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre a una parte del cerebro. Esto puede dañar las células cerebrales y causar discapacidad. La prueba RÁPIDA (FAST en inglés) ayuda a reconocer los signos de un ACV y actuar de inmediato.
Datos clave
- Cada minuto cuenta: cuanto antes se reciba tratamiento, mayores son las probabilidades de recuperación.
- La prueba RÁPIDA evalúa tres signos: cara, brazos y habla, y el tiempo es crucial.
- Llamar a los servicios de emergencia de inmediato puede salvar vidas y reducir el daño cerebral.
El ACV es una emergencia médica común y una de las principales causas de discapacidad en el mundo.
Puede afectar a cualquier persona, pero el riesgo aumenta con la edad, la presión arterial alta, la diabetes, el tabaquismo y otros factores de salud.
Síntomas
- Cualquier signo de la prueba RÁPIDA (cara caída, brazo débil, habla difícil)
- Pérdida de conciencia
- Convulsiones
- Dolor de cabeza intenso y repentino
- ⚠Síntomas que mejoran por completo en pocos minutos (podría ser un ataque isquémico transitorio, que también requiere evaluación urgente)
Síntomas comunes
- Debilidad o adormecimiento de un lado de la cara (la sonrisa parece torcida)
- Dificultad para levantar un brazo o que un brazo caiga al intentarlo
- Dificultad para hablar o entender el habla (habla arrastrada o confusa)
- Pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos
- Dolor de cabeza intenso y repentino sin causa conocida
- Mareo o pérdida del equilibrio
Síntomas en niños
- En niños, los síntomas pueden incluir debilidad repentina de un lado del cuerpo, convulsiones, dolor de cabeza severo, o dificultad para caminar.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden ser confusión repentina, caídas, o dificultad para moverse sin otra explicación.
Causas
Causas principales
- Un coágulo de sangre que bloquea una arteria en el cerebro (ACV isquémico)
- Ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro (ACV hemorrágico)
Factores de riesgo
- Presión arterial alta
- Diabetes
- Colesterol alto
- Tabaquismo
- Obesidad
- Falta de actividad física
- Enfermedad cardíaca (como la fibrilación auricular)
- Antecedentes familiares de ACV
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si usted o alguien presenta algún signo de la prueba RÁPIDA, llame a los servicios de emergencia de inmediato (no espere a que los síntomas mejoren).
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene factores de riesgo como presión arterial alta, diabetes o colesterol alto, acuda a su médico para controlarlos y reducir el riesgo de ACV.
Diagnóstico
El médico realizará un examen físico, preguntará sobre los síntomas y ordenará pruebas de imagen del cerebro para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Tomografía computarizada (TC) del cerebro
- Resonancia magnética (RM)
- Análisis de sangre
- Electrocardiograma (ECG) para evaluar el ritmo cardíaco
Qué esperar en su cita
En el hospital, el equipo médico trabajará rápidamente para confirmar el diagnóstico y comenzar el tratamiento. Puede que le hagan varias pruebas y lo mantengan en observación. No dude en hacer preguntas sobre lo que está sucediendo.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es restaurar el flujo sanguíneo al cerebro lo antes posible. El tipo de tratamiento depende de si el ACV es isquémico o hemorrágico. Cuanto antes se trate, mejor será el resultado.
Autocuidado en el hogar
- No tome aspirina ni otros medicamentos sin indicación médica
- No maneje si tiene síntomas
- Llame a emergencias, no espere en casa
Tratamientos médicos
Para los ACV isquémicos, se pueden usar medicamentos que disuelven coágulos (trombolíticos) o procedimientos para extraer el coágulo (trombectomía mecánica). Para los ACV hemorrágicos, se pueden usar medicamentos para controlar la presión arterial o cirugía para reparar el vaso roto.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos de ACV hemorrágico, puede ser necesaria una cirugía para aliviar la presión en el cerebro. Su médico le explicará si es necesario y qué esperar.
Vivir con esta afección
Después de un ACV, muchas personas necesitan rehabilitación para recuperar habilidades como hablar, caminar o realizar actividades diarias. Esto puede incluir terapia física, ocupacional y del habla. La recuperación puede ser gradual y requiere paciencia.
Consejos de estilo de vida
- Mantener una presión arterial saludable
- No fumar
- Limitar el consumo de alcohol
- Controlar la diabetes y el colesterol
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en frutas, verduras y granos enteros, baja en sal y grasas saturadas, junto con actividad física regular (como caminar), ayuda a reducir el riesgo de otro ACV. Consulte a su médico antes de comenzar un nuevo plan de ejercicios.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse ansioso, triste o frustrado después de un ACV. Hable con su médico o un profesional de salud mental si estos sentimientos afectan su vida. El apoyo emocional es parte importante de la recuperación.
Prevención
Muchos ACV se pueden prevenir controlando los factores de riesgo como la presión arterial alta, la diabetes y el tabaquismo. Llevar una vida saludable reduce significativamente el riesgo.
Vacunas
No aplica
Programas de detección
Los chequeos regulares de presión arterial, colesterol y azúcar en sangre ayudan a detectar y controlar los factores de riesgo. Hable con su médico sobre la frecuencia con la que debe realizarse estas pruebas.
Complicaciones
Si no se trata
- Discapacidad permanente
- Dificultad para hablar o entender
- Parálisis de un lado del cuerpo
- Problemas de memoria o pensamiento
- Muerte
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento rápido y rehabilitación, muchas personas se recuperan significativamente. La recuperación puede tomar tiempo, pero hay esperanza y apoyo disponible. Seguir las recomendaciones médicas y el estilo de vida saludable mejora las posibilidades.
Encontrar apoyo
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 21 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.