Orquidopexia: la cirugía para el testículo que no bajó
Resumen
La orquidopexia es una cirugía que sirve para llevar un testículo que no bajó hasta su lugar normal, dentro del escroto (la bolsa de piel que cuelga debajo del pene), y fijarlo ahí para que se quede. Antes de nacer, los testículos del bebé se forman dentro del abdomen y suelen bajar solos al escroto en los últimos meses del embarazo. Cuando uno o los dos no bajan, se habla de testículo no descendido o criptorquidia. La orquidopexia corrige esa situación con una operación breve y muy habitual en niños pequeños.
Datos clave
- Es una de las cirugías más frecuentes en la infancia y suele durar entre 30 y 60 minutos.
- Lo ideal es realizarla durante el primer año de vida, muchas veces entre los 6 y los 18 meses, porque cuanto antes se corrige, mejor es el resultado a largo plazo.
- Casi siempre se hace con anestesia general y el niño puede volver a casa el mismo día o al día siguiente.
- En la mayoría de los casos el testículo queda bien colocado y funciona con normalidad.
Sí, es muy común. El testículo no descendido aparece en aproximadamente 3 de cada 100 bebés nacidos a término y en hasta 3 de cada 10 bebés prematuros. En muchos de ellos el testículo baja solo durante los primeros meses de vida, por lo que la cirugía solo se necesita cuando no ocurre así.
Afecta sobre todo a recién nacidos y lactantes, especialmente a los que nacieron antes de tiempo o con bajo peso. Puede pasar en un solo lado o en los dos. En raras ocasiones se realiza en niños mayores o en adultos, por ejemplo cuando el problema no se detectó antes o como parte del tratamiento de otras situaciones.
Síntomas
- Dolor repentino, muy intenso y fuerte en un testículo o en el escroto, con hinchazón: puede ser una torsión testicular, una urgencia que necesita atención inmediata.
- En un bebé o niño pequeño: llanto inconsolable, escroto hinchado, enrojecido o duro, o vómitos junto con dolor.
- Después de la cirugía: sangrado abundante que no se detiene con presión suave, dificultad para respirar, somnolencia extrema o palidez marcada.
- Fiebre alta con mal estado general en los días posteriores a la operación.
- ⚠Fiebre después de la cirugía.
- ⚠Enrojecimiento que se extiende, calor, pus o mal olor en la herida.
- ⚠La herida se abre o los puntos se sueltan.
- ⚠Vómitos que impiden beber líquidos o signos de deshidratación (boca seca, menos pañales mojados, decaimiento).
- ⚠Dolor que va en aumento en lugar de mejorar con los días.
Síntomas comunes
- El escroto se ve más pequeño o vacío de un lado, o de los dos.
- No se palpa el testículo en la bolsa escrotal al tocarla con suavidad.
- A veces se nota un pequeño bulto en la ingle o en el abdomen, que es el testículo que se quedó en el camino.
- En la mayoría de los casos el niño no siente dolor ni molestias.
Síntomas en niños
- A menudo se descubre en la revisión del pediatra al nacer o en los controles de los primeros meses.
- Puede notarse que un lado del escroto parece menos lleno que el otro.
- En bebés mayores o niños pequeños, el testículo puede subir y bajar (testículo retráctil) por el frío o por el reflejo de los músculos; eso es distinto y suele corregirse solo.
- No suele haber fiebre, llanto por dolor ni cambios en el apetito relacionados con esto.
Síntomas en adultos mayores
- Cuando se detecta en la adolescencia o en la edad adulta, puede presentarse como un bulto en la ingle o como un hallazgo durante un estudio por infertilidad.
- Puede haber molestias al hacer ejercicio o al llevar ropa ajustada.
- En adultos, la valoración siempre debe hacerla un médico especialista para descartar otras causas del bulto.
Causas
Causas principales
- En la mayoría de los casos no se encuentra una causa clara; se considera un problema del desarrollo durante el embarazo.
- Factores hormonales: las hormonas que ayudan a que el testículo baje pueden no actuar como se espera.
- Factores genéticos: en algunas familias hay más casos, lo que sugiere cierta tendencia hereditaria.
- Alteraciones en el desarrollo de los conductos por los que el testículo debe descender.
- En algunos niños se asocia a otras diferencias en el desarrollo de los órganos genitales o del abdomen.
Factores de riesgo
- Nacimiento prematuro.
- Bajo peso al nacer.
- Ser gemelo o formar parte de un embarazo múltiple.
- Antecedentes familiares de testículo no descendido.
- Otras diferencias en el desarrollo de los órganos genitales o del sistema urinario.
- Algunos problemas de salud de la madre durante el embarazo o el uso de ciertos medicamentos, siempre valorado por su equipo médico.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor repentino e intenso en el testículo o en el escroto, sobre todo con hinchazón o vómitos.
- En un bebé: llanto inconsolable con el escroto hinchado o enrojecido.
- Cualquier signo de infección en la herida después de la cirugía.
- Fiebre alta o mal estado general tras la operación.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas que el escroto de tu hijo parece vacío de un lado o no se palpa el testículo.
- Si en las revisiones del pediatra se ha mencionado un testículo que no baja.
- Si el testículo sube y baja con frecuencia y quieres que lo valoren.
- Antes de la cirugía, para resolver todas tus dudas sobre la operación y la recuperación.
- En la revisión de seguimiento después de la operación, aunque todo parezca ir bien.
Diagnóstico
El diagnóstico se hace principalmente con una exploración física. El médico observa y palpa con suavidad la zona de la ingle y el escroto, a veces con el niño en distintas posiciones, para ver si el testículo se puede llevar a la bolsa escrotal o si se queda arriba. También pregunta por los antecedentes del embarazo y del parto y revisa si hay otras diferencias en el desarrollo.
Pruebas que se pueden realizar
- Exploración física cuidadosa: es la prueba más importante.
- Ecografía: puede ayudar en algunos casos, sobre todo si el testículo no se palpa, aunque no siempre es necesaria.
- Laparoscopia diagnóstica: en casos concretos, se introduce una cámara muy pequeña por el ombligo para localizar el testículo cuando no se encuentra con la exploración.
- Análisis de sangre para valorar hormonas, solo si el especialista lo considera necesario.
- Valoración por un especialista en cirugía pediátrica o en urología.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser tranquila y sin dolor para el niño. El médico explorará con delicadeza y explicará a la familia lo que ha encontrado. A veces se pide una revisión en unos meses para ver si el testículo baja solo. Si se decide operar, se explicarán los pasos, los preparativos y los cuidados posteriores, y se resolverán todas las dudas antes de la cirugía.
Tratamiento
El tratamiento principal del testículo que no ha bajado es la orquidopexia. La decisión y el momento de operar dependen de la edad del niño, de si el testículo se palpa o no y de si baja solo con el tiempo. En algunos casos muy seleccionados el especialista puede plantear otras opciones, pero la cirugía es el tratamiento habitual y el que ofrece mejores resultados a largo plazo.
Autocuidado en el hogar
- Sigue al pie de la letra las indicaciones del equipo médico sobre la preparación antes de la cirugía, como el ayuno previo.
- Después de la operación, mantén la herida limpia y seca, y sigue las instrucciones sobre cuándo se puede mojar.
- Viste al niño con ropa cómoda y holgada durante los primeros días.
- Evita que monte en bicicleta, use juguetes de montar a horcajadas o haga juegos bruscos durante el tiempo que indique el médico.
- Ofrece líquidos y comidas ligeras según tolere, y respeta el descanso.
- Observa la zona operada todos los días y anota cualquier cambio para comentarlo en la revisión.
Tratamientos médicos
El abordaje habitual es quirúrgico. En casos muy concretos, el especialista puede valorar un tratamiento hormonal para intentar que el testículo baje, pero esto no sustituye a la cirugía en la mayoría de los niños y su indicación es limitada. Para el dolor después de la operación, el equipo médico indicará qué analgésico es adecuado para la edad del niño y en qué cantidad; nunca administres medicamentos por tu cuenta ni reutilices recetas de otra persona. Si tu hijo toma algún medicamento de forma habitual, coméntalo antes de la cirugía.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se recomienda cuando el testículo no ha bajado por sí solo, en general a partir de los 6 meses y preferiblemente antes del año o del año y medio de vida. Si el testículo no se palpa, si hay signos de complicación o si se detecta más tarde, el especialista valorará el momento adecuado. La operación consiste en localizar el testículo, llevarlo al escroto y fijarlo allí con puntos muy pequeños, y en muchos casos también se corrige una hernia asociada en el mismo procedimiento.
Vivir con esta afección
Los primeros días después de la cirugía el niño puede estar algo irritable o adormilado por la anestesia. Es habitual que haya algo de hinchazón, enrojecimiento o hematoma en la zona, y que mejore en pocos días. La mayoría de los niños vuelven a su rutina y al colegio o la guardería en aproximadamente una semana, según las indicaciones del equipo médico. El seguimiento con el especialista permite comprobar que el testículo está bien colocado y que la cicatriz cura correctamente.
Consejos de estilo de vida
- Mantén los controles y las revisiones que indique el especialista, incluso si todo parece ir bien.
- Enseña al niño, según su edad, a conocer su cuerpo y a avisar si nota dolor o un bulto.
- Como padre o madre, habla del tema con naturalidad y sin vergüenza; ayuda a que el niño lo viva con normalidad.
- Fomenta el juego activo y la vida al aire libre cuando el médico lo permita.
- Anota cualquier duda para llevarla a la próxima consulta.
Dieta y ejercicio
Antes de la cirugía no se necesita una dieta especial, más allá de las indicaciones de ayuno que dé el equipo médico. Después de la operación, vuelve poco a poco a la alimentación habitual, empezando por líquidos y comidas suaves. El ejercicio intenso, los deportes de contacto, la bicicleta y la natación se retoman cuando el cirujano lo autorice, normalmente en unas pocas semanas. Caminar y jugar con tranquilidad suele estar permitido desde pronto.
Salud mental y bienestar emocional
Es frecuente que las familias sientan preocupación, culpa o miedo ante una cirugía en un niño pequeño, y también que el niño mayor tenga dudas o vergüenza. Estos sentimientos son comprensibles y se pueden hablar abiertamente con el equipo médico. Preguntar, informarse con fuentes fiables y compartir lo que sientes con personas de confianza ayuda mucho. Si la ansiedad se mantiene o interfiere en el día a día, pide apoyo; el bienestar emocional de la familia también es parte del cuidado.
Prevención
En la mayoría de los casos no se puede prevenir, porque depende de cómo se desarrolla el bebé durante el embarazo. Lo que sí se puede hacer es un buen control del embarazo, evitar el consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias durante la gestación, y acudir a las revisiones del niño para detectar pronto cualquier signo. La detección temprana y el tratamiento a tiempo son la mejor forma de cuidar la salud testicular a largo plazo.
Programas de detección
La revisión de los genitales forma parte de los controles habituales del recién nacido y del lactante. Si notas algo que te preocupa entre una revisión y otra, no esperes a la siguiente cita: coméntalo con el pediatra.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor dificultad para tener hijos en el futuro, porque la temperatura dentro del abdomen no es la adecuada para el desarrollo del testículo.
- Mayor riesgo de cáncer de testículo a lo largo de la vida, aunque el riesgo absoluto sigue siendo bajo.
- Mayor probabilidad de torsión testicular, una urgencia que causa dolor intenso.
- Hernias asociadas en la ingle.
- Posibles efectos en la imagen corporal y en la confianza, sobre todo en la adolescencia.
- En pocos casos, pérdida del testículo si no se trata a tiempo.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno. Cuando la orquidopexia se realiza a tiempo, la mayoría de los niños tienen un testículo bien colocado, con buen aspecto y una función normal. Los riesgos a largo plazo disminuyen cuando la cirugía se hace durante el primer año o el año y medio de vida, y el seguimiento permite detectar pronto cualquier problema. Hoy en día, la gran mayoría de estos niños crece y se desarrolla con total normalidad.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las recomendaciones de salud difieren según el país y la región. Esta página es educación general y puede no coincidir con las guías, los medicamentos o la práctica del lugar donde vive. Comente sus dudas con su médico o profesional de salud y siga las recomendaciones locales cuando existan.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Ninguna guía nombra este tema
Aquí no se cita ninguna guía de salud ni capítulo clínico que nombre exactamente este tema. Esta página es solo para educación e información general. No es un diagnóstico, un plan de tratamiento ni un consejo médico personal. Consulte a su médico y siga su consejo. Si los síntomas son graves, repentinos o preocupantes, busque atención médica pronto y, en una emergencia, llame al número local de emergencias. Ruqelo LLC no es responsable de las consecuencias médicas o legales de las decisiones basadas en esta información.
Última actualización: 3 de noviembre de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.