Endarterectomía: cirugía para abrir una arteria obstruida
Resumen
La endarterectomía es una cirugía que limpia una arteria por dentro cuando se ha estrechado. Las arterias son los tubos que llevan sangre con oxígeno a todo el cuerpo. Con los años, en la pared de la arteria puede acumularse una grasa dura llamada placa (los médicos lo llaman aterosclerosis). Esa placa reduce el paso de la sangre, como la suciedad que se pega dentro de una tubería. En la endarterectomía, el cirujano abre la arteria en el punto estrecho, retira la placa y la cierra de nuevo, para que la sangre vuelva a circular mejor. Se hace sobre todo en las arterias del cuello (las carótidas, que llevan sangre al cerebro) y en las arterias de las piernas. Cuando la causa es la enfermedad arterial periférica (PAD, por sus siglas en inglés, que significa enfermedad de las arterias de las piernas o de los brazos), se habla de endarterectomía por PAD.
Datos clave
- La endarterectomía no cura la enfermedad de fondo: limpia un tramo de la arteria para mejorar el flujo de sangre en esa zona.
- Se realiza en un hospital, con anestesia general o regional (la zona dormida pero la persona despierta o somnolienta), y suele necesitar una estancia corta.
- Muchas personas notan menos dolor al caminar, pies más calientes o mejor cicatrización de las heridas después de la cirugía.
- Después de la operación sigue siendo muy importante controlar la presión, el azúcar y el colesterol, y no fumar.
Sí, es una cirugía bastante habitual en los servicios de cirugía vascular. La enfermedad que la hace necesaria, la acumulación de placa en las arterias, es muy frecuente a partir de los 60 años, y la endarterectomía es una técnica bien conocida y estudiada desde hace décadas.
Afecta sobre todo a personas adultas mayores, especialmente a quienes fuman o han fumado, tienen diabetes, presión arterial alta, colesterol alto, enfermedad del riñón o antecedentes familiares de problemas del corazón o de las arterias. También puede aparecer en personas más jóvenes con estas mismas condiciones o con enfermedades inflamatorias de las arterias.
Síntomas
- Dolor repentino, muy intenso, en una pierna o un brazo, junto con palidez, frialdad, falta de pulso, adormecimiento o debilidad: puede ser una obstrucción aguda de la arteria y es una emergencia.
- Síntomas de un derrame cerebral: cara caída hacia un lado, debilidad o parálisis de un brazo o una pierna, dificultad para hablar o entender, pérdida súbita de visión. Llama a urgencias de inmediato.
- Dolor fuerte en el pecho, falta de aire súbita o desmayo.
- ⚠Una herida o llaga en el pie o la pierna que no mejora, se ennegrece o supura.
- ⚠Dolor en la pierna en reposo, sobre todo por la noche, que no se calma al descansar.
- ⚠Enrojecimiento, hinchazón o calor nuevos en la zona operada, o fiebre.
- ⚠Sangrado que no se detiene en la herida de la cirugía.
Síntomas comunes
- Muchas personas con arterias estrechadas no sienten nada al principio, porque el cuerpo compensa la falta de flujo.
- Dolor o calambre en la pantorrilla, el muslo o la nalga al caminar, que se calma al descansar (los médicos lo llaman claudicación).
- Pies o piernas fríos, sobre todo comparados con el otro lado.
- Piel brillante, pérdida de vello en la pierna y uñas más gruesas.
- Heridas o llagas en el pie que tardan en curar.
- Sensación de hormigueo, adormecimiento o debilidad en la pierna afectada.
- Si el estrechamiento está en el cuello, a veces no hay ningún síntoma, o pueden aparecer mareos breves, visión borrosa pasajera o debilidad momentánea en un brazo o en la cara.
Síntomas en niños
- Es muy poco frecuente en niños y adolescentes. Cuando ocurre, suele deberse a enfermedades poco comunes de las arterias, a lesiones o a tratamientos previos, y se maneja en centros especializados.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden confundirse con el cansancio normal de la edad, y por eso a veces se consulta tarde.
- El dolor al caminar puede limitar mucho la vida diaria y llevar al aislamiento en casa.
- Las heridas en los pies tardan más en curar y pueden infectarse con más facilidad.
- Es más probable que haya otras arterias afectadas, como las del corazón o el cerebro, por lo que conviene una revisión general.
Causas
Causas principales
- La causa más frecuente es la aterosclerosis: acumulación de grasa, calcio y otras sustancias en la pared de la arteria, que forma la placa.
- Con menos frecuencia, la arteria se estrecha por inflamación (arteritis), por radiación previa en la zona, por una lesión o por enfermedades hereditarias del tejido de la arteria.
- En las arterias del cuello, la misma placa puede soltar pequeños fragmentos que viajan al cerebro y causar un aviso de derrame cerebral.
Factores de riesgo
- Fumar o haber fumado mucho: es el factor de riesgo más importante.
- Diabetes, sobre todo si el azúcar no está bien controlado.
- Presión arterial alta.
- Colesterol o triglicéridos altos.
- Enfermedad del riñón crónica.
- Obesidad y falta de actividad física.
- Edad avanzada y antecedentes familiares de problemas del corazón o de las arterias.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si aparece dolor fuerte y repentino en una pierna o un brazo, con la piel pálida y fría, acude a urgencias de inmediato.
- Si notas síntomas de derrame cerebral, llama a los servicios de emergencia sin esperar.
- Si tienes una herida en el pie que no cura, se pone negra o supura.
- Si el dolor en la pierna ya aparece en reposo o te despierta por la noche.
Programe una cita de rutina si:
- Si te duelen las piernas al caminar y mejora al parar, coméntalo con tu médico de familia.
- Si notas los pies fríos, cambios en la piel o pérdida de vello en las piernas.
- Si tienes diabetes, fuma o tienes otros factores de riesgo, pregunta por revisiones de los pies y de las arterias.
- Antes de la cirugía, para resolver dudas sobre la operación, la recuperación y los cuidados en casa.
Diagnóstico
El médico empieza por hablar contigo y explorar las piernas, los brazos o el cuello: palpa los pulsos, escucha con un aparato la sangre en las arterias y compara un lado con el otro. Si sospecha un estrechamiento, pide pruebas sencillas e indoloras que muestran cómo circula la sangre. En conjunto, estas pruebas dicen si hay un estrechamiento, dónde está y cuánto afecta al flujo.
Pruebas que se pueden realizar
- Exploración física con palpación de pulsos y comparación entre ambos lados.
- Índice tobillo-brazo: se mide la presión en el brazo y en el tobillo con un manguito y un aparato de ecografía; es rápido e indoloro.
- Ecografía Doppler: una imagen con sonido que muestra la sangre moviéndose por la arteria.
- Angiografía por tomografía o por resonancia: imágenes más detalladas que muestran el recorrido de la arteria y el punto exacto del estrechamiento.
- Ecografía del cuello si se sospecha afectación de las carótidas.
- Análisis de sangre para ver azúcar, colesterol y función del riñón.
- Prueba de caminar en cinta para medir cuánto afecta el dolor a la actividad.
Qué esperar en su cita
La mayoría de estas pruebas no duelen. El índice tobillo-brazo se siente como medir la presión, con el manguito apretando un poco. Si te hacen una angiografía con contraste, te avisarán de los preparativos y de si debes estar en ayunas. Pregunta siempre qué te van a hacer, para qué sirve y cuándo tendrás los resultados; tienes derecho a entenderlo.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es mejorar el flujo de sangre, aliviar el dolor y reducir el riesgo de complicaciones graves. Se empieza casi siempre por cambios en el estilo de vida y control médico de la presión, el azúcar y el colesterol. Si los síntomas limitan mucho la vida diaria o hay riesgo para el cerebro o para la pierna, se valora un procedimiento para abrir la arteria: la endarterectomía es una de las opciones, junto con la angioplastia (un pequeño globo que ensancha la arteria) o el baipás (un puente con otra vena o tubo).
Autocuidado en el hogar
- Deja de fumar y pide ayuda para lograrlo: es lo que más mejora el pronóstico.
- Camina a diario, aunque sea poco, y para cuando aparezca el dolor; vuelve a caminar cuando pase.
- Revisa tus pies todos los días: busca cortes, ampollas, enrojecimiento o cambios de color.
- Usa calzado cómodo y que no apriete, y no camines descalzo.
- Cuida las uñas de los pies con ayuda de un profesional si tienes diabetes o poca sensibilidad.
- Sigue las revisiones y los controles que te indique tu equipo de salud.
Tratamientos médicos
El equipo médico suele combinar varias medidas: cambios en la alimentación, ejercicio supervisado cuando sea posible, y medicamentos para controlar la presión arterial, el azúcar y el colesterol. También se pueden indicar medicamentos que ayudan a evitar coágulos y protegen el corazón y el cerebro. Algunas personas necesitan además un programa de rehabilitación vascular con caminatas guiadas. Nunca empieces ni dejes un medicamento por tu cuenta: pregunta a tu médico o a tu farmacéutico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La endarterectomía se valora cuando el estrechamiento causa síntomas importantes que no mejoran con el tratamiento, cuando el dolor aparece en reposo, cuando hay heridas que no curan, o cuando la arteria del cuello está muy estrecha y ha dado avisos de derrame cerebral. La decisión se toma en equipo, valorando los beneficios y los riesgos de cada persona. Pide que te expliquen con claridad por qué se propone la cirugía y qué otras opciones existen en tu caso.
Vivir con esta afección
La recuperación tras la endarterectomía suele ir paso a paso. Los primeros días hay que cuidar la herida, evitar esfuerzos y seguir las indicaciones del equipo quirúrgico. Poco a poco se vuelve a caminar y a las actividades habituales. Muchas personas notan menos dolor al andar y los pies más calientes. Es normal cansarse antes de lo esperado al principio; el cuerpo necesita tiempo.
Consejos de estilo de vida
- No fumar y evitar el humo de otras personas.
- Mantener un peso saludable con una alimentación variada.
- Moverse cada día: caminar es uno de los mejores ejercicios para las arterias de las piernas.
- Controlar la presión arterial y el azúcar en casa si tu equipo de salud lo indica.
- Revisar los pies a diario y acudir a revisiones periódicas.
- Dormir bien y manejar el estrés con actividades que te hagan bien.
Dieta y ejercicio
Una alimentación con más verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, y con menos sal, azúcares y alimentos muy procesados, ayuda a cuidar las arterias. Para el ejercicio, lo más útil es caminar de forma regular: camina hasta que aparezca el dolor, descansa y vuelve a empezar. Con las semanas, muchas personas notan que pueden caminar más distancia antes de sentir molestias. Si tienes problemas del corazón o del corazón, consulta antes de empezar un plan intenso.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir miedo, cansancio o preocupación antes y después de una cirugía vascular. El dolor al caminar y la sensación de depender de otros pueden afectar el ánimo. Habla de cómo te sientes con tu equipo de salud: hay apoyo psicológico y grupos de personas que han pasado por lo mismo. Si la tristeza o la ansiedad duran semanas o te impiden hacer tu vida, pide ayuda profesional; en una crisis emocional, acude a los servicios de emergencia de tu país.
Prevención
La endarterectomía en sí no se previene, porque es un tratamiento. Lo que sí se puede prevenir o frenar es la enfermedad que la causa: cuidar las arterias desde joven reduce mucho el riesgo de necesitar esta cirugía. Dejar de fumar, controlar la presión, el azúcar y el colesterol, moverse a diario y comer de forma saludable son las medidas con más impacto.
Vacunas
Las vacunas habituales, como la de la gripe y la del neumococo, ayudan a evitar infecciones que pueden complicar la salud de personas con enfermedades del corazón o de las arterias. Pregunta a tu médico o farmacéutico qué vacunas te corresponden según tu edad y tu historial.
Programas de detección
En personas con factores de riesgo, una prueba sencilla como el índice tobillo-brazo puede detectar estrechamientos antes de que den síntomas. Si fumas, tienes diabetes o antecedentes familiares, pregunta en tu centro de salud si te conviene una revisión.
Complicaciones
Si no se trata
- El estrechamiento puede ir a más y causar dolor en reposo, sobre todo por la noche.
- Pueden aparecer heridas que no curan, úlceras o infecciones en el pie.
- En los casos más graves, la falta de sangre puede dañar el tejido y llevar a la amputación.
- Si la arteria afectada es la del cuello, aumenta el riesgo de un derrame cerebral.
- La enfermedad de las arterias suele afectar también al corazón, por lo que conviene una revisión general.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico suele ser bueno cuando la enfermedad se detecta y se trata a tiempo. La endarterectomía mejora el flujo de sangre en la zona tratada en la mayoría de las personas y alivia los síntomas. Mantener los cuidados a largo plazo, sobre todo no fumar y controlar la presión, el azúcar y el colesterol, es lo que más ayuda a que los resultados duren. Muchas personas vuelven a caminar y a hacer su vida habitual.
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Última actualización: 3 de noviembre de 2026
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