Irradiación corporal total (TBI): guía para pacientes y familias
Resumen
La irradiación corporal total, también llamada TBI por sus siglas en inglés, es un tipo de radioterapia que trata todo el cuerpo con radiación. No es una enfermedad: es un tratamiento que se usa sobre todo antes de un trasplante de células madre o de médula ósea. Su objetivo es destruir células enfermas de la médula ósea y del sistema inmunitario, ayudar a que el cuerpo reciba las células donadas y reducir el riesgo de que la enfermedad vuelva. Se administra en un centro especializado y siempre forma parte de un plan preparado por un equipo médico.
Datos clave
- La TBI es un tratamiento de radioterapia, no una enfermedad ni una prueba diagnóstica.
- Se suele usar como parte de la preparación para un trasplante de células madre o de médula ósea.
- Los efectos secundarios son frecuentes, pero el equipo médico tiene formas de prevenirlos y aliviarlos.
No es un tratamiento frecuente. Se realiza en centros especializados y solo en personas seleccionadas por su equipo médico.
Puede indicarse en personas con cánceres de la sangre, como leucemias, linfomas o mieloma, y en algunas enfermedades de la médula ósea o del sistema inmunitario. También se usa en algunos niños y adultos jóvenes con enfermedades que requieren trasplante. La decisión depende de la enfermedad, la edad, el estado general y la función de los órganos.
Síntomas
- Dificultad para respirar o falta de aire repentina
- Dolor en el pecho
- Confusión, somnolencia intensa o pérdida de conocimiento
- Sangrado que no se detiene
- Fiebre alta con escalofríos intensos
- Vómitos o diarrea intensos que impiden beber líquidos
- Ampollas o descamación grave en la piel
- ⚠Fiebre o signos de infección, como enrojecimiento, calor o pus
- ⚠Llagas en la boca que impiden comer o beber
- ⚠Diarrea o vómitos persistentes
- ⚠Cansancio extremo o debilidad que empeora
- ⚠Ansiedad intensa o sensación de que no puedes seguir
Síntomas comunes
- Cansancio intenso o fatiga
- Náuseas y vómitos
- Llagas en la boca o sequedad de boca
- Enrojecimiento, sequedad o sensibilidad en la piel
- Diarrea
- Pérdida de apetito
- Caída del cabello
- Recuentos bajos de células de la sangre, con más riesgo de infección, anemia o sangrado
Síntomas en niños
- Los niños pueden sentirse muy cansados, tener náuseas, llagas en la boca, cambios en la piel y más riesgo de infecciones.
- Necesitan un equipo especializado en oncología pediátrica y seguimiento del crecimiento y del desarrollo a largo plazo.
- Pueden necesitar apoyo emocional y escolar durante y después del tratamiento.
Síntomas en adultos mayores
- Pueden presentar más fatiga, deshidratación y dificultad para tolerar el tratamiento.
- El riesgo de infecciones y de problemas en órganos como el corazón, los pulmones o los riñones puede ser mayor.
- El equipo ajusta el plan según la salud general y la función de los órganos.
Causas
Causas principales
- La TBI no tiene causas como una enfermedad. Es un tratamiento que se indica para preparar el cuerpo antes de un trasplante de células madre o de médula ósea.
- Puede formar parte del tratamiento de leucemias, linfomas, mieloma, anemia aplásica, algunas inmunodeficiencias y ciertas enfermedades metabólicas.
- El equipo médico decide si es la opción más adecuada según la enfermedad de base y el objetivo del trasplante.
Factores de riesgo
- Tener una enfermedad de la sangre o de la médula ósea que requiera trasplante
- Haber recibido tratamientos previos, como quimioterapia o radioterapia
- Edad y estado general de salud
- Función del corazón, los pulmones, los riñones y el hígado
- Infecciones activas o problemas dentales
- Embarazo, en caso de que pueda aplicarse
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre o escalofríos
- Si aparecen signos de infección, como enrojecimiento, calor, pus o una herida que empeora
- Si tienes llagas en la boca que te impiden comer o beber
- Si tienes diarrea o vómitos que no paran
- Si te sientes muy débil, mareado o confundido
- Si notas sangrado o moretones sin causa clara
Programe una cita de rutina si:
- Si aparecen efectos secundarios nuevos o que empeoran
- Si tienes dudas sobre los cuidados en casa, la alimentación o la higiene
- Antes de tomar cualquier medicamento, suplemento o producto natural
- Si necesitas apoyo emocional o hablar con alguien del equipo
- Si tienes problemas para dormir, comer o mantener tu rutina
Diagnóstico
La TBI no se diagnostica. Se planifica como parte de un tratamiento indicado por el equipo de trasplante y oncología. Antes de comenzar, el equipo revisa la historia clínica, examina a la persona y pide pruebas para confirmar que el cuerpo puede tolerar el tratamiento y para personalizar la radiación.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre completo
- Pruebas de función del hígado y de los riñones
- Pruebas de coagulación
- Radiografías, tomografías u otras imágenes
- Ecocardiograma o estudio de la función del corazón
- Pruebas de función pulmonar
- Revisión dental
- Prueba de embarazo, si corresponde
- Cribado de infecciones
- Consulta sobre fertilidad y preservación de la fertilidad, si corresponde
Qué esperar en su cita
Es posible que tengas una o varias sesiones de planificación. El equipo te colocará en una posición cómoda y tomará medidas para proteger algunas partes del cuerpo. La radiación se administra en varias sesiones, generalmente durante varios días. Te explicarán cada paso y cómo prepararte.
Tratamiento
La TBI se administra en un servicio de radioterapia, en varias sesiones y con un plan hecho a medida. Forma parte de la preparación para el trasplante. El equipo de trasplante y el de radioterapia trabajan juntos para controlar los efectos secundarios y decidir el mejor momento para continuar con el trasplante.
Autocuidado en el hogar
- Descansa lo suficiente y pide ayuda cuando la necesites
- Bebe líquidos con frecuencia para evitar la deshidratación
- Cuida tu boca con enjuagues suaves y un cepillado delicado
- Usa jabones suaves y protege la piel del sol
- Evita multitudes y personas con infecciones o resfriados
- Come alimentos seguros y bien cocidos; pregunta al equipo si tienes dudas
- Lávate las manos con frecuencia
- Habla con el equipo si tienes ansiedad, miedo o tristeza
Tratamientos médicos
El equipo médico ofrece atención de apoyo para prevenir y tratar los efectos secundarios. Esto puede incluir medicamentos para las náuseas y los vómitos, líquidos intravenosos, transfusiones de sangre, tratamiento de infecciones y control del dolor, siempre indicados y supervisados por el equipo. No tomes medicamentos, suplementos ni productos naturales por cuenta propia sin consultar primero.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La TBI no es una cirugía. El trasplante de células madre o de médula ósea, si está indicado, es un procedimiento aparte que puede requerir hospitalización y cuidados especiales.
Vivir con esta afección
Durante las semanas del tratamiento, la vida diaria suele girar alrededor de las citas médicas, el descanso y el cuidado de los efectos secundarios. Es normal necesitar más ayuda que antes. El equipo te dará instrucciones claras para casa y te dirá cuándo llamar o acudir a urgencias.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una buena higiene de manos y del hogar
- Evita el contacto cercano con personas enfermas
- No fumes y evita el humo de segunda mano
- Limita el alcohol y consulta siempre con el equipo
- Protege la piel del sol con ropa y protector solar
- Duerme lo necesario y haz pausas durante el día
- Haz actividad física suave si el equipo lo permite
- Mantén las citas de seguimiento y las pruebas indicadas
Dieta y ejercicio
La alimentación puede ser difícil por náuseas, llagas o falta de apetito. Prueba comidas pequeñas y frecuentes, con alimentos bien cocidos y seguros. Pregunta por un dietista si necesitas ayuda. El ejercicio suave, como caminar, puede ayudar si te sientes bien y el equipo lo aprueba. No empieces rutinas intensas sin consultar.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir miedo, ansiedad, tristeza o agotamiento emocional. El tratamiento puede afectar la imagen corporal, la independencia y las relaciones. Hablar con un psicólogo, un trabajador social o un grupo de apoyo puede ayudar. Si tienes pensamientos de hacerte daño o sientes que no puedes más, busca ayuda de emergencia de inmediato y contacta a un servicio de crisis de tu país.
Prevención
La TBI no se puede prevenir, porque es un tratamiento indicado para una enfermedad de base. Lo que sí se puede hacer es reducir sus efectos secundarios con una buena planificación, revisiones antes del tratamiento y seguimiento cercano del equipo.
Vacunas
Las vacunas se revisan antes y después del trasplante. El equipo indicará cuáles son seguras y en qué momento ponerlas. No recibas vacunas hechas con virus vivos atenuados sin consultar primero.
Programas de detección
Antes de la TBI se suelen revisar el corazón, los pulmones, los riñones, el hígado, los dientes y la fertilidad. Después del tratamiento se recomienda un seguimiento regular para detectar y tratar posibles efectos a largo plazo.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se realiza el tratamiento de preparación indicado, la enfermedad de base puede avanzar y el trasplante puede no ser posible.
- Puede aumentar el riesgo de infecciones, anemia, sangrados y otras complicaciones relacionadas con la enfermedad.
- El equipo médico valora siempre los riesgos y beneficios antes de proponer la TBI.
Pronóstico a largo plazo
La TBI es un tratamiento intenso, pero los equipos están entrenados para manejar sus efectos y acompañarte en cada etapa. El pronóstico depende de la enfermedad de base, la edad, el estado general y la respuesta al trasplante. Muchas personas superan la fase de preparación y continúan con seguimiento y recuperación. Es importante mantener la esperanza y hablar abiertamente con el equipo sobre tus dudas.
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Fuentes y orientación
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Última actualización: 3 de noviembre de 2026
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