Hysterectomy overview
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Una histerectomía es una cirugía para extirpar el útero (la matriz, donde crece un bebé durante el embarazo). A veces también se extraen los ovarios, las trompas de Falopio o el cuello uterino. Es una operación importante que se realiza solo cuando otros tratamientos no han funcionado o no son una opción.
Datos clave
Es una de las cirugías mayores más frecuentes en mujeres. Cada año se realizan miles de histerectomías en el mundo, aunque en la actualidad se hacen menos que antes porque existen otras opciones de tratamiento.
Afecta a mujeres de todas las edades adultas, pero es más común entre los 40 y 50 años. La mayoría de las histerectomías se realizan por problemas como fibromas, endometriosis, sangrado abundante o prolapso uterino.
Para decidir si una histerectomía es necesaria, el médico primero debe diagnosticar la causa de los síntomas. Esto incluye un historial médico completo, un examen pélvico y varias pruebas para evaluar el útero y los órganos cercanos.
El tratamiento de las afecciones que pueden llevar a una histerectomía incluye primero opciones menos invasivas, como medicamentos o procedimientos mínimamente invasivos. La histerectomía se considera solo cuando estos tratamientos no han funcionado, la enfermedad es grave o hay cáncer.
Los médicos pueden recetar medicamentos para controlar el sangrado, el dolor o los desequilibrios hormonales. También existen procedimientos como la embolización de fibromas (bloquear el riego sanguíneo de los fibromas) o la ablación endometrial (destruir el revestimiento del útero) que pueden ser alternativas a la histerectomía. La elección del tratamiento depende de la causa exacta, su edad, si desea tener hijos y su salud general. Su médico le explicará las opciones adecuadas para usted.
Después de una histerectomía, la recuperación toma varias semanas. Durante las primeras semanas debe evitar levantar objetos pesados, conducir o tener relaciones sexuales. Su médico le indicará cuándo puede retomar sus actividades normales. La mayoría de las mujeres vuelven a su rutina en 4 a 6 semanas, aunque la recuperación completa puede llevar más tiempo.
Una dieta balanceada rica en proteínas, vitaminas y minerales ayuda a la cicatrización. Coma suficiente hierro (carnes magras, legumbres, espinacas) para prevenir la anemia. El ejercicio suave, como caminar, puede comenzar unos días después de la cirugía, pero evite esfuerzos hasta que su médico lo autorice. La actividad física moderada ayuda a mejorar el estado de ánimo y la circulación.
No siempre se pueden prevenir las afecciones que requieren una histerectomía, como los fibromas o la endometriosis. Sin embargo, mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente y controlar enfermedades como la diabetes o la hipertensión puede reducir el riesgo de algunos problemas. Las visitas regulares al ginecólogo ayudan a detectar problemas a tiempo.
La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) puede prevenir el cáncer de cuello uterino, que en algunos casos puede llevar a una histerectomía. Consulte a su médico sobre esta vacuna, especialmente si es joven o tiene hijos adolescentes.
Las pruebas de Papanicolaou (citología vaginal) y las pruebas de VPH ayudan a detectar cambios precancerosos en el cuello uterino. Las ecografías pélvicas periódicas pueden identificar fibromas u otras alteraciones. Siga las recomendaciones de su médico sobre la frecuencia de estos exámenes.
La gran mayoría de las que se someten a una histerectomía experimentan una mejoría significativa en sus síntomas y calidad de vida. Es una cirugía segura, pero como toda operación, conlleva riesgos (infección, sangrado, coágulos). Su médico le explicará los beneficios y riesgos específicos para su caso. Con el cuidado adecuado y seguimiento, muchas mujeres retoman una vida plena y activa.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
El médico le explicará cada prueba y por qué la necesita. La mayoría de las pruebas son ambulatorias, es decir, no requieren hospitalización. Pueden ser un poco incómodas, pero no suelen ser dolorosas. Si se confirma que necesita una histerectomía, el médico conversará con usted sobre las opciones quirúrgicas y los cuidados necesarios.
La histerectomía se recomienda cuando: el sangrado es tan abundante que causa anemia severa, el dolor es incapacitante, hay cáncer o riesgo alto de cáncer, el útero se ha caído (prolapso) y causa molestias importantes, o cuando otros tratamientos han fallado. La cirugía puede realizarse por vía vaginal, abdominal o laparoscópica (con pequeñas incisiones).
La histerectomía puede afectar las emociones. Es normal sentir tristeza, alivio, ansiedad o cambios en la imagen corporal. La pérdida de la capacidad de tener hijos puede ser difícil de procesar. Hable con su médico, un psicólogo o un grupo de apoyo si necesita ayuda. Recuerde que no está sola y que existen recursos para apoyarla.