Terapia de heridas con presión negativa
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La terapia de presión negativa para heridas es un tratamiento que ayuda a que las heridas cicatricen más rápido. Consiste en colocar un apósito especial sobre la herida y conectarlo a una máquina que succiona suavemente el exceso de líquido y mantiene la herida limpia y húmeda.
Datos clave
- La máquina crea una presión negativa (vacío) que extrae el líquido sobrante y reduce la hinchazón.
- El apósito se cambia cada pocos días, según las indicaciones del médico.
- Esta terapia se usa en heridas que son difíciles de curar, como úlceras por presión o heridas quirúrgicas infectadas.
No es un tratamiento para todas las heridas. Se usa en casos específicos, como heridas grandes, profundas o que no cicatrizan bien con los cuidados normales. Es más común en hospitales y centros de especialistas en heridas.
Afecta a personas de cualquier edad que tengan heridas complejas o de curación lenta, por ejemplo, después de cirugías, por diabetes, por mala circulación o por estar mucho tiempo en cama.
Síntomas
- Sangrado abundante que no se detiene con presión.
- Dolor intenso y repentino en la zona de la herida.
- Signos de una reacción alérgica grave: dificultad para respirar, hinchazón de la cara o la garganta.
- Fiebre muy alta (más de 39 °C) acompañada de escalofríos.
- ⚠Enrojecimiento que se extiende más allá del apósito.
- ⚠Aumento del dolor o del mal olor de la herida.
- ⚠Cambio de color del líquido que drena la herida (por ejemplo, verde o amarillento).
- ⚠Fiebre leve (menos de 38,5 °C) que dura más de un día.
Síntomas comunes
- La herida está limpia y sin infección visible.
- Hay menos hinchazón y dolor alrededor de la herida.
- La herida produce menos líquido a medida que cicatriza.
Síntomas en niños
- Los niños pueden sentirse incómodos con el adhesivo del apósito.
- Es posible que necesiten distracción o ayuda para mantenerse quietos durante los cambios de apósito.
- La herida debe vigilarse para detectar signos de irritación en la piel.
Síntomas en adultos mayores
- La piel de los adultos mayores es más frágil y puede lesionarse al retirar el apósito.
- Pueden tener más riesgo de infección si la herida no se mantiene limpia.
- Es importante revisar la herida con frecuencia para asegurarse de que el tratamiento esté funcionando.
Causas
Causas principales
- Heridas que no cicatrizan con los cuidados habituales, como úlceras por presión (escaras) o heridas quirúrgicas infectadas.
- Heridas con mucho líquido o pus que necesitan ser drenadas.
- Heridas grandes o profundas que requieren ayuda para cerrarse.
Factores de riesgo
- Diabetes mal controlada.
- Mala circulación sanguínea (por problemas arteriales o venosos).
- Inmovilidad prolongada (por ejemplo, estar en cama o en silla de ruedas).
- Desnutrición o falta de proteínas.
- Sistema inmunológico débil (por enfermedades o medicamentos).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la herida sangra mucho o sale pus espeso.
- Si tiene fiebre o escalofríos.
- Si el dolor empeora en vez de mejorar.
Programe una cita de rutina si:
- Si la herida no muestra mejoría después de varias semanas de terapia de presión negativa.
- Si el apósito se despega o la máquina da una alarma que no se puede solucionar.
- Si necesita que le cambien el apósito y no sabe cómo hacerlo.
Diagnóstico
El médico o especialista en heridas evalúa la herida para decidir si la terapia de presión negativa es adecuada. Revisa el tamaño, la profundidad, la cantidad de líquido y la presencia de infección. También considera su estado de salud general y cualquier otra enfermedad que tenga.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual de la herida y el área alrededor.
- Cultivo de la herida (tomar una muestra para ver si hay bacterias).
- Análisis de sangre para detectar infección o problemas de salud subyacentes.
- Pruebas de imagen (como ecografía) en casos de heridas muy profundas.
Qué esperar en su cita
El médico o enfermero limpiará la herida, colocará un apósito especial y conectará la máquina. La máquina funciona de forma continua o intermitente, según lo indicado. Es posible que sienta una sensación de succión suave, pero no debería causar dolor intenso. Le explicarán cómo cuidar el apósito y la máquina en casa, si es necesario.
Tratamiento
La terapia de presión negativa para heridas es un tratamiento que acelera la cicatrización. Se aplica junto con otros cuidados médicos, como limpiar la herida, controlar infecciones y tratar enfermedades de base (por ejemplo, la diabetes). La duración del tratamiento varía, pero suele durar varias semanas.
Autocuidado en el hogar
- Mantenga la zona del apósito limpia y seca. No moje el apósito al bañarse (cúbralo con plástico o use esponjas).
- Revise la máquina a diario: asegúrese de que esté encendida y funcionando. Escuche si hay alarmas.
- No toque ni apriete el apósito. Si se despega, comuníquese con el médico o enfermero.
- Lleve un registro de la cantidad y el color del líquido que se acumula en el recipiente de la máquina.
- Siga una alimentación rica en proteínas y vitaminas (huevos, pescado, legumbres, frutas y verduras) para ayudar a la cicatrización.
Tratamientos médicos
Además de la terapia de presión negativa, el médico puede recetar antibióticos (si hay infección), analgésicos para el dolor, o apósitos especiales. También puede recomendar cambios en la posición del cuerpo para aliviar la presión sobre la herida. En algunos casos, se necesita cirugía para limpiar o cerrar la herida.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En heridas muy grandes o profundas, o si la terapia de presión negativa no es suficiente, el médico puede recomendar una cirugía para limpiar la herida (desbridamiento) o para cubrirla con un injerto de piel. Esto no siempre es necesario.
Vivir con esta afección
Usar la terapia de presión negativa requiere cierto cuidado diario. Deberá dedicar tiempo a revisar la máquina y el apósito, pero muchas actividades normales se pueden hacer. Es posible que pueda ir a trabajar o estudiar, dependiendo de dónde esté la herida y cómo se sienta.
Consejos de estilo de vida
- Evite actividades que puedan dañar el apósito o la herida, como deportes de contacto o levantar objetos pesados.
- Proteja la zona de golpes y roces.
- Si la herida está en un pie o pierna, trate de mantenerla elevada cuando esté sentado o acostado.
- Siga las indicaciones del médico sobre cuándo puede bañarse o ducharse.
Dieta y ejercicio
Coma alimentos ricos en proteínas (carne magra, huevos, frijoles) y vitamina C (naranjas, kiwis, pimientos) para ayudar a la cicatrización. Beba suficiente agua. Haga ejercicio suave según lo permita su médico, como caminar o estiramientos, para mantener la circulación sin lastimar la herida.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una herida que tarda en curar puede ser frustrante y causar tristeza o ansiedad. Es normal sentirse preocupado por el proceso. Hable con su médico o con un profesional de la salud mental si estos sentimientos le impiden realizar sus actividades diarias.
Prevención
La terapia de presión negativa en sí no se puede prevenir, pero sí se pueden prevenir muchas de las heridas que la requieren. Mantener una buena salud general, controlar enfermedades como la diabetes, cuidar la piel y moverse regularmente ayuda a evitar úlceras y heridas difíciles.
Vacunas
No hay vacunas para prevenir las heridas que necesitan esta terapia. Sin embargo, vacunarse contra el tétanos y otras infecciones es importante para la salud de la piel.
Programas de detección
No hay pruebas de detección específicas. Las personas con mayor riesgo (por ejemplo, diabéticos o encamados) deben revisar su piel a diario para detectar cualquier lesión temprana y tratarla a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección profunda de la herida que puede extenderse al hueso (osteomielitis).
- Formación de abscesos (bolsas de pus).
- Retraso en la cicatrización o que la herida se haga más grande.
- Cicatrices queloides (cicatrices abultadas) o contracturas.
- En casos graves, sepsis (infección generalizada que pone en peligro la vida).
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las heridas que reciben terapia de presión negativa mejoran significativamente y pueden llegar a cerrarse por completo. Es un proceso que requiere paciencia, pero muchas personas logran una curación exitosa. Su equipo médico le acompañará en cada paso.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Consulte a su médico de cabecera o especialista en heridas · General
- Pregunte en su centro de salud local sobre grupos de apoyo para heridas crónicas · España y Latinoamérica
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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