Negative pressure wound therapy
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La terapia de presión negativa para heridas es un tratamiento que ayuda a que las heridas cicatricen más rápido. Consiste en colocar un apósito especial sobre la herida y conectarlo a una máquina que succiona suavemente el exceso de líquido y mantiene la herida limpia y húmeda.
Datos clave
No es un tratamiento para todas las heridas. Se usa en casos específicos, como heridas grandes, profundas o que no cicatrizan bien con los cuidados normales. Es más común en hospitales y centros de especialistas en heridas.
Afecta a personas de cualquier edad que tengan heridas complejas o de curación lenta, por ejemplo, después de cirugías, por diabetes, por mala circulación o por estar mucho tiempo en cama.
El médico o especialista en heridas evalúa la herida para decidir si la terapia de presión negativa es adecuada. Revisa el tamaño, la profundidad, la cantidad de líquido y la presencia de infección. También considera su estado de salud general y cualquier otra enfermedad que tenga.
El médico o enfermero limpiará la herida, colocará un apósito especial y conectará la máquina. La máquina funciona de forma continua o intermitente, según lo indicado. Es posible que sienta una sensación de succión suave, pero no debería causar dolor intenso. Le explicarán cómo cuidar el apósito y la máquina en casa, si es necesario.
La terapia de presión negativa para heridas es un tratamiento que acelera la cicatrización. Se aplica junto con otros cuidados médicos, como limpiar la herida, controlar infecciones y tratar enfermedades de base (por ejemplo, la diabetes). La duración del tratamiento varía, pero suele durar varias semanas.
Usar la terapia de presión negativa requiere cierto cuidado diario. Deberá dedicar tiempo a revisar la máquina y el apósito, pero muchas actividades normales se pueden hacer. Es posible que pueda ir a trabajar o estudiar, dependiendo de dónde esté la herida y cómo se sienta.
Coma alimentos ricos en proteínas (carne magra, huevos, frijoles) y vitamina C (naranjas, kiwis, pimientos) para ayudar a la cicatrización. Beba suficiente agua. Haga ejercicio suave según lo permita su médico, como caminar o estiramientos, para mantener la circulación sin lastimar la herida.
La terapia de presión negativa en sí no se puede prevenir, pero sí se pueden prevenir muchas de las heridas que la requieren. Mantener una buena salud general, controlar enfermedades como la diabetes, cuidar la piel y moverse regularmente ayuda a evitar úlceras y heridas difíciles.
No hay vacunas para prevenir las heridas que necesitan esta terapia. Sin embargo, vacunarse contra el tétanos y otras infecciones es importante para la salud de la piel.
No hay pruebas de detección específicas. Las personas con mayor riesgo (por ejemplo, diabéticos o encamados) deben revisar su piel a diario para detectar cualquier lesión temprana y tratarla a tiempo.
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las heridas que reciben terapia de presión negativa mejoran significativamente y pueden llegar a cerrarse por completo. Es un proceso que requiere paciencia, pero muchas personas logran una curación exitosa. Su equipo médico le acompañará en cada paso.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Además de la terapia de presión negativa, el médico puede recetar antibióticos (si hay infección), analgésicos para el dolor, o apósitos especiales. También puede recomendar cambios en la posición del cuerpo para aliviar la presión sobre la herida. En algunos casos, se necesita cirugía para limpiar o cerrar la herida.
En heridas muy grandes o profundas, o si la terapia de presión negativa no es suficiente, el médico puede recomendar una cirugía para limpiar la herida (desbridamiento) o para cubrirla con un injerto de piel. Esto no siempre es necesario.
Vivir con una herida que tarda en curar puede ser frustrante y causar tristeza o ansiedad. Es normal sentirse preocupado por el proceso. Hable con su médico o con un profesional de la salud mental si estos sentimientos le impiden realizar sus actividades diarias.