Pericardiocentesis: lo que debe saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pericardiocentesis es un procedimiento médico en el que se extrae con una aguja el exceso de líquido que se acumula alrededor del corazón (derrame pericárdico). Ese líquido puede presionar el corazón y dificultar su funcionamiento normal.
Datos clave
- El derrame pericárdico es la acumulación de líquido en el saco que rodea el corazón (pericardio).
- La pericardiocentesis se realiza para aliviar la presión sobre el corazón y obtener una muestra del líquido para análisis.
- No todos los derrames pericárdicos necesitan pericardiocentesis; algunos son pequeños y se resuelven solos.
El derrame pericárdico no es una condición muy frecuente, pero puede ocurrir en personas con ciertas enfermedades del corazón, infecciones, cáncer o después de cirugías cardíacas.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en personas con enfermedades inflamatorias (como lupus), insuficiencia renal avanzada, infecciones virales o bacterianas, y en quienes han tenido un infarto reciente o una cirugía cardíaca.
Síntomas
- Dificultad muy grave para respirar (no puede hablar ni moverse sin ahogarse)
- Dolor de pecho intenso que no se alivia con reposo
- Pérdida del conocimiento o desmayo repentino
- Labios o uñas de color azul grisáceo
- ⚠Dolor en el pecho que empeora al respirar o al acostarse
- ⚠Fiebre alta con dificultad para respirar
- ⚠Hinchazón repentina de piernas o abdomen
- ⚠Sensación de que el corazón late muy rápido o de manera irregular
Síntomas comunes
- Dificultad para respirar, especialmente al acostarse
- Dolor en el pecho que empeora al respirar hondo o al toser
- Sensación de opresión o presión en el pecho
- Cansancio o debilidad inusual
- Hinchazón en las piernas o el abdomen (a veces)
Síntomas en niños
- Respiración rápida o dificultosa
- Llanto inusual o irritabilidad
- Piel pálida o azulada (cianosis)
- Dificultad para alimentarse
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación de aparición repentina
- Caídas o debilidad general
- Mareos o desmayos
- Dolor en el pecho que confunden con indigestión
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, bacterianas o por hongos que afectan el pericardio (pericarditis infecciosa)
- Cáncer que se disemina al pericardio (como cáncer de pulmón, mama o linfoma)
- Enfermedades autoinmunes como lupus, artritis reumatoide o esclerodermia
- Insuficiencia renal avanzada (uremia) que provoca inflamación del pericardio
- Traumatismo en el pecho o después de una cirugía cardíaca
Factores de riesgo
- Tener una enfermedad autoinmune o inflamatoria crónica
- Enfermedad renal crónica en etapas avanzadas
- Cáncer con metástasis al pericardio
- Uso de medicamentos que suprimen el sistema inmunológico (como quimioterapia)
- Infecciones recientes, especialmente virales como la gripe o el COVID-19
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor en el pecho que empeora al respirar o al acostarse y no desaparece con reposo.
- Si siente que le falta el aire o se cansa con facilidad.
- Si tiene fiebre y dolor en el pecho al mismo tiempo.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido síntomas leves como tos persistente o malestar en el pecho que dura más de una semana.
- Si tiene una enfermedad que aumente el riesgo (como lupus o insuficiencia renal) y nota cambios en su respiración.
Diagnóstico
El médico sospecha un derrame pericárdico a partir de los síntomas y del examen físico (como escuchar el corazón atenuado). Luego confirma el diagnóstico con pruebas de imagen.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecocardiograma: es una ecografía del corazón que muestra si hay líquido alrededor del mismo.
- Radiografía de tórax: puede mostrar un corazón más grande de lo normal.
- Electrocardiograma (ECG): registra la actividad eléctrica del corazón y puede mostrar signos de pericarditis.
- Análisis de sangre: para detectar signos de infección o inflamación (como PCR elevada o leucocitos).
Qué esperar en su cita
Si su médico sospecha un derrame, le realizará un ecocardiograma de inmediato. Es un procedimiento indoloro y rápido. En algunos casos, se puede necesitar una punción (pericardiocentesis) para drenar el líquido y aliviar los síntomas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del derrame y de la cantidad de líquido. Si es leve y no causa síntomas, su médico puede recomendar reposo y seguimiento. Si el líquido presiona el corazón, se realiza una pericardiocentesis o, en ciertos casos, cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Reposo mientras los síntomas estén presentes; evite esfuerzos físicos intensos.
- Tome los medicamentos que su médico le recete (antiinflamatorios o antibióticos, según la causa).
- Controle la fiebre con compresas frías y mantenga una buena hidratación.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen el uso de antiinflamatorios no esteroideos (como ibuprofeno o aspirina) para la pericarditis viral o idiopática. Si hay infección bacteriana, se administran antibióticos por vía intravenosa. En casos de cáncer, se puede usar quimioterapia para reducir el líquido. La pericardiocentesis drena el líquido con una aguja guiada por ecocardiograma. A veces se coloca un catéter de drenaje por unos días. Su médico elegirá el mejor tratamiento según su situación.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos raros, si el derrame vuelve a acumularse a pesar del drenaje, se puede realizar una cirugía llamada 'ventana pericárdica' para crear una abertura que permita que el líquido drene hacia el abdomen. Su cirujano le explicará si esta opción es adecuada para usted.
Vivir con esta afección
Después de una pericardiocentesis, la mayoría de las personas se sienten mucho mejor. Deberá evitar actividades extenuantes durante una o dos semanas. Si el derrame fue causado por una infección o inflamación, es posible que necesite tratamiento de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Descanse hasta que su médico indique que puede retomar sus actividades normales.
- Evite levantar objetos pesados o hacer ejercicios intensos durante al menos 2 semanas después del procedimiento.
- Si toma antiinflamatorios, no combine con alcohol sin consultar a su médico.
Dieta y ejercicio
Una dieta saludable para el corazón (baja en sal y grasas saturadas) puede ayudar. Comience a caminar suavemente cuando su médico lo autorice, aumentando poco a poco. No fuerce el ejercicio.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir ansiedad o preocupación por los síntomas del corazón es normal. Hable con su médico sobre sus miedos. Si la ansiedad empeora, busque apoyo de un profesional de salud mental.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque muchas causas son infecciones o enfermedades inesperadas. Sin embargo, controlar enfermedades crónicas (como insuficiencia renal, lupus o cáncer) reduce el riesgo.
Vacunas
Vacunarse contra la gripe y el neumococo puede prevenir algunas infecciones que a veces causan pericarditis.
Programas de detección
No hay tamizaje de rutina. Si tiene una enfermedad que aumenta el riesgo, su médico puede realizar ecocardiogramas periódicos para detectar líquido temprano.
Complicaciones
Si no se trata
- Taponamiento cardíaco: el líquido comprime el corazón y puede causar insuficiencia cardíaca o parada cardíaca.
- Infección del pericardio (pericarditis purulenta) que puede propagarse.
- Cicatrización del pericardio (pericarditis constrictiva) que dificulta el llenado del corazón.
- Dificultad para respirar crónica si el derrame no se alivia.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento temprano, la mayoría de las personas se recuperan completamente del derrame pericárdico. La pericardiocentesis suele aliviar los síntomas de inmediato. Si la causa subyacente (como cáncer o insuficiencia renal) se controla, el pronóstico es bueno. Siempre hay esperanza; su equipo médico lo guiará paso a paso.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- World Heart Federation
- American Heart Association (información en español)
Organizaciones locales
- Sociedad Española de Cardiología · España
- Fundación Mexicana del Corazón · México
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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