Preparing for grommets
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Los drenajes timpánicos (también llamados tubos de ventilación o ‘grommets’) son unos pequeños cilindros huecos que un médico coloca en el tímpano para drenar líquido y airear el oído medio. Se usan cuando hay infecciones repetidas de oído (otitis media) o líquido persistente detrás del tímpano (otitis media con derrame) que no mejora con otros tratamientos. El procedimiento ayuda a reducir las infecciones y mejora la audición.
Datos clave
Sí, es una de las cirugías infantiles más frecuentes. Se realiza en muchos países, sobre todo en niños pequeños.
Afecta principalmente a niños entre 1 y 3 años, pero también puede realizarse en adultos con problemas crónicos de oído medio.
El médico (pediatra u otorrinolaringólogo) examinará el oído con un otoscopio, que es un instrumento con luz que permite ver el tímpano y detectar líquido o infección. También puede usar una prueba llamada timpanometría que mide cómo se mueve el tímpano.
La consulta es breve y no duele. Si su hijo es pequeño, quizás el médico necesite que usted lo sostenga en su regazo mientras revisa los oídos. Luego le explicará los resultados y si es necesario colocar grommets, le dará una cita para programar la cirugía.
El tratamiento de las infecciones de oído recurrentes o del líquido persistente puede incluir desde observación y cuidados en casa hasta medicamentos y, en algunos casos, la colocación de grommets (drenajes timpánicos). Esta cirugía es mínimamente invasiva y se realiza bajo anestesia general o local, según la edad.
Después de la colocación de grommets, es importante mantener los oídos secos para evitar infecciones mientras los tubos estén colocados. Su médico le indicará si necesita usar tapones para los oídos al bañarse o nadar. La audición suele mejorar de inmediato y las infecciones se vuelven menos frecuentes.
No hay restricciones especiales en la alimentación. El ejercicio físico normal, como correr y jugar, está permitido. Si el niño nada, consulte con el médico si necesita tapones (no todos los casos lo requieren). Es preferible evitar nadar en piscinas muy cloradas o aguas sucias.
No todas las infecciones de oído se pueden prevenir, pero hay medidas que reducen el riesgo: evitar el humo del tabaco, amamantar al bebé durante los primeros meses, mantener las vacunas al día (especialmente la antineumocócica y la de la gripe), y no usar chupete después de los 6 meses (o usarlo solo para dormir). Además, lavarse las manos con frecuencia reduce la propagación de infecciones respiratorias.
Las vacunas antineumocócica conjugada y la vacuna contra la influenza (gripe) pueden ayudar a prevenir algunas infecciones de oído. Consulte con su pediatra el calendario de vacunación.
No hay un cribado general para la otitis media. Sin embargo, si su hijo tiene infecciones de oído frecuentes o problemas de audición, el pediatra puede derivarlo a un otorrinolaringólogo para una evaluación más detallada.
La colocación de grommets es un procedimiento seguro y eficaz. La mayoría de los niños mejoran su audición y tienen muchas menos infecciones. Los tubos se caen solos y el tímpano suele cerrarse por sí mismo. En algunos casos, puede ser necesario repetir el procedimiento si el problema vuelve. Con el seguimiento adecuado, el pronóstico general es muy bueno y los niños llevan una vida normal.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Su médico puede recetar antibióticos por vía oral para infecciones bacterianas del oído, pero solo cuando son necesarios (no todas las infecciones requieren antibióticos). Para el líquido persistente Sin infección, a veces se recomienda esperar unos meses, ya que puede resolverse solo. En niños mayores y adultos, se pueden usar descongestionantes nasales o aerosoles con corticoides (bajo prescripción).
La colocación de grommets se recomienda cuando hay líquido en el oído medio que dura más de 3 meses y causa pérdida auditiva, o cuando hay infecciones muy frecuentes (3 o más en 6 meses) a pesar de tratamiento médico. La cirugía es rápida (unos 15 minutos) y el paciente suele irse a casa el mismo día.
Las infecciones de oído frecuentes o la pérdida auditiva pueden hacer que el niño se sienta frustrado, tenga problemas de atención en el colegio o se sienta aislado. Después de los grommets, la mejoría en la audición suele mejorar el ánimo y el rendimiento escolar. Si nota cambios de comportamiento persistentes, hable con el pediatra.