Dolor en el esternón
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor en el esternón es una molestia o dolor en el hueso plano que está en el centro del pecho, llamado esternón. Este dolor puede deberse a muchas causas, desde problemas musculares hasta afecciones más serias del corazón o los pulmones.
Datos clave
- No siempre es señal de un problema cardíaco; muchas veces es por inflamación o tensión muscular.
- Puede estar relacionado con la inflamación de las articulaciones que conectan las costillas con el esternón (costocondritis).
- Un diagnóstico temprano ayuda a descartar causas graves y a aliviar el dolor más rápido.
Es un motivo de consulta frecuente en atención primaria, sobre todo en adultos jóvenes y personas activas.
Puede afectar a personas de cualquier edad, aunque es más común en adultos jóvenes y de mediana edad, y en quienes realizan actividades que involucran el pecho, como deportes de contacto o ejercicios de pesas.
Síntomas
- Dolor en el pecho que se extiende al brazo izquierdo, cuello, mandíbula o espalda.
- Falta de aire repentina o dificultad para respirar.
- Mareo, desmayo o sudoración fría.
- Náuseas o vómitos junto con el dolor en el pecho.
- ⚠Dolor constante que no mejora con reposo o que empeora gradualmente.
- ⚠Fiebre con dolor en el pecho, especialmente si hay tos o flemas.
- ⚠Dolor después de una lesión o caída fuerte en el pecho.
Síntomas comunes
- Dolor o sensibilidad en el centro del pecho, justo sobre el esternón.
- Dolor que empeora al presionar la zona, al respirar hondo, al toser o al hacer ciertos movimientos.
- Dolor que mejora con el reposo o al cambiar de posición.
Síntomas en niños
- Los niños pueden quejarse de dolor en el pecho al hacer ejercicio o al respirar profundo; a menudo es por causas musculares o costocondritis.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el dolor puede estar relacionado con desgaste articular, artritis o problemas cardíacos, por lo que debe evaluarse con cuidado.
Causas
Causas principales
- Costocondritis: inflamación del cartílago que une las costillas al esternón.
- Distensión muscular: por esfuerzo físico, tos intensa o movimientos repetitivos.
- Artritis del esternón: como en la espondilitis anquilosante u otras enfermedades inflamatorias.
- Problemas cardíacos: como angina de pecho o infarto (requiere atención de emergencia).
- Fractura del esternón: poco frecuente, suele ocurrir por traumatismos fuertes como accidentes de tráfico.
Factores de riesgo
- Práctica de deportes de contacto o ejercicios que implican el pecho (pesas, flexiones).
- Movimientos repetitivos con los brazos o el torso.
- Enfermedades inflamatorias previas (artritis reumatoide, espondilitis).
- Edad avanzada, por mayor desgaste articular.
- Tabaquismo, que afecta la circulación y aumenta el riesgo de problemas cardíacos.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor en el pecho que no cede con reposo, especialmente si va acompañado de falta de aire, sudoración o náuseas.
- Si el dolor aparece después de un golpe fuerte en el pecho.
Programe una cita de rutina si:
- Si siente dolor leve pero persistente en el esternón durante varios días.
- Si nota sensibilidad al tacto en esa zona sin otros síntomas preocupantes.
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre el dolor (cuándo empezó, qué lo empeora o mejora) y lo examinará físicamente, presionando suavemente el esternón y las costillas.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax: ayuda a ver los huesos y descartar fracturas o problemas pulmonares.
- Electrocardiograma (ECG): evalúa la actividad eléctrica del corazón para descartar problemas cardíacos.
- Análisis de sangre: para medir inflamación o enzimas cardíacas si se sospecha un ataque al corazón.
Qué esperar en su cita
Por lo general, el diagnóstico se obtiene en la misma consulta. Si se sospecha algo más serio, pueden indicarse estudios adicionales como una tomografía o una resonancia magnética. No se preocupe, la mayoría de las pruebas son rápidas e indoloras.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del dolor. En muchos casos, el dolor mejora con reposo y medidas caseras. Su médico le indicará el plan más adecuado según su diagnóstico.
Autocuidado en el hogar
- Reposo relativo: evite actividades que empeoren el dolor, como levantar objetos pesados o hacer ejercicios de pecho.
- Aplicar compresas frías o calientes: frío para reducir la inflamación (primeros días), calor para relajar los músculos tensos.
- Ejercicios suaves de estiramiento del pecho, como abrir los brazos lentamente, siempre que no provoquen dolor.
- Mantener una buena postura al sentarse y al dormir, evitando encorvarse.
Tratamientos médicos
Su médico puede recomendar analgésicos o antiinflamatorios de venta libre para aliviar el dolor, siempre por tiempo limitado y bajo su consejo. En algunos casos de inflamación persistente, puede indicar fisioterapia o inyecciones de corticosteroides en la articulación afectada. No se automedique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Rara vez se necesita cirugía. Solo en casos de fractura grave del esternón o infección del cartílago (condritis) que no responde a otros tratamientos. Su médico le explicará si fuera necesario.
Vivir con esta afección
Puede llevar una vida normal, pero evite movimientos bruscos que provoquen dolor. Escuche a su cuerpo y descanse si nota molestias. Con el tiempo, el dolor suele mejorar.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una postura erguida al sentarse y al trabajar para evitar tensión en el pecho.
- Use mochilas en lugar de bolsos de un solo hombro para distribuir el peso.
- Evite el tabaco, ya que empeora la circulación y la salud del corazón y los huesos.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en calcio y vitamina D (lácteos, pescado, verduras de hoja verde) ayuda a mantener los huesos fuertes. Realice ejercicio moderado como caminar, nadar o yoga, evitando actividades que impliquen impacto en el pecho. Si tiene dudas, consulte a un fisioterapeuta.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico puede generar ansiedad o estrés, especialmente si no sabe la causa. Hable con su médico sobre sus preocupaciones. Si el dolor le afecta el ánimo, considere buscar apoyo psicológico. Recuerde que no está solo.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero puede reducir el riesgo: evite sobrecargar el pecho con ejercicios sin calentar, use técnicas adecuadas al levantar objetos, y trate a tiempo las infecciones respiratorias que causan tos intensa.
Vacunas
Mantener al día las vacunas, como la de la gripe y la neumonía, puede prevenir infecciones que provoquen tos fuerte y dolor en el esternón.
Programas de detección
No existe una prueba de detección específica para el dolor de esternón. Las revisiones periódicas con su médico ayudan a detectar problemas de salud general que podrían causar dolor en el pecho.
Complicaciones
Si no se trata
- Si la causa es costocondritis, el dolor puede volverse crónico y afectar la calidad de vida.
- En caso de infección, puede extenderse al hueso (osteomielitis) o al cartílago.
- Si hay un problema cardíaco no tratado, puede llevar a un ataque al corazón o complicaciones graves.
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas mejoran por completo en unas semanas. Es importante seguir las indicaciones de su médico y acudir a controles si el dolor persiste. No pierda la esperanza, la mayoría de los casos tienen una buena recuperación.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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