Desmayo: por qué ocurre y qué hacer
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un desmayo es una pérdida breve del conocimiento. Ocurre cuando el cerebro recibe menos sangre de lo normal por unos segundos o minutos. La mayoría de las personas se recuperan rápidamente, pero a veces puede ser señal de un problema de salud.
Datos clave
- El desmayo es muy común: muchas personas lo experimentan al menos una vez en la vida.
- Generalmente no es grave, pero conviene que un médico lo valore, sobre todo si es el primer episodio o se repite.
- Algunas personas sienten aviso antes de desmayarse (visión borrosa, sudoración, oídos que zumban) y pueden sentarse o acostarse a tiempo.
Sí, es bastante común. Se calcula que alrededor de un tercio de las personas se desmaya alguna vez durante su vida.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes. También es común en personas mayores, por cambios en la presión arterial.
Síntomas
- Pérdida del conocimiento que dura más de un minuto o la persona no despierta
- Convulsiones o movimientos anormales del cuerpo
- Dolor en el pecho o palpitaciones fuertes
- Dificultad para respirar
- Desmayo mientras se hace ejercicio o estando acostado
- Signos de derrame cerebral: cara torcida, no poder levantar un brazo o hablar con dificultad
- ⚠Cualquier primer desmayo sin causa clara
- ⚠Desmayos repetidos o que ocurren con otros síntomas
- ⚠Lesión al caer, como una herida o un golpe en la cabeza
- ⚠Desmayo durante el embarazo o en personas con enfermedades del corazón
Síntomas comunes
- Mareo o aturdimiento
- Sensación de calor o sudoración
- Visión borrosa o ver puntitos
- Zumbido en los oídos
- Debilidad en las piernas
- Pérdida breve del conocimiento (de segundos a un minuto aproximadamente)
- Recuperación rápida, aunque con sensación de cansancio o sueño
Causas
Causas principales
- Desmayo vasovagal: es el más común. Se produce por una reacción exagerada del organismo ante un susto, dolor intenso, al ver sangre o al estar mucho tiempo de pie.
- Hipotensión ortostática: cuando la presión arterial baja bruscamente al pasar de estar tumbado o sentado a estar de pie.
- Problemas del corazón: algunas arritmias (ritmo anormal del corazón) o enfermedades cardiacas pueden causar desmayos.
- Otras causas: deshidratación, anemia, bajada de azúcar en sangre, falta de sueño o consumo de alcohol.
Factores de riesgo
- Estar mucho tiempo de pie en sitios calurosos o con poca ventilación
- Deshidratación o no haber comido en varias horas
- Miedo, dolor o estrés emocional intenso
- Edad avanzada
- Enfermedades del corazón o de la presión arterial
- Tomar algunos medicamentos que bajan la presión arterial
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Acude a urgencias si el desmayo ocurre con dolor en el pecho, palpitaciones, falta de aire o si la persona no se recupera rápido.
- Si la persona se hace daño al caerse, sobre todo si se golpea la cabeza, también hay que valorarla.
Programe una cita de rutina si:
- Pide una cita con tu médico de atención primaria si has tenido un desmayo y no lo habías tenido antes, si se repite, o si quieres conocer la causa. Es especialmente importante si tienes enfermedades del corazón o tomas medicación.
Diagnóstico
El doctor te preguntará qué pasó antes del desmayo, cuánto duró y cómo te sentiste después. También te tomará la presión arterial en distintas posiciones (tumbado y de pie) y te hará una revisión general. A menudo con esto basta para orientar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): para observar el ritmo del corazón
- Análisis de sangre: para descartar anemia, problemas de azúcar, electrolitos u hormonas
- Prueba en la camilla inclinada: te tumbas en una camilla que cambia de posición para ver cómo reaccionan tu presión y tu pulso
- Holter: un monitor pequeño que se lleva durante 24–48 horas para registrar el ritmo del corazón en tu vida diaria
- Ecocardiograma: una ecografía del corazón para ver su estructura y cómo funciona
Qué esperar en su cita
La mayoría de las veces no hacen falta muchas pruebas. El médico empezará por lo más sencillo y solo pedirá más si encuentra algún dato de alarma. Mientras tanto, es habitual que te recomiende aumentar la cantidad de líquido que bebes y evitar las situaciones de riesgo.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa que provoque el desmayo. En muchos casos basta con aprender a reconocer los síntomas de aviso y tomar medidas para evitar caídas. Si hay una enfermedad de base, como un problema del corazón o de la presión, esa será tratada.
Autocuidado en el hogar
- Cuando sientas los primeros síntomas, siéntate o túmbate con las piernas en alto para favorecer el flujo de sangre al cerebro.
- Levántate despacio desde la cama o la silla, sobre todo por la mañana.
- Bebe suficiente agua a lo largo del día, salvo que tu médico indique lo contrario.
- Evita los lugares muy calurosos y con poca ventilación.
- No pases muchas horas sin comer; una comida o tentempié ligero puede ayudar.
- Si observas que ciertas situaciones te causan desmayos, intenta evitarlas o planificarlas con anticipación.
Tratamientos médicos
Si se identifica una causa médica, el tratamiento se centra en ella. Por ejemplo, pueden ajustarse medicamentos que afectan a la presión arterial, corregir una anemia o tratar una arritmia. En algunos casos, el médico puede indicar aumentar el consumo de sal, siempre bajo supervisión. Nunca se debe tomar o cambiar un medicamento por cuenta propia.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria para el desmayo en sí. Excepcionalmente, si la causa es una arritmia grave o una enfermedad cardiaca, el médico especialista puede recomendar un procedimiento, como un desfibrilador o un marcapasos. Esta decisión se toma siempre en una consulta especializada.
Vivir con esta afección
Vivir con tendencia a desmayarse implica estar atento a las señales de aviso y tomarlas en serio. Lleva contigo una botella de agua, evita el alcohol si te baja la tensión, y avisa a tus familiares o compañeros de trabajo para que sepan qué hacer si te desmayas.
Consejos de estilo de vida
- Duerme las horas suficientes y evita el cansancio extremo.
- Si la tensión te baja al levantarte, haz movimientos lentos y apoya los pies antes de ponerte de pie.
- En días calurosos, busca la sombra y refréscate la cara y el cuello.
- Evita estar mucho rato de pie sin moverte; cambia de postura o camina un poco.
- Si te mareas, agáchate o siéntate en el suelo antes de caer.
Dieta y ejercicio
Lleva una alimentación regular y equilibrada, con comidas a horarios. Si tu médico lo permite, bebe bastante líquido. El ejercicio suave, como caminar, ayuda a mantener una buena circulación, pero evita ejercicios muy intensos sin consultar antes.
Salud mental y bienestar emocional
Algunas personas sienten miedo a desmayarse en público, lo que puede generar ansiedad o incluso aislamiento. Es normal sentirse así. Hablar con la familia, los amigos o un profesional de la salud mental puede ayudar a manejar ese temor.
Prevención
En muchos casos, sí. Si conoces tus desencadenantes, como el dolor, el calor o estar mucho tiempo de pie, puedes tomar medidas para prevenirlos. Aprender a sentarte o tumbarte al primer aviso puede evitar la caída y, muchas veces, el desmayo completo.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas con heridas, moratones o fracturas, especialmente en personas mayores.
- Golpes en la cabeza al caer al suelo.
- Si la causa es un problema del corazón, el riesgo de una arritmia grave si no se recibe atención médica.
- Ansiedad por el miedo a repetir un desmayo.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas que se desmayan por causas benignas viven una vida completamente normal. Cuando existe una enfermedad detrás, el tratamiento adecuado suele controlar los síntomas. Con una buena valoración médica y medidas preventivas, el riesgo de nuevos episodios disminuye mucho.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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