Sentir calor y luego frío
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Sentir calor y luego frío (escalofríos) es una sensación común en la que la temperatura del cuerpo cambia bruscamente, a menudo como respuesta a una infección u otros problemas de salud. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede tener varias causas.
Datos clave
- Es una señal de que el cuerpo está luchando contra algo, como una infección o un cambio hormonal.
- Puede aparecer junto con fiebre (temperatura alta), sudoración o temblores.
- En la mayoría de los casos es temporal y mejora con reposo y cuidados básicos.
Sí, es muy común. Casi todas las personas lo han experimentado en algún momento, ya sea por un resfriado, gripe o cambios emocionales.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en niños pequeños, mujeres durante la menopausia o el ciclo menstrual, y adultos mayores con sistemas inmunológicos más sensibles.
Síntomas
- Fiebre muy alta (más de 40 °C) que no baja con medidas caseras.
- Rigidez en el cuello (no puede tocar el pecho con la barbilla).
- Confusión repentina o dificultad para despertar.
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho.
- Convulsiones (ataques epilépticos).
- Sarpullido que no desaparece al presionarlo (puede indicar una infección grave).
- ⚠Fiebre persistente que dura más de 3 días.
- ⚠Escalofríos muy fuertes que no mejoran con abrigo o reposo.
- ⚠Vómitos repetidos o imposibilidad de beber líquidos.
- ⚠Dolor de cabeza muy intenso o sensibilidad a la luz.
- ⚠Síntomas que empeoran rápidamente.
Síntomas comunes
- Sensación repentina de mucho calor (sofoco) seguida de frío intenso (escalofríos).
- Temblor o castañeteo de dientes.
- Sudoración excesiva después del calor.
- Piel fría y pálida durante los escalofríos.
- Posible fiebre (temperatura corporal alta).
Síntomas en niños
- Pueden ponerse muy inquietos o llorar sin consuelo.
- A veces tienen escalofríos visibles y se quejan de frío incluso con abrigo.
- Pueden tener fiebre alta y sudar mucho después.
Síntomas en adultos mayores
- Pueden tener una respuesta de fiebre más débil, por lo que el cambio de temperatura puede ser menos notorio.
- A menudo se sienten débiles o confundidos.
- Los escalofríos pueden ser más prolongados y el cuerpo tarda más en regular la temperatura.
Causas
Causas principales
- Infecciones: como gripe, resfriado, infecciones urinarias, neumonía o dengue.
- Cambios hormonales: menopausia, síndrome premenstrual o embarazo.
- Ansiedad o estrés intenso (ataques de pánico).
- Efectos secundarios de algunos medicamentos (por ejemplo, ciertos antidepresivos o tratamientos oncológicos).
- Trastornos de la tiroides (hipertiroidismo).
- Exposición a temperaturas extremas (golpe de calor o hipotermia).
Factores de riesgo
- Tener un sistema inmunológico debilitado (por enfermedad crónica o tratamiento).
- Ser muy joven o muy mayor.
- Vivir en climas extremos sin protección adecuada.
- Tener condiciones como diabetes, cáncer o enfermedades autoinmunes.
- Consumir alcohol o drogas en exceso.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre muy alta o escalofríos que no mejoran.
- Si además presenta dificultad para respirar, dolor en el pecho o confusión.
- Si después de un viaje reciente a zonas tropicales presenta estos síntomas.
Programe una cita de rutina si:
- Si los episodios de calor y frío se repiten sin causa clara.
- Si afectan su sueño, apetito o vida diaria.
- Si está en la menopausia y los síntomas son muy molestos.
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre sus síntomas, cuándo empezaron y otros signos. Revisará su historial médico y hará un examen físico, que incluye medir la temperatura y escuchar el pecho.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre o de orina para buscar infecciones.
- Pruebas de función tiroidea si se sospecha problema hormonal.
- Radiografía de tórax si hay tos o dificultad respiratoria.
- En algunos casos, cultivos (muestras para identificar el germen).
Qué esperar en su cita
El médico tratará de encontrar la causa principal. No se alarme si pide varios análisis; es normal para descartar lo más grave. En la mayoría de los casos, se trata de una infección común que mejora con reposo.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es una infección, se tratará la infección. Si es hormonal, se pueden recomendar ajustes en el estilo de vida o terapia hormonal (si su médico lo considera). No se debe automedicar.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente para que su cuerpo se recupere.
- Beba abundantes líquidos (agua, caldos, infusiones) para evitar la deshidratación.
- Vista ropa ligera cuando tenga calor y abríguese cuando sienta frío.
- Tome la temperatura con un termómetro normal para vigilar la fiebre.
- Evite el alcohol y la cafeína, que pueden empeorar los cambios de temperatura.
Tratamientos médicos
Si la causa es una infección bacteriana, el médico puede recetar antibióticos (use exactamente como se le indique). Para infecciones virales como gripe, se recomiendan medicamentos para aliviar los síntomas (sin receta, consulte a su farmacéutico). En el caso de problemas hormonales, existen tratamientos como la terapia de reemplazo hormonal, siempre bajo supervisión médica. No use aspirina en niños ni en adolescentes con fiebre por posible riesgo de síndrome de Reye.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No suele necesitar cirugía para este síntoma. Solo en casos muy raros donde la causa sea una infección grave que requiera drenaje quirúrgico (como un absceso), pero eso es poco frecuente.
Vivir con esta afección
Si tiene episodios recurrentes, lleve un registro de cuándo ocurren, cuánto duran y si hay otros síntomas. Esto ayudará al médico a encontrar la causa. Mantenga un termómetro en casa y aprenda a medir su temperatura correctamente.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un horario de sueño regular.
- Evite el estrés con técnicas de relajación como respiración profunda o meditación.
- Vístase en capas para poder ajustar la ropa según la sensación térmica.
- Haga actividad física moderada (caminar, yoga) para mejorar la circulación y el estado de ánimo.
Dieta y ejercicio
Coma alimentos equilibrados: frutas, verduras, proteínas magras. Evite comidas muy pesadas o picantes que pueden provocar sofocos. El ejercicio regular ayuda a regular la temperatura corporal y reduce la ansiedad.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir cambios bruscos de temperatura puede ser incómodo y preocupante. Es normal sentirse ansioso o frustrado. Hable con su médico si estos síntomas afectan su salud emocional.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero hay medidas que reducen el riesgo. Lávese las manos con frecuencia, evite el contacto cercano con personas enfermas y mantenga al día sus vacunas.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y la neumonía pueden prevenir infecciones que causan estos síntomas. Consulte a su médico cuáles le corresponden según su edad y salud.
Programas de detección
No hay un cribado específico para este síntoma, pero los chequeos rutinarios de salud pueden detectar problemas de tiroides u otras condiciones que lo provoquen.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación por fiebre alta y sudoración.
- Infecciones graves que pueden propagarse a la sangre (sepsis).
- Convulsiones febriles en niños (aunque suelen ser benignas).
- Problemas de salud mental si los episodios son frecuentes y causan ansiedad.
Pronóstico a largo plazo
En la mayoría de los casos, la sensación de calor y frío es temporal y mejora con el tratamiento adecuado. Con el cuidado médico oportuno, las personas se recuperan completamente y pueden retomar su vida normal. Es importante seguir las recomendaciones del médico y no automedicarse.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Pregunte a su centro de salud local o farmacia · España y Latinoamérica
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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