Dolor en el costado
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor en el costado (flanco) es una molestia o dolor que siente a los lados del cuerpo, entre las costillas y la cadera. Puede ser un dolor agudo y punzante o un dolor sordo y constante. A menudo está relacionado con problemas en los riñones o en los músculos de la zona.
Datos clave
- El dolor de costado es un síntoma común que puede tener muchas causas, desde una lesión muscular hasta una infección renal.
- La mayoría de las veces no es grave, pero si se acompaña de fiebre o sangre en la orina, necesita atención médica urgente.
- Beber suficiente agua y mantener una buena higiene ayuda a prevenir algunas de las causas más frecuentes.
Sí, el dolor en el costado es un motivo frecuente de consulta en atención primaria y en urgencias.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en adultos, especialmente en aquellos con antecedentes de cálculos renales o infecciones urinarias.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino que no se calma con reposo ni con medicamentos de venta libre
- Fiebre alta (más de 38°C) acompañada de escalofríos
- Imposibilidad para orinar
- Sangre visible en la orina (roja o rosada)
- Vómitos que impiden mantener líquidos
- Dolor que comienza después de una lesión (golpe o caída)
- ⚠Dolor persistente que no mejora después de unas horas
- ⚠Dolor al orinar o necesidad urgente y frecuente de orinar
- ⚠Fiebre leve pero sin otros síntomas graves
- ⚠Antecedentes de cálculos renales o infecciones urinarias repetidas
Síntomas comunes
- Dolor en un lado del cuerpo, entre las costillas y la cadera
- Dolor que se irradia hacia la ingle o la parte baja del abdomen
- Dolor que va y viene, o que empeora al moverse
- Náuseas o vómitos
- Ardor o dolor al orinar
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener dificultad para explicar dónde les duele; a menudo solo dicen que les duele la 'barriga' o la espalda.
- Pueden tener fiebre sin una causa clara.
- Si orinan con frecuencia o se quejan al orinar, puede ser señal de infección.
Síntomas en adultos mayores
- Los adultos mayores pueden tener síntomas menos típicos, como confusión o malestar general.
- El dolor puede ser menos intenso, pero la fiebre o la falta de apetito pueden ser más notorios.
- Es importante no ignorar cambios en la frecuencia o el color de la orina.
Causas
Causas principales
- Cálculos renales (piedras en el riñón) que se desplazan y obstruyen el flujo de orina
- Infección urinaria o del riñón (pielonefritis)
- Tensión o desgarro muscular en la zona lumbar o costal
- Herpes zóster (culebrilla) en el área del costado
- Problemas en la columna vertebral (como una hernia discal) que irritan los nervios
Factores de riesgo
- No beber suficiente agua
- Antecedentes personales o familiares de cálculos renales
- Infecciones urinarias frecuentes
- Problemas de próstata en hombres
- Embarazo
- Sedentarismo o malas posturas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Cuando el dolor es muy intenso o aparece de repente
- Si tiene fiebre, escalofríos o vómitos
- Si nota sangre en la orina
- Si no puede orinar
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor es leve pero dura más de un par de días
- Si tiene ardor al orinar o va al baño con mucha frecuencia
- Si ya ha tenido cálculos renales o infecciones urinarias antes
Diagnóstico
El médico te hará preguntas sobre el dolor, tu salud en general y si has tenido problemas similares antes. Luego te examinará y te pedirá algunas pruebas sencillas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina: para buscar infección, sangre o cristales de cálculos.
- Ecografía abdominal: muestra los riñones, uréteres y vejiga sin radiación.
- Tomografía computarizada (TC): da imágenes más detalladas de los riñones y posibles cálculos.
- Análisis de sangre: para revisar la función renal y signos de infección.
Qué esperar en su cita
Es probable que el médico comience con un examen físico y un análisis de orina. Dependiendo de los resultados, puede pedir una ecografía o una tomografía. No te preocupes, la mayoría de las pruebas no duelen y se hacen en el mismo centro de salud.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del dolor. Puede ir desde reposo y cuidados en casa hasta medicamentos o procedimientos hospitalarios. Siempre sigue las indicaciones de tu médico.
Autocuidado en el hogar
- Descansa y evita movimientos bruscos.
- Aplica calor (bolsa de agua caliente o compresa) en la zona dolorida durante 15–20 minutos varias veces al día.
- Bebe abundante agua (a menos que el médico te indique lo contrario) para ayudar a eliminar pequeñas piedras o infecciones.
- Toma analgésicos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno, siempre siguiendo las dosis recomendadas y sin superar el límite diario.
Tratamientos médicos
Si el dolor es por una infección, el médico recetará antibióticos por varios días. En el caso de cálculos renales, se pueden usar medicamentos para relajar el uréter y facilitar la expulsión de la piedra. Si hay infección grave o cálculos muy grandes, puede ser necesario un procedimiento como la litotricia (ondas de choque) o una cirugía mínimamente invasiva.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se considera cirugía cuando los cálculos son demasiado grandes para expulsarlos solos, o si causan obstrucción completa, infección que no mejora o daño renal. También si hay abscesos u otras complicaciones.
Vivir con esta afección
Si tienes dolor de costado recurrente, lleva un diario de cuándo aparece, qué lo desencadena y qué lo alivia. Sigue el plan de tratamiento acordado con tu médico y no olvides las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Bebe suficiente agua a lo largo del día (unos 2 litros, salvo que tu médico indique otra cantidad).
- Reduce el consumo de sal, cafeína y alimentos ricos en oxalatos (como espinacas, remolacha, frutos secos) si tienes propensión a cálculos.
- Mantén un peso saludable y haz ejercicio moderado de forma regular.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada con abundantes frutas y verduras, y baja en sal, ayuda a prevenir muchas causas de dolor de costado. El ejercicio suave como caminar o estiramientos puede fortalecer la espalda y reducir molestias musculares.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico o repetitivo puede generar ansiedad, frustración o tristeza. Habla con tu médico si sientes que el dolor afecta tu ánimo. Si en algún momento te sientes abrumado, recuerda que puedes pedir ayuda a un profesional de salud mental.
Prevención
En muchos casos, sí. Mantener una buena hidratación, llevar una dieta baja en sal y no aguantar las ganas de orinar ayuda a prevenir infecciones y cálculos renales. También es importante evitar movimientos bruscos o levantar peso de forma incorrecta para prevenir lesiones musculares.
Vacunas
No hay vacunas específicas para prevenir las causas del dolor de costado, pero estar al día con las vacunas recomendadas (como la de la gripe y el neumococo) ayuda a prevenir infecciones que pueden afectar a los riñones.
Programas de detección
No se recomiendan pruebas de cribado rutinarias para el dolor de costado. Sin embargo, si tienes factores de riesgo como antecedentes de cálculos o infecciones urinarias recurrentes, tu médico puede sugerir chequeos periódicos con análisis de orina o ecografías.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección renal grave (absceso o sepsis) que puede poner en riesgo la vida
- Daño permanente en el riñón por obstrucción prolongada
- Formación de cálculos más grandes que requieren cirugía
- Cronicidad del dolor y limitación en las actividades diarias
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas se recuperan por completo. El dolor de costado no suele ser señal de algo grave, pero es importante prestarle atención y consultar al médico para evitar complicaciones. La buena noticia es que muchas causas se pueden prevenir o tratar con éxito.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.