Retención de líquidos
Resumen
La retención de líquidos (también llamada edema) ocurre cuando el cuerpo guarda más líquido del normal en los tejidos. Ese líquido extra se acumula y se nota como hinchazón, sobre todo en los tobillos, los pies, las piernas o las manos. A veces la hinchazón es leve y desaparece sola; otras veces es una señal de que algo más está pasando en el cuerpo, como un problema del corazón, del riñón o del hígado. Por eso conviene consultar si aparece de forma nueva o si va en aumento.
Datos clave
- La hinchazón suele bajar al levantar las piernas o al pasar la noche en la cama.
- Dejar una marca con el dedo al presionar la piel hinchada es muy típico del edema.
- Puede ser pasajera (por calor, viajes largos o estar mucho de pie) o ser señal de otro problema de salud.
- Un aumento rápido de peso en pocos días puede ser líquido acumulado, no grasa.
Sí, es muy frecuente. Muchas personas tienen hinchazón leve en los tobillos después de estar mucho tiempo de pie, en días de calor o durante un viaje largo, y no significa nada grave. Cuando la hinchazón es constante, va a más o se acompaña de otros síntomas, conviene revisarla con un profesional de la salud.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más habitual en personas mayores, en personas embarazadas, en quienes pasan muchas horas de pie o sentadas, en personas con sobrepeso y en quienes tienen enfermedades del corazón, del riñón o del hígado. También puede aparecer como efecto secundario de algunos medicamentos recetados, así que si tomas medicación de forma habitual y notas hinchazón, coméntalo con tu médico o tu farmacéutico.
Síntomas
- Dificultad para respirar, falta de aire en reposo o al tumbarse.
- Dolor u opresión en el pecho.
- Hinchazón repentina y dolorosa de una sola pierna, con calor o enrojecimiento (puede ser un coágulo).
- Hinchazón rápida de labios, cara, lengua o garganta, sobre todo con ronchas o picor.
- Desmayo, confusión repentina o sensación de que la persona se apaga.
- Tos con espuma blanquecina o rosada.
- Hinchazón que aparece muy rápido en todo el cuerpo.
- ⚠Hinchazón nueva que empeora en pocas horas o días.
- ⚠Aumento de peso rápido (por ejemplo, varios kilos en pocos días) sin cambiar la dieta.
- ⚠Orinar mucho menos de lo habitual o dejar de orinar.
- ⚠Hinchazón del abdomen que va en aumento.
- ⚠Piel roja, caliente, muy dolorosa o con fiebre en la zona hinchada.
- ⚠En niños, hinchazón con menos orina o alrededor de los ojos al despertar.
Síntomas comunes
- Hinchazón en los tobillos, los pies o las piernas, a menudo peor al final del día.
- La marca del calcetín queda muy marcada en la piel.
- Los anillos o el reloj aprietan más de lo normal.
- La piel se ve estirada y brillante sobre la zona hinchada.
- Al presionar con el dedo la piel hinchada queda un hundimiento que tarda en volver.
- Sensación de pesadez, tirantez o molestia en las piernas.
- Aumento de peso rápido en pocos días sin haber cambiado la alimentación.
- Hinchazón en el abdomen o sensación de barriga llena y dura.
Síntomas en niños
- Hinchazón alrededor de los ojos al despertar, que mejora durante el día.
- Hinchazón en los pies, las manos o el abdomen.
- Orina más oscura o mucho menos de lo habitual.
- Irritabilidad, cansancio o menos ganas de jugar.
- Dificultad para respirar, tos o respiración rápida.
- En niños, cualquier hinchazón nueva debe revisarse siempre por un profesional de la salud.
Síntomas en adultos mayores
- Hinchazón en las piernas que puede ser por medicamentos o por enfermedades crónicas.
- Piel más fina y frágil, con más riesgo de heridas o úlceras en la zona hinchada.
- Más dificultad para caminar o calzarse por la hinchazón.
- Confusión o desorientación, que a veces se relaciona con cambios en el equilibrio de líquidos.
- En personas mayores conviene revisar la hinchazón pronto, porque puede relacionarse con el corazón o el riñón.
Causas
Causas principales
- Estar muchas horas de pie o sentado sin moverse.
- Calor y humedad, que hacen que el cuerpo retenga más líquido.
- Comer con mucha sal de forma habitual.
- Cambios hormonales: regla, embarazo o menopausia.
- Algunos medicamentos recetados; pregúntale a tu médico o farmacéutico si los que tomas pueden causar hinchazón.
- Problemas del corazón, del riñón o del hígado.
- Problemas de las venas de las piernas, como las varices.
- Problemas de la glándula tiroides.
- Un coágulo en una vena de la pierna.
- Acumulación de líquido por una cirugía, una lesión o por el sistema linfático (linfedema).
- Reacciones alérgicas a alimentos, picaduras o medicamentos.
Factores de riesgo
- Tener más de 60 años.
- Estar embarazada.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Pasar muchas horas de pie o sentado por trabajo o por un viaje largo.
- Comer mucha sal.
- Tener antecedentes de problemas de corazón, riñón o hígado.
- Tomar medicamentos de forma habitual, sobre todo si son varios a la vez.
- Tener problemas de circulación o varices.
- Moverse poco o estar mucho tiempo encamado.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dificultad para respirar, dolor en el pecho o hinchazón repentina de una pierna: llama a los servicios de emergencia.
- Si la hinchazón aparece de golpe y empeora en horas.
- Si dejas de orinar o orinas muy poco.
- Si la piel de la zona hinchada se pone roja, caliente y muy dolorosa, o hay fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Si la hinchazón no baja en unos días o vuelve cada tarde.
- Si notas que cada vez se hinchan más zonas del cuerpo.
- Si ganas peso rápido sin cambios en lo que comes.
- Si la hinchazón te impide calzarte o caminar con normalidad.
- Si tomas medicación habitual y crees que puede tener relación.
- Si tienes hinchazón y además estás más cansado o te falta el aire al hacer esfuerzos.
Diagnóstico
El profesional de la salud empieza hablando contigo: cuándo empezó la hinchazón, si es igual en las dos piernas o en una sola, qué medicamentos tomas y si tienes otros síntomas. Después explora la zona con las manos, presiona suavemente la piel para ver si queda marcado el dedo y revisa el abdomen, el corazón y los pulmones. Con eso suele decidir si hacen falta pruebas para buscar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para revisar el riñón, el hígado, la tiroides y otras funciones.
- Análisis de orina para ver cómo funcionan los riñones y si hay proteínas.
- Medir el peso y la tensión arterial.
- Ecografía o pruebas de imagen del abdomen o de las venas de las piernas.
- Pruebas del corazón, como el electrocardiograma o la ecografía cardiaca, si se sospecha un problema cardiaco.
- Revisión de los medicamentos que tomas.
Qué esperar en su cita
La mayoría de las pruebas son rápidas y no duelen: un análisis de sangre, uno de orina y una revisión en la consulta. Los resultados ayudan a saber si la hinchazón es pasajera o si hay que tratar otra cosa. Es útil que antes de la cita apuntes cuándo empezó, qué medicamentos tomas y en qué momentos del día empeora, para no olvidar nada.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si la hinchazón es leve y pasajera, suele bastar con mover las piernas, elevar los pies al descansar, reducir la sal y evitar estar muchas horas quieto. Si hay una enfermedad de fondo, el objetivo es tratarla, y la hinchazón suele mejorar como consecuencia. En algunos casos el profesional puede recetar medicamentos que ayudan a eliminar el exceso de líquido, siempre con control y seguimiento.
Autocuidado en el hogar
- Levanta las piernas por encima del nivel del corazón unos minutos varias veces al día.
- Mueve los tobillos y camina un poco cada hora si pasas mucho tiempo sentado o de pie.
- Reduce la sal de las comidas y revisa las etiquetas de los alimentos envasados.
- Usa calzado cómodo y amplio, y evita calcetines con el elástico muy apretado.
- Pésate a la misma hora y anota el peso si tu profesional te lo pide.
- Cuida la piel hinchada: mantenla limpia, hidratada y protégela de golpes.
- Pregunta a tu farmacéutico o a tu médico antes de tomar cualquier producto de herbolario o suplemento.
Tratamientos médicos
El profesional puede indicar medicamentos que ayudan al cuerpo a eliminar el exceso de líquido, siempre recetados y con revisiones para ajustar la cantidad. También puede recomendar medias de compresión, fisioterapia de drenaje linfático o cambios en otros medicamentos que estés tomando. Lo más importante es tratar la causa: si hay un problema de corazón, de riñón, de hígado o de la tiroides, controlarlo es lo que hace que la hinchazón mejore de forma sostenida. Nunca empieces ni dejes un medicamento por tu cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria para la retención de líquidos. Puede plantearse en casos concretos, por ejemplo en varices graves o en problemas de circulación que no mejoran con otros tratamientos. Es el especialista quien valora si es una opción en tu caso.
Vivir con esta afección
Con hinchazón de larga duración, la clave está en la constancia: moverte un poco cada día, elevar las piernas, cuidar la sal, vigilar el peso y la talla del calzado. Muchas personas encuentran útil poner las piernas en alto mientras ven la televisión o leer, y llevar calzado que se adapte a los días en que hay más hinchazón.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una rutina de movimiento suave y regular, adaptada a tu energía.
- Evita estar de pie quieto o sentado muchas horas seguidas.
- Eleva los pies al descansar.
- Modera el alcohol y el tabaco, que empeoran la circulación.
- Cuida el descanso y duerme lo suficiente.
- Si tu profesional te ha recomendado medias de compresión, úsalas como te indique.
- Revisa los pies y las piernas a diario por si aparece enrojecimiento, heridas o cambios en la piel.
Dieta y ejercicio
No hace falta una dieta estricta para la mayoría de las personas: basta con reducir la sal, cocinar más en casa y mirar las etiquetas de los alimentos envasados, que suelen llevar mucha sal escondida. Beber agua con normalidad no empeora la hinchazón; es el exceso de sal el que favorece retener líquido. En cuanto al ejercicio, caminar, nadar o mover los tobillos sentado ayuda a que la circulación trabaje a tu favor. Si tienes una enfermedad de corazón o de riñón, sigue las indicaciones de tu profesional sobre la sal y los líquidos.
Salud mental y bienestar emocional
La hinchazón constante puede cansar, limitar la ropa que te pones o el calzado que usas, y afectar al ánimo. Es normal sentirse frustrado o preocupado. Hablarlo con alguien de confianza y con tu equipo de salud ayuda mucho. Si en algún momento te sientes desbordado o tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda cuanto antes: llama a los servicios de emergencia (112 en España) o a la línea de apoyo emocional de tu país.
Prevención
No todos los casos se pueden prevenir, porque a veces la causa es una enfermedad de fondo. Pero sí puedes reducir las probabilidades de hinchazón por motivos cotidianos: moderar la sal, moverte a menudo, elevar las piernas, evitar estar muchas horas en la misma postura y revisar con tu médico los medicamentos que tomas. Si ya tienes una enfermedad del corazón, del riñón o del hígado, seguir bien tu tratamiento es la mejor prevención.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado específica para la retención de líquidos. Lo que sí ayuda es medirte la tensión arterial y hacerte análisis de sangre y de orina de forma periódica si tienes factores de riesgo o una enfermedad crónica, según te indique tu profesional de la salud.
Complicaciones
Si no se trata
- La hinchazón puede volverse molesta y limitar el movimiento y el calzado.
- La piel hinchada es más frágil y puede agrietarse, infectarse o formar úlceras.
- Puede aumentar el riesgo de infecciones en la piel de las piernas.
- Si la causa es un problema del corazón, del riñón o del hígado, no tratarlo puede hacer que la enfermedad avance.
- El líquido puede acumularse en los pulmones o en el abdomen, lo que necesita atención médica.
- Puede afectar al ánimo y a la calidad de vida si se mantiene en el tiempo.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con hinchazón leve mejora mucho con cambios sencillos en el día a día. Cuando hay una causa de fondo, el pronóstico suele ser bueno si se diagnostica y se trata a tiempo, y la hinchazón se controla junto con la enfermedad. Con seguimiento y buenos hábitos, es posible llevar una vida activa y cómoda.
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Fuentes y orientación
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Última actualización: 3 de noviembre de 2026
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