Toser con sangre (hemoptisis)
Resumen
La hemoptisis es toser sangre que viene de las vías respiratorias, es decir, de los pulmones o de los tubos por los que pasa el aire (los bronquios). No es lo mismo que vomitar sangre, que sale del estómago, ni que un sangrado de la nariz que gotea hacia la garganta. Puede verse como hilos de sangre mezclados con el moco, como saliva rosada o, en casos más serios, como sangre roja y abundante. Toser sangre asusta mucho, pero muchas veces la causa es una infección leve. Aun así, siempre conviene que un profesional de la salud lo valore, porque a veces puede ser la señal de algo que necesita tratamiento.
Datos clave
- Toser sangre no siempre significa algo grave: las infecciones respiratorias son una causa frecuente.
- Es importante distinguir la sangre que viene de los pulmones de la que viene del estómago (vómito con sangre) o de la nariz.
- Cualquier cantidad de sangre al toser merece una consulta médica, sobre todo si se repite o si hay otros síntomas.
No es un síntoma muy habitual en la consulta, pero tampoco es raro. La mayoría de los casos que llegan al médico se deben a infecciones o irritaciones de las vías respiratorias. Aun así, el estudio siempre busca descartar causas más serias, y por eso no conviene dejarlo pasar.
Puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente en adultos. Se ve con más frecuencia en personas que fuman o han fumado, en quienes tienen una enfermedad pulmonar crónica (como EPOC o bronquiectasias), en personas con tuberculosis o que han estado en contacto con ella, en quienes toman medicamentos que hacen la sangre más líquida y en personas con problemas de coagulación. También puede ocurrir en niños, aunque es poco frecuente.
Síntomas
- Toser mucha cantidad de sangre de golpe (más de unas cucharadas o medio vaso)
- Sangre que no se detiene y llena la boca
- Dificultad grave para respirar, ahogo o sensación de que falta el aire
- Labios, cara o dedos azulados o muy pálidos
- Mareo intenso, desmayo o sensación de que te vas a caer
- Confusión o somnolencia
- Dolor fuerte en el pecho
- Sangre que sale a borbotones o con coágulos grandes
- ⚠Cantidades pequeñas de sangre que se repiten varias veces en el mismo día
- ⚠Sangre al toser junto con fiebre alta
- ⚠Tos con sangre y dolor en el pecho al respirar
- ⚠Empeoramiento rápido del estado general o mucha debilidad
- ⚠Tos con sangre en un niño
Síntomas comunes
- Toser sangre de color rojo vivo o rojo oscuro
- Moco mezclado con sangre o saliva de color rosado
- Flema (esputo) con vetas de sangre, a veces espumosa
- Tos que no se va o que cambia de forma
- Sensación de cosquilleo en la garganta y, al toser, ver sangre
- Falta de aire o silbidos al respirar
- Dolor en el pecho, sobre todo al respirar hondo
- Fiebre o malestar general, si hay una infección
- Ronquera o sensación de ahogo
- Cansancio o palidez si el sangrado se repite
Síntomas en niños
- En niños es poco frecuente. Muchas veces la sangre viene de la nariz y baja por la garganta, o de una infección leve de las vías respiratorias.
- Puede aparecer con tos fuerte, resfriados o cuerpos extraños que el niño se ha metido en la nariz o en la boca.
- Como en casa es difícil saber de dónde viene la sangre, en un niño siempre conviene consultar con el pediatra o con un médico sin esperar.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores hay que prestar más atención, porque algunas causas serias son más frecuentes a esa edad.
- También es más habitual tomar medicamentos que facilitan el sangrado o tener problemas de coagulación.
- Si además hay pérdida de peso, cansancio, fiebre o sudores nocturnos, conviene consultar pronto.
- En adultos mayores, una pérdida de sangre repetida puede causar anemia más fácilmente.
Causas
Causas principales
- Infecciones de las vías respiratorias: bronquitis, neumonía o laringitis
- Bronquiectasias: bronquios dañados y ensanchados que se infectan con facilidad
- Tuberculosis (TB), sobre todo en zonas donde es frecuente
- Cáncer de pulmón o de las vías respiratorias
- Coágulo de sangre en el pulmón (embolia pulmonar)
- Medicamentos que hacen la sangre más líquida o problemas de coagulación
- Sangrado de la nariz que baja por la garganta y se tose después
- Insuficiencia cardíaca o estrechamiento de una válvula del corazón
- Golpes en el pecho o un objeto atragantado en las vías respiratorias
- Enfermedades inflamatorias o autoinmunes que afectan al pulmón
Factores de riesgo
- Fumar o haber fumado
- Exposición al humo, a la contaminación o al polvo en el trabajo
- Tener una enfermedad pulmonar crónica, como EPOC, bronquiectasias o fibrosis quística
- Haber estado en contacto con la tuberculosis o vivir en una zona donde es frecuente
- Tomar medicamentos que reducen la coagulación de la sangre
- Tener un trastorno de la coagulación o una enfermedad de la sangre
- Haber recibido radioterapia en el tórax
- Ser mayor
- Consumo elevado de alcohol
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- La cantidad de sangre es abundante o no se detiene
- Hay dificultad para respirar, ahogo o dolor en el pecho
- Aparecen mareo, palidez o sensación de desmayo
- La sangre va acompañada de fiebre alta
- Un niño tose con sangre
Programe una cita de rutina si:
- Has tosido pequeñas vetas de sangre una o varias veces y por lo demás te encuentras bien
- Tienes tos con sangre que va y viene desde hace días o semanas
- Además de la sangre hay pérdida de peso, sudores nocturnos o cansancio que no explicas
- Fumas o tienes una enfermedad pulmonar crónica y ha aparecido sangre al toser
Diagnóstico
El médico empieza escuchando lo que te pasa: cómo es la sangre, de qué color, cuánta cantidad, desde cuándo y si hay otros síntomas. También te preguntará si fumas, si has tenido tuberculosis o si tomas algún medicamento. Después te explorará, escuchará tu respiración y, según lo que encuentre, pedirá pruebas para saber de dónde viene la sangre y por qué.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre, para ver los glóbulos rojos y cómo coagula la sangre
- Radiografía de tórax, una imagen sencilla de los pulmones
- Tomografía computarizada (TC) de tórax, que da imágenes mucho más detalladas
- Estudio de la flema para buscar infecciones, como la tuberculosis
- Broncoscopia: una prueba con una cámara muy fina que entra por la boca o la nariz para mirar por dentro las vías respiratorias
- Pruebas de la función respiratoria (espirometría), para ver cómo funcionan los pulmones
- Ecografía o pruebas del corazón, si se sospecha una causa cardíaca
Qué esperar en su cita
En muchos casos, la primera visita y una radiografía de tórax bastan para orientar el diagnóstico. A veces el médico pide repetir las pruebas en unas semanas o derivarte a un especialista de pulmón. Si la cantidad de sangre es grande o te sientes mal, la valoración se hace en urgencias, donde pueden tomar medidas rápidas si hace falta.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. El objetivo siempre es doble: controlar el sangrado y tratar el problema que lo provoca. Por eso las pruebas son tan importantes: sin saber el origen, no se puede elegir el tratamiento adecuado.
Autocuidado en el hogar
- Anota cuándo tosiste sangre, cuánta cantidad y de qué color: esa información ayuda mucho al médico
- No fumes y evita el humo de otras personas
- Descansa y evita esfuerzos grandes mientras te valoran
- No tomes medicamentos para la tos, para el dolor ni para la fiebre sin consultar, sobre todo los que hacen la sangre más líquida
- Bebe agua suficiente para que el moco sea más fácil de expulsar
- Si te han indicado un tratamiento para una infección, síguelo tal como te lo explicaron
Tratamientos médicos
El tratamiento se dirige a la causa. Si hay una infección bacteriana, el médico puede indicar un tratamiento antibiótico; si el problema es inflamatorio, se trata la inflamación; si hay un coágulo o una enfermedad del corazón, se aborda de forma específica. Cuando el sangrado es importante, en el hospital pueden usar técnicas para detenerlo, como taponar o cauterizar el vaso que sangra durante una broncoscopia, o reducir el flujo de sangre hacia esa zona con un procedimiento guiado por imágenes. También puede ser necesario revisar los medicamentos que hacen la sangre más líquida, siempre con indicación del profesional sanitario y nunca por tu cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En un número pequeño de casos, cuando el sangrado se repite y no se controla con otras medidas, el equipo médico puede plantear una cirugía para extirpar la parte del pulmón dañada. Es una decisión que se toma en equipo, valorando antes todos los riesgos y los beneficios.
Vivir con esta afección
Después de un episodio de toser sangre es normal estar alerta. La mayoría de las personas siguen su vida con normalidad una vez que se conoce la causa y se pone tratamiento. Ayuda mucho anotar en un cuaderno lo que notas, llevar las pruebas y las fechas de las citas, y saber qué hacer si vuelve a aparecer sangre.
Consejos de estilo de vida
- Dejar de fumar es la medida que más ayuda a la salud del pulmón; pide apoyo si lo necesitas
- Evita el humo del tabaco, los ambientadores fuertes, la leña y los productos de limpieza con vapores irritantes
- Mantén las vacunas al día según te indique tu centro de salud
- Haz ejercicio suave y adaptado a tu estado, y para si te falta el aire
- Duerme lo suficiente y busca formas de reducir el estrés
- Si usas mascarilla en el trabajo por polvo o vapores, úsala de forma correcta
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para la hemoptisis. Lo que sí ayuda es comer de forma variada y equilibrada, beber suficiente agua y evitar el alcohol en exceso. El ejercicio suave, como caminar, ayuda a mantener la capacidad respiratoria y el ánimo, siempre dentro de lo que tu cuerpo tolere. Si te falta el aire, te mareas o toses con sangre al hacer esfuerzo, para y consulta.
Salud mental y bienestar emocional
Toser sangre da mucho miedo, y es comprensible. Muchas personas sienten ansiedad, no duermen bien o piensan enseguida en lo peor mientras esperan las pruebas. Hablar de ese miedo con tu médico ayuda: te puede explicar qué se está descartando y qué esperar. Si la preocupación te impide dormir, comer o hacer tu vida normal, pide apoyo psicológico. Y si en algún momento sientes que no puedes más o tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda urgente: en España y en gran parte de Europa puedes llamar al 112, y en tu país el servicio de emergencias o la línea de apoyo emocional que corresponda.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque depende de la causa. Pero sí se puede reducir el riesgo cuidando la salud del pulmón: no fumar, evitar el humo y el polvo, tratar bien las infecciones respiratorias y llevar al día las revisiones si tienes una enfermedad pulmonar crónica.
Vacunas
Las vacunas frente a la gripe, el neumococo y, cuando corresponda, la covid-19 ayudan a prevenir infecciones respiratorias que pueden provocar sangrado. Pregunta en tu centro de salud qué vacunas te corresponden según tu edad y tu estado de salud.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado específica para la hemoptisis. Lo que sí existe, en algunos países, es el cribado del cáncer de pulmón con tomografía computarizada en personas con riesgo alto, por ejemplo fumadores de muchos años. Pregunta a tu médico si en tu caso estaría indicado.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia por pérdida de sangre repetida, con cansancio y falta de aire
- Sangrado grave que puede obstruir las vías respiratorias
- Empeoramiento de la enfermedad de base si no se diagnostica
- Infecciones respiratorias que se repiten
- En casos muy graves, dificultad extrema para respirar
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas que tosen sangre tienen una causa tratable y se recuperan bien. Cuando la causa es más seria, un diagnóstico temprano mejora mucho las opciones de tratamiento y el pronóstico. Lo más importante es no esperar a que se repita: consultar pronto suele significar más tranquilidad y mejores resultados.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las recomendaciones de salud difieren según el país y la región. Esta página es educación general y puede no coincidir con las guías, los medicamentos o la práctica del lugar donde vive. Comente sus dudas con su médico o profesional de salud y siga las recomendaciones locales cuando existan.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Ninguna guía nombra este tema
Aquí no se cita ninguna guía de salud ni capítulo clínico que nombre exactamente este tema. Esta página es solo para educación e información general. No es un diagnóstico, un plan de tratamiento ni un consejo médico personal. Consulte a su médico y siga su consejo. Si los síntomas son graves, repentinos o preocupantes, busque atención médica pronto y, en una emergencia, llame al número local de emergencias. Ruqelo LLC no es responsable de las consecuencias médicas o legales de las decisiones basadas en esta información.
Última actualización: 3 de noviembre de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.