Loss of taste
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pérdida del gusto, también llamada ageusia, es la incapacidad de percibir los sabores: dulce, salado, ácido, amargo y umami (sabroso). Puede ser total o parcial y, a menudo, se relaciona con problemas en la nariz o la boca.
Datos clave
- El gusto y el olfato están muy conectados; muchas personas que creen haber perdido el gusto en realidad tienen pérdida del olfato.
- La pérdida del gusto suele ser temporal y mejora cuando se trata la causa subyacente.
- Ciertos medicamentos, infecciones y el envejecimiento pueden afectar la capacidad de saborear.
Sí, la pérdida del gusto es bastante común, especialmente durante resfriados, infecciones de los senos nasales o después de una lesión en la cabeza. También puede ser un síntoma de COVID-19.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en adultos mayores, fumadores y personas con ciertas enfermedades crónicas como diabetes o presión arterial alta.
Síntomas
- Pérdida repentina del gusto acompañada de debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o confusión (podría ser un derrame cerebral)
- Lesión en la cabeza reciente seguida de pérdida del gusto
- ⚠Pérdida del gusto que empeora o no mejora después de una semana
- ⚠Pérdida del gusto junto con fiebre alta, dolor de cabeza intenso o rigidez en el cuello
Síntomas comunes
- Dificultad para percibir sabores
- Comida que sabe sin sabor, metálica o extraña
- Pérdida del olfato (muchas veces va de la mano)
Síntomas en niños
- Quejas de que la comida no sabe a nada
- Pérdida de apetito o negarse a comer ciertos alimentos
- Puede estar asociado a resfriados o infecciones de oído
Síntomas en adultos mayores
- Disminución gradual de la capacidad para saborear
- Confusión al identificar sabores
- Mayor riesgo de desnutrición por pérdida de interés en la comida
Causas
Causas principales
- Infecciones virales como resfriado común, gripe o COVID-19
- Problemas nasales como sinusitis, alergias o pólipos nasales
- Envejecimiento: las papilas gustativas disminuyen con la edad
- Medicamentos: algunos tratamientos para la presión arterial, antidepresivos o quimioterapia
- Tabaquismo o consumo excesivo de alcohol
- Problemas dentales o enfermedades de las encías
- Lesiones en la cabeza o cirugía en el oído, nariz o garganta
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Tabaquismo
- Enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, enfermedad renal)
- Infecciones respiratorias frecuentes
- Uso de ciertos medicamentos a largo plazo
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Pérdida repentina del gusto acompañada de otros síntomas neurológicos (debilidad, dificultad para hablar, problemas de visión)
Programe una cita de rutina si:
- Pérdida del gusto que dura más de una semana sin causa clara
- Si afecta su alimentación y lleva a pérdida de peso
- Si también tiene dolor de boca, encías sangrantes o mal aliento persistente
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, historial médico y medicamentos que toma. Puede hacer pruebas sencillas de sabor y olor para evaluar el problema.
Pruebas que se pueden realizar
- Pruebas de identificación de sabores (dulce, salado, ácido, amargo) con soluciones diluidas
- Evaluación del olfato con olores comunes
- Examen de la nariz y la boca con un endoscopio si es necesario
- Análisis de sangre para detectar infecciones, deficiencias vitamínicas o problemas de tiroides
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser sencillo y no requiere procedimientos dolorosos. El médico descartará causas graves y le explicará el siguiente paso según el origen del problema.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la pérdida del gusto. En muchos casos, mejorar la salud general y tratar la afección subyacente restaura el gusto.
Autocuidado en el hogar
- Mantener una buena higiene bucal (cepillarse los dientes, usar hilo dental y limpiar la lengua)
- Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol
- Probar alimentos con diferentes texturas y temperaturas para estimular las papilas gustativas
- Usar un humidificador si la sequedad nasal es un problema
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar tratar infecciones con antibióticos o antivirales (recetados solo si es necesario), ajustar medicamentos que puedan estar causando el problema, o derivar a un especialista en oídos, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) para evaluar obstrucciones nasales. En casos relacionados con quimioterapia, puede sugerir estrategias para mejorar el sabor de los alimentos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos poco frecuentes, como pólipos nasales grandes o tumores, puede ser necesaria una cirugía para eliminar la obstrucción. Su médico lo discutirá si es relevante.
Vivir con esta afección
Vivir con pérdida del gusto puede ser frustrante, pero hay maneras de hacer que la comida sea más placentera. Pruebe agregar hierbas, especias, limón o salsas sabrosas (sin exceso de sal si tiene presión alta). Cocine con colores y aromas atractivos.
Consejos de estilo de vida
- Comer en compañía para hacer la experiencia más agradable
- Llevar un diario de alimentos para identificar qué sabe mejor
- Evitar comidas muy calientes que puedan 'adormecer' las papilas gustativas
Dieta y ejercicio
Mantenga una alimentación equilibrada con frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros. Si pierde el apetito, intente comidas pequeñas y frecuentes. El ejercicio regular puede mejorar el apetito y el bienestar general.
Salud mental y bienestar emocional
La pérdida del gusto puede disminuir el placer de comer y afectar el estado de ánimo. Si se siente triste, ansioso o aislado, hable con su médico o un profesional de salud mental. Recuerde que no está solo.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero llevar un estilo de vida saludable reduce el riesgo. Evite fumar, limite el alcohol, mantenga una buena higiene bucal y trate las infecciones respiratorias a tiempo.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y la COVID-19 pueden ayudar a prevenir infecciones virales que a veces causan pérdida del gusto.
Programas de detección
No hay pruebas de detección específicas, pero las revisiones dentales regulares y los chequeos médicos pueden detectar problemas temprano.
Complicaciones
Si no se trata
- Desnutrición o pérdida de peso no deseada
- Disminución de la calidad de vida
- Depresión o ansiedad relacionada con la pérdida del placer de comer
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas recuperan el gusto por completo cuando se trata la causa subyacente. Incluso en casos persistentes, aprender a adaptarse puede ayudar a mantener una buena nutrición y bienestar emocional.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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