Sangrados nasales
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una hemorragia nasal, también llamada epistaxis, es la pérdida de sangre desde el interior de la nariz. Puede ser leve o más abundante, pero en la mayoría de los casos no es grave.
Datos clave
- La mayoría de las hemorragias nasales se detienen solas o con primeros auxilios simples.
- Son más comunes en niños y adultos mayores.
- El aire seco y hurgarse la nariz son causas frecuentes.
Sí, es muy común. Casi todas las personas tienen una hemorragia nasal en algún momento de su vida.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en niños (de 2 a 10 años) y adultos mayores (mayores de 65 años).
Síntomas
- El sangrado no se detiene después de 20 minutos de presión directa.
- La pérdida de sangre es abundante (por ejemplo, empapa varias toallas).
- Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
- Mareo, debilidad o desmayo.
- El sangrado ocurre después de una lesión grave en la cabeza o la cara.
- ⚠Tiene hemorragias nasales frecuentes (varias veces por semana).
- ⚠Toma medicamentos anticoagulantes (para evitar coágulos) o antiinflamatorios.
- ⚠Tiene presión arterial alta sin control.
- ⚠La hemorragia nasal se acompaña de moretones sin causa aparente.
Síntomas comunes
- Sangre que sale por uno o ambos orificios nasales.
- Sensación de líquido o goteo en la parte posterior de la garganta.
- Manchas de sangre en el pañuelo o en la ropa.
Síntomas en niños
- Sangre que sale por la parte frontal de la nariz, generalmente leve.
- El niño puede estar asustado o llorar.
- A menudo se detiene con presión suave.
Síntomas en adultos mayores
- El sangrado puede venir de la parte posterior de la nariz, ser más abundante y difícil de detener.
- Puede haber sangre en la boca o al toser.
- Mayor riesgo de complicaciones si toman medicamentos para la coagulación.
Causas
Causas principales
- Aire seco o cambios de humedad, que resecan el interior de la nariz.
- Hurgarse la nariz o sonarse con mucha fuerza.
- Golpes leves en la nariz.
- Alergias o resfriados que irritan la mucosa nasal.
- Permanecer en ambientes con calefacción o aire acondicionado que resecan el aire.
Factores de riesgo
- Edad: niños y adultos mayores.
- Presión arterial alta no controlada.
- Trastornos de la coagulación (como hemofilia).
- Uso de medicamentos que adelgazan la sangre (anticoagulantes).
- Consumo excesivo de alcohol.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el sangrado es muy abundante o no se detiene después de 20 minutos.
- Si tiene dificultad para respirar o se siente mareado.
- Si la hemorragia ocurre después de un golpe fuerte en la cabeza.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene hemorragias nasales recurrentes sin causa clara.
- Si nota moretones frecuentes o sangrado de encías.
- Si le preocupa la frecuencia o intensidad del sangrado.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre su historial de salud y examinará su nariz con una luz especial (rinoscopia) para ver el origen del sangrado.
Pruebas que se pueden realizar
- Rinoscopia: el médico usa un instrumento pequeño para mirar dentro de la nariz.
- Análisis de sangre: si se sospecha un trastorno de coagulación o anemia.
- Medición de la presión arterial.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará los hallazgos y, si es necesario, le recomendará pasos para evitar futuras hemorragias. Es posible que le pida que regrese si el sangrado continúa.
Tratamiento
La mayoría de las hemorragias nasales se pueden tratar en casa con medidas simples. Si no se detienen, el médico puede ofrecer otras opciones.
Autocuidado en el hogar
- Siéntese derecho e incline la cabeza hacia adelante para evitar que la sangre vaya a la garganta.
- Pellizque la parte blanda de la nariz (justo debajo del hueso) con el dedo pulgar e índice durante 10 a 15 minutos sin soltar.
- Respire por la boca mientras mantiene la presión.
- Aplique una compresa fría o hielo envuelto en un paño sobre el puente de la nariz.
- No se suene la nariz ni se hurgue durante varias horas después del sangrado.
Tratamientos médicos
Si el sangrado no se detiene, el médico puede aplicar un tratamiento para cerrar el vaso sanguíneo (cauterización química o eléctrica) o colocar un tapón nasal especial (taponamiento) para detener la hemorragia. En algunos casos, se pueden usar medicamentos que ayuden a controlar el sangrado, siempre bajo supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, cuando el sangrado es muy intenso y no responde a otros tratamientos, se puede considerar una cirugía menor para ligar (atar) el vaso sanguíneo que sangra. Esto no es común.
Vivir con esta afección
Para la mayoría de las personas, las hemorragias nasales son eventos ocasionales que no afectan la vida diaria. Si tiene episodios frecuentes, su médico le ayudará a identificar las causas y a manejarlas.
Consejos de estilo de vida
- Use un humidificador en casa para mantener el aire húmedo, especialmente en invierno.
- Aplique una pequeña cantidad de gel lubricante nasal (con base de agua) dentro de las fosas nasales para evitar la resequedad.
- Evite hurgarse la nariz o sonarse con fuerza.
- Use guantes si trabaja con sustancias que puedan irritar la nariz.
Dieta y ejercicio
Mantener una dieta equilibrada rica en vitamina K (presente en verduras de hoja verde) puede ayudar a la coagulación normal. La actividad física regular es saludable, pero evite ejercicios que impliquen contener la respiración o esfuerzo intenso si tiene tendencia a sangrar.
Salud mental y bienestar emocional
Tener hemorragias nasales frecuentes puede causar ansiedad o preocupación. Es normal sentirse así. Hable con su médico sobre sus inquietudes; generalmente se pueden controlar bien.
Prevención
En muchos casos sí. Mantener la nariz hidratada y evitar los factores desencadenantes reduce el riesgo de hemorragias nasales.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia por pérdida de sangre repetida.
- Aspiración de sangre hacia los pulmones, lo que puede causar tos o infecciones.
- Sangrado recurrente que afecta la calidad de vida.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y los cuidados preventivos, la gran mayoría de las hemorragias nasales se resuelven sin problemas. Incluso los casos recurrentes suelen controlarse bien con la ayuda del médico. La perspectiva es muy buena.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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