When to seek care for hearing loss
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pérdida de audición (también llamada hipoacusia) es cuando no puedes escuchar sonidos tan bien como antes. Puede ser leve (no oyes susurros) o profunda (no oyes casi nada). Puede afectar uno o ambos oídos. Es importante consultar a un médico para saber la causa y recibir ayuda.
Datos clave
- La pérdida de audición puede ocurrir de repente o poco a poco.
- Muchas personas con pérdida de audición pueden mejorar su calidad de vida con tratamiento adecuado.
- Ignorar la pérdida de audición puede aumentar el riesgo de caídas, aislamiento social y problemas de memoria.
Sí, es muy común. Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en adultos mayores. Se estima que una de cada tres personas mayores de 65 años tiene algún grado de pérdida auditiva.
Puede afectar a cualquier persona, desde bebés hasta adultos mayores. Es más común en personas mayores, personas expuestas a ruidos fuertes (trabajo, conciertos), y personas con antecedentes familiares de sordera.
Síntomas
- Pérdida repentina de audición en uno o ambos oídos (en minutos u horas).
- Pérdida de audición acompañada de mareo intenso, vértigo o parálisis facial.
- Lesión en la cabeza seguida de pérdida auditiva.
- ⚠Dolor de oído intenso o secreción de pus o sangre del oído.
- ⚠Pérdida de audición que empeora rápidamente en días.
- ⚠Sensación de tener algo atascado en el oído (como un tapón de cera) que no mejora con lavado suave.
Síntomas comunes
- Dificultad para escuchar conversaciones, especialmente en lugares ruidosos.
- Pedir a menudo que repitan lo que dicen.
- Subir el volumen de la televisión o la radio más de lo normal.
- Sentir que los demás murmuran o hablan bajo.
- Zumbido en los oídos (acúfenos).
Síntomas en niños
- No responde cuando se le llama por su nombre.
- Retraso en el desarrollo del lenguaje (no dice palabras simples a la edad esperada).
- Se acerca mucho al televisor o sube el volumen.
- Parece distraído o no sigue instrucciones sencillas.
Síntomas en adultos mayores
- Evita conversaciones o reuniones sociales por no oír bien.
- Se siente confundido o aislado en grupos.
- Tiene dificultad para oír el timbre, el teléfono o alarmas.
- Puede confundirse con problemas de memoria.
Causas
Causas principales
- Envejecimiento natural (presbiacusia).
- Exposición prolongada a ruidos fuertes.
- Infecciones del oído (otitis media).
- Tapón de cera (cerumen impactado).
- Medicamentos que dañan el oído (ototóxicos) – siempre consulta al médico.
- Lesiones en la cabeza o el oído.
- Enfermedades hereditarias o genéticas.
- Enfermedades como meningitis, paperas o diabetes mal controlada.
Factores de riesgo
- Edad mayor de 60 años.
- Trabajar o vivir en ambientes ruidosos (fábricas, discotecas, tráfico intenso).
- Antecedentes familiares de pérdida auditiva.
- Fumar (el tabaco daña los vasos sanguíneos del oído).
- Ciertas infecciones durante el embarazo (rubéola, citomegalovirus).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes pérdida auditiva repentina o después de una lesión en la cabeza.
- Si hay dolor intenso, secreción o sangrado del oído.
- Si el oído te duele y tienes fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas que oyes peor de lo normal, aunque sea poco a poco.
- Si te cuesta seguir conversaciones o subes el volumen de la tele.
- Si tu hijo no responde a los sonidos o tarda en hablar.
- Si tienes zumbidos constantes en los oídos.
Diagnóstico
El médico (generalmente un otorrinolaringólogo, especialista en oído, nariz y garganta) te hará preguntas sobre tus síntomas y te examinará los oídos con un instrumento llamado otoscopio para ver el canal auditivo y el tímpano.
Pruebas que se pueden realizar
- Audiometría: te ponen unos audífonos y escuchas sonidos de diferentes tonos y volúmenes para medir tu audición.
- Prueba de diapasón: se usa un dispositivo que vibra para evaluar cómo oyes los sonidos a través del aire y el hueso.
- Timpanometría: mide cómo se mueve el tímpano y puede detectar problemas como líquido en el oído medio.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son indoloras. No requieren preparación especial. El médico te explicará los resultados y las opciones de tratamiento según el tipo y grado de pérdida.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y la gravedad de la pérdida auditiva. Puede incluir desde la extracción de un tapón de cera hasta el uso de audífonos o implantes. Siempre consulta con un profesional de la salud antes de usar cualquier producto o remedio.
Autocuidado en el hogar
- Evita introducir objetos en el oído (hisopos, llaves) para limpiarlo; solo limpia la parte externa con una toalla.
- Protege tus oídos del ruido excesivo usando tapones u orejeras.
- Si tienes un tapón de cera, usa gotas de aceite mineral (sin receta) según indicación del farmacéutico o médico.
- Descansa la audición: reduce el volumen de auriculares y evita ruidos fuertes.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para tratar infecciones del oído (como antibióticos) o inflamación. En algunos casos, se usan gotas óticas para ablandar la cera o tratar infecciones. Para la pérdida permanente, los audífonos son dispositivos que amplifican el sonido de forma personalizada. Los implantes cocleares son una opción para pérdidas severas en personas que no se benefician de audífonos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Algunas causas de pérdida auditiva pueden requerir cirugía, por ejemplo: para colocar drenajes en el oído medio en caso de otitis recurrente, para reparar el tímpano perforado o para extraer tumores benignos (como otosclerosis). Tu especialista te indicará si es necesario.
Vivir con esta afección
Vivir con pérdida de audición puede ser un reto, pero hay muchas estrategias para comunicarte mejor. Puedes pedir a las personas que hablen mirándote, reducir el ruido de fondo y usar dispositivos de ayuda como teléfonos amplificados o alarmas visuales.
Consejos de estilo de vida
- Únete a grupos de apoyo o talleres de lectura de labios.
- Informa a tus amigos y familiares sobre tu pérdida auditiva para que se comuniquen de forma clara.
- Usa aplicaciones de transcripción en tiempo real en tu teléfono.
- Mantente activo socialmente para evitar el aislamiento.
Dieta y ejercicio
Una dieta saludable (rica en frutas, verduras y omega-3) y ejercicio regular ayudan a mantener una buena circulación sanguínea, lo que puede beneficiar la salud del oído. Evita el consumo excesivo de alcohol y deja de fumar, ya que estos hábitos pueden dañar la audición.
Salud mental y bienestar emocional
La pérdida de audición puede hacerte sentir frustrado, triste o aislado. Es normal tener estas emociones. Habla con tu médico o un profesional de la salud mental si sientes que afecta tu estado de ánimo o tus relaciones. No tienes que enfrentarlo solo.
Prevención
No toda pérdida auditiva se puede prevenir, pero sí puedes reducir el riesgo. Protege tus oídos del ruido fuerte, mantén un estilo de vida saludable y evita introducir objetos en el oído.
Vacunas
Las vacunas contra enfermedades como la rubéola, paperas, meningitis y la gripe pueden prevenir infecciones que causan pérdida de audición. Consulta con tu médico el calendario de vacunación.
Programas de detección
Se recomienda que los recién nacidos se sometan a una prueba de audición al nacer (cribado neonatal). En adultos, si tienes factores de riesgo, habla con tu médico sobre chequeos auditivos periódicos.
Complicaciones
Si no se trata
- Dificultad para comunicarte, lo que puede llevar a problemas en el trabajo y relaciones personales.
- Mayor riesgo de accidentes (no oír alarmas, vehículos).
- Aislamiento social y depresión.
- En niños, retraso en el lenguaje y aprendizaje.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, muchas personas con pérdida auditiva llevan una vida plena y activa. Los audífonos y otras ayudas son cada vez más discretos y efectivos. Lo importante es buscar ayuda a tiempo. No estás solo, y hay soluciones para casi todos los casos.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.