When to seek care for nosebleed
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un sangrado nasal, también llamado epistaxis, ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo dentro de la nariz. La mayoría de las veces es leve y se detiene solo.
Datos clave
- La mayoría de los sangrados nasales se detienen solos con primeros auxilios simples.
- El sangrado nasal anterior (desde la parte frontal de la nariz) es el más común.
- Los sangrados nasales posteriores (desde la parte trasera) son menos comunes pero más serios.
Sí, los sangrados nasales son muy comunes. La mayoría de las personas los experimenta al menos una vez en la vida.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en niños pequeños y adultos mayores. Factores como el clima seco, el aire acondicionado o la calefacción pueden aumentar el riesgo.
Síntomas
- Sangrado que no se detiene después de 20 minutos de presión continua.
- Cantidad grande de sangre (más de una taza).
- Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
- Vomitar sangre o tener sangre en las heces.
- Mareo intenso, debilidad o pérdida del conocimiento.
- ⚠Sangrados nasales que ocurren una o más veces por semana.
- ⚠Sangrado que reaparece después de haberlo detenido.
- ⚠Estar tomando medicamentos anticoagulantes (como warfarina o apixabán).
- ⚠Sangrado después de un golpe fuerte en la cabeza o la cara.
Síntomas comunes
- Sangre que sale por uno o ambos orificios nasales.
- Sensación de líquido caliente en la nariz o la garganta.
- Necesidad de tragar sangre (si el sangrado es hacia atrás).
Síntomas en niños
- Los niños suelen tener sangrados nasales por hurgarse la nariz o por sequedad.
- El sangrado suele ser leve y de corta duración.
- Puede asustar al niño, pero rara vez es grave.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los sangrados nasales pueden ser posteriores (desde atrás) y más difíciles de controlar.
- A veces están relacionados con la presión arterial alta o con medicamentos anticoagulantes.
- Es importante consultar si los sangrados son frecuentes o difíciles de detener.
Causas
Causas principales
- Aire seco (clima seco, calefacción o aire acondicionado) que reseca la mucosa nasal.
- Hurgarse la nariz o introducir objetos.
- Golpes leves en la nariz.
- Infecciones respiratorias como resfriados o alergias que irritan la nariz.
Factores de riesgo
- Uso de medicamentos anticoagulantes (diluyentes de la sangre).
- Presión arterial alta no controlada.
- Trastornos de la coagulación (como hemofilia).
- Embarazo (por cambios hormonales).
- Uso frecuente de aerosoles nasales con esteroides.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el sangrado no se detiene después de 20 minutos de presión continua.
- Si pierde mucha sangre o se siente mareado.
- Si tiene dificultad para respirar.
- Si el sangrado es después de una lesión grave en la cabeza.
Programe una cita de rutina si:
- Si los sangrados nasales son frecuentes (varias veces a la semana o al mes).
- Si toma medicamentos anticoagulantes y nota sangrados nasales.
- Si el sangrado se acompaña de otros síntomas como moretones inexplicables.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre su historial médico, medicamentos que toma y las circunstancias del sangrado. Examinará su nariz con una linterna pequeña (otoscopio) o un endoscopio nasal.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar problemas de coagulación o anemia.
- Medición de la presión arterial.
- Endoscopia nasal (introducir un tubo delgado con cámara) en casos persistentes.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser rápido y no duele. El médico le explicará si hay alguna causa subyacente y le dará consejos para prevenir futuros sangrados.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y la gravedad. La mayoría de las veces bastan los cuidados en casa. Si el sangrado es más intenso, el médico puede realizar un procedimiento sencillo en la consulta.
Autocuidado en el hogar
- Siéntese e inclínese ligeramente hacia adelante (no hacia atrás).
- Apriete suavemente la parte blanda de la nariz (justo debajo del hueso) durante 10 a 15 minutos sin soltar.
- Respire por la boca mientras mantiene la presión.
- Aplique una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre el puente de la nariz.
Tratamientos médicos
Si el sangrado no se detiene, el médico puede usar un hisopo con un medicamento para contraer los vasos sanguíneos (no se mencionan nombres) o colocar un taponamiento nasal (gasa o esponja especial). En algunos casos se usa la cauterización (quemar el vaso sangrante con un instrumento o un producto químico). Todo se hace con anestesia local para que no duela.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, cuando los sangrados nasales son muy graves o recurrentes y no mejoran con otros tratamientos, se puede considerar una cirugía para ligar (atar) los vasos sanguíneos que sangran. Esto lo hace un especialista en oídos, nariz y garganta (otorrinolaringólogo).
Vivir con esta afección
Si tiene sangrados nasales frecuentes, puede aprender a manejarlos con calma. Tenga a mano pañuelos y una bolsa de hielo. Evite actividades que puedan golpear su nariz.
Consejos de estilo de vida
- Use un humidificador en casa para mantener el aire húmedo, especialmente en invierno.
- Evite hurgarse la nariz o sonarse con fuerza.
- Use una crema humectante nasal (como vaselina) en el interior de las fosas nasales si están secas.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada con suficiente vitamina C y vitamina K (presente en verduras de hoja verde) ayuda a mantener los vasos sanguíneos sanos. No se recomiendan ejercicios muy intensos inmediatamente después de un sangrado nasal.
Salud mental y bienestar emocional
Los sangrados nasales pueden ser alarmantes, especialmente si son abundantes o repentinos. Es normal sentir ansiedad. Recuerde que la mayoría son leves. Si la preocupación interfiere con su día a día, hable con su médico.
Prevención
En muchos casos se pueden prevenir. Mantener la nariz hidratada, evitar irritantes y no hurgarse la nariz reduce el riesgo. Si usa anticoagulantes, hable con su médico sobre cómo minimizar los sangrados.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida excesiva de sangre que puede causar anemia.
- Si la sangre va hacia la garganta, puede provocar vómitos o asfixia (poco común).
- Infección nasal si se usan taponamientos sin cuidado.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es excelente. La mayoría de los sangrados nasales se resuelven solos o con cuidados básicos. Con el tratamiento adecuado, incluso los casos más persistentes suelen controlarse. Es poco frecuente que un sangrado nasal ponga en peligro la vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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