Yellow skin eyes
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Tener la piel y los ojos amarillos se llama ictericia. Ocurre cuando hay demasiada bilirrubina (una sustancia amarilla que se forma al descomponer glóbulos rojos viejos) en la sangre. No es una enfermedad en sí misma, sino una señal de que algo no funciona bien en el hígado, la vesícula biliar o los glóbulos rojos.
Datos clave
- La ictericia no es contagiosa; es un síntoma de otra afección.
- En recién nacidos es común y suele ser inofensiva, pero siempre debe ser evaluada.
- La causa puede ser desde una infección leve hasta un problema hepático que requiere tratamiento.
Es bastante común. En recién nacidos, alrededor del 60% la presentan de forma temporal. En adultos, es menos frecuente pero puede aparecer por diversas causas.
Afecta a personas de todas las edades. Es más común en recién nacidos prematuros. En adultos, puede ocurrir en quienes tienen enfermedades del hígado, obstrucciones biliares o trastornos de la sangre.
Síntomas
- Confusión repentina o somnolencia intensa (signos de encefalopatía hepática).
- Hemorragias o moretones que aparecen sin golpe.
- Vómito con sangre o heces negras y alquitranadas.
- Dolor abdominal intenso y repentino.
- Fiebre muy alta con escalofríos.
- ⚠Color amarillo que empeora rápidamente en pocas horas.
- ⚠Pérdida de peso sin causa aparente.
- ⚠Hinchazón del vientre (ascitis).
- ⚠Orina muy oscura y heces pálidas por más de un día.
Síntomas comunes
- Color amarillo en la piel (especialmente en la cara, el pecho y el abdomen).
- Color amarillo en el blanco de los ojos.
- Orina de color oscuro (como té o Coca-Cola).
- Heces de color pálido (grisáceas o blanquecinas).
- Picazón en la piel (prurito).
- Fatiga o cansancio sin razón aparente.
Síntomas en niños
- En bebés: color amarillo que baja del pecho a los pies, somnolencia excesiva o dificultad para alimentarse.
- En niños mayores: dolor abdominal, náuseas, vómitos y orina oscura.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden ser más sutiles: confusión leve, pérdida de apetito y debilidad general.
- Mayor riesgo de deshidratación y complicaciones si hay infección.
Causas
Causas principales
- Problemas hepáticos: hepatitis (inflamación del hígado por virus o alcohol), cirrosis (cicatrización del hígado), hígado graso.
- Obstrucción de las vías biliares: cálculos en la vesícula, tumores que bloquean los conductos biliares.
- Descomposición excesiva de glóbulos rojos (hemólisis): ocurre en anemias o infecciones.
- Trastornos hereditarios: como el síndrome de Gilbert (generalmente leve).
- Medicamentos o toxinas que dañan el hígado (sin mencionar nombres específicos).
Factores de riesgo
- Consumo excesivo de alcohol.
- Enfermedades hepáticas previas (hepatitis B, C, hígado graso).
- Antecedentes familiares de ictericia o trastornos sanguíneos.
- Viaje a zonas con alta incidencia de hepatitis viral.
- Uso de medicamentos que afectan el hígado (siempre consulte a su médico).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota que sus ojos o la piel se ponen amarillos de forma repentina.
- Si además tiene fiebre, dolor abdominal fuerte, vómitos o confusión.
- En recién nacidos: si el color amarillo empeora o no mejora a los pocos días.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota una coloración amarilla leve que dura más de dos semanas.
- Si tiene otros síntomas como fatiga, picazón leve o pérdida de apetito.
- Si ha tenido contacto con personas con hepatitis o ha viajado a zonas de riesgo.
Diagnóstico
El médico primero le hará preguntas sobre sus síntomas, antecedentes (alcohol, medicamentos, viajes) y le examinará la piel y los ojos. Luego solicitará análisis para encontrar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para medir bilirrubina, enzimas hepáticas y función del hígado.
- Ecografía abdominal: para ver el hígado, la vesícula y los conductos biliares.
- Tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética si se sospechan obstrucciones o tumores.
- Biopsia hepática (tomar una muestra pequeña del hígado) en algunos casos.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser rápido. Primero los análisis de sangre y la ecografía. Dependiendo de los resultados, el médico puede derivarlo a un especialista en digestivo (gastroenterólogo o hepatólogo). No se preocupe: la mayoría de las causas se detectan a tiempo y tienen tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la ictericia. No se trata la ictericia en sí, sino la enfermedad que la provoca. En muchos casos, la ictericia desaparece al tratar la causa subyacente.
Autocuidado en el hogar
- Reposo adecuado y mantener una buena hidratación (agua).
- Evitar el alcohol por completo hasta que el médico lo autorice.
- No tomar medicamentos sin consultar al médico, especialmente aquellos que afectan el hígado.
- Llevar una dieta equilibrada y baja en grasas si hay problemas de vesícula.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos pueden incluir medicamentos antivirales para hepatitis, fármacos para disolver cálculos biliares (sin dar nombres), o fototerapia (luz especial) en recién nacidos. En casos de obstrucción, se puede realizar un procedimiento para desbloquear los conductos biliares. Si hay infección, se usan antibióticos. Siempre bajo supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, como obstrucción por cálculos en la vesícula o tumores, puede ser necesaria una cirugía para extirpar la vesícula o eliminar la obstrucción. El médico le explicará si es su caso.
Vivir con esta afección
La mayoría de las personas que tienen ictericia por una causa tratable pueden retomar su vida normal después del tratamiento. Si la ictericia es por una enfermedad hepática crónica, deberá hacer controles periódicos y cuidar su hígado.
Consejos de estilo de vida
- Evite el alcohol y las drogas que dañan el hígado.
- Mantenga un peso saludable (el exceso de peso puede empeorar el hígado graso).
- No comparta agujas, cepillos de dientes ni objetos punzantes para prevenir infecciones.
- Lávese las manos con frecuencia, especialmente antes de comer.
Dieta y ejercicio
Coma muchas frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras. Evite las grasas saturadas, los fritos y los alimentos procesados. El ejercicio moderado (caminar, nadar) ayuda a mantener un peso saludable y mejora la función hepática, pero consulte con su médico antes de empezar una rutina intensa.
Salud mental y bienestar emocional
Ver cambios en el color de la piel o los ojos puede causar ansiedad o preocupación. Es normal sentirse asustado. Hable con su médico sobre sus sentimientos. Si la preocupación es constante, considere hablar con un profesional de salud mental.
Prevención
No todas las causas se pueden prevenir, pero sí puede reducir el riesgo. Vacúnese contra la hepatitis A y B. Evite el consumo excesivo de alcohol. No comparta objetos personales que puedan tener sangre. Mantenga relaciones sexuales seguras. Si viaja a zonas de riesgo, tenga cuidado con el agua y los alimentos.
Vacunas
Existen vacunas seguras y efectivas contra la hepatitis A y la hepatitis B. Pregunte a su médico si debe vacunarse, especialmente si tiene factores de riesgo o planea viajar.
Programas de detección
Si tiene antecedentes familiares de enfermedades hepáticas o factores de riesgo, su médico puede recomendar análisis de sangre periódicos para detectar problemas a tiempo. No necesita hacerse pruebas si no tiene síntomas, a menos que su médico lo indique.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño hepático progresivo (cirrosis) si la causa es una hepatitis crónica o consumo de alcohol.
- Insuficiencia hepática (cuando el hígado deja de funcionar correctamente).
- Encefalopatía hepática (acumulación de toxinas que afectan el cerebro).
- Cálculos biliares más grandes que pueden causar infección o pancreatitis.
- En recién nacidos: daño cerebral por bilirrubina muy alta (kernicterus), pero esto es poco común si se trata a tiempo.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con ictericia mejoran por completo cuando se trata la causa. Incluso en enfermedades crónicas como la cirrosis, el tratamiento puede retrasar el daño y mejorar la calidad de vida. Con atención médica oportuna, el pronóstico es bueno. No pierda la esperanza: muchas personas viven muchos años con una enfermedad hepática controlada.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 20 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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