SEEG (estereoelectroencefalografía): la prueba que estudia las crisis desde dentro del cerebro
Resumen
La SEEG, o estereoelectroencefalografía, es una prueba que registra la actividad eléctrica del cerebro desde dentro. Para hacerlo, se colocan unos electrodos muy finos (unos hilos conductores) de forma temporal en distintas zonas del cerebro. «Estereo» significa que se usan imágenes en tres dimensiones para saber con precisión dónde va cada electrodo, y «electroencefalografía» significa registrar las señales eléctricas del cerebro. Se usa sobre todo en personas con epilepsia que siguen teniendo crisis a pesar de los medicamentos y que están siendo evaluadas para una posible cirugía. A diferencia del electroencefalograma habitual, que se hace con electrodos pegados en el cuero cabelludo, la SEEG «escucha» el cerebro muy de cerca durante varios días, mientras la persona está ingresada en el hospital. En algunos documentos aparece con un código numérico (por ejemplo, 17457) que identifica el estudio dentro del sistema sanitario.
Datos clave
- Es un estudio diagnóstico, no un tratamiento: sirve para saber exactamente de dónde parten las crisis.
- Requiere una pequeña intervención para colocar los electrodos y una estancia en el hospital de varios días, a menudo entre una y dos semanas.
- Se realiza en hospitales especializados en epilepsia, con un equipo de neurología, neurocirugía y enfermería entrenado.
- Durante el ingreso se reduce o se ajusta la medicación anticrisis bajo supervisión médica, para poder registrar crisis y ver su origen.
- No es una prueba de primera línea: se plantea solo cuando otras pruebas no han dado una respuesta suficiente.
No es una prueba frecuente. La mayoría de las personas con epilepsia nunca la necesitan. Se hace solo en centros especializados y en un grupo seleccionado de pacientes en los que se busca con precisión el punto de origen de las crisis.
Síntomas
- Una crisis epiléptica que dura más de cinco minutos o que se repite sin recuperar la conciencia entre una y otra.
- Dificultad grave para respirar, color azulado en labios o cara, o pérdida de conciencia que no se recupera.
- Dolor de cabeza muy intenso y repentino, acompañado de vómitos, confusión o somnolencia marcada después de colocar los electrodos.
- Fiebre alta con rigidez de cuello, confusión o convulsiones: puede indicar una infección grave.
- Salida de líquido claro por la herida o por la nariz, o sangrado que no se detiene.
- ⚠Fiebre moderada sin otros síntomas, para descartar infección.
- ⚠Enrojecimiento, hinchazón o dolor que aumenta en la zona donde se colocaron los electrodos.
- ⚠Crisis más frecuentes o distintas de lo habitual durante el ingreso o en los días siguientes.
- ⚠Vómitos persistentes, mareo intenso o dificultad para caminar.
- ⚠Cambios en el habla, la visión o la fuerza de un lado del cuerpo.
Síntomas comunes
- Esta prueba no es una enfermedad y no tiene síntomas propios. Lo que suele llevar a realizarla es lo siguiente.
- Crisis epilépticas que continúan apareciendo a pesar de haber probado varios medicamentos anticrisis.
- Estudios previos (electroencefalograma, resonancia magnética) que no aclaran en qué zona del cerebro se originan las crisis.
- Crisis que producen caídas, pérdida de conciencia o movimientos difíciles de controlar y que afectan la vida diaria.
- La necesidad de decidir con seguridad si una cirugía de epilepsia puede ayudar y qué zona se puede tratar.
Síntomas en niños
- Los niños pueden necesitar más preparación y explicaciones sencillas sobre los electrodos y el ingreso.
- Puede ser necesario adaptar el entorno hospitalario, el sueño y las visitas para que el niño se sienta seguro.
- Los padres o cuidadores suelen permanecer cerca durante el estudio, según las normas del hospital.
- El equipo pediátrico suele trabajar con juego, cuentos o imágenes para explicar cada paso.
Síntomas en adultos mayores
- Se valoran con más detalle otras enfermedades y los medicamentos que la persona toma, para evitar interacciones.
- Puede haber más riesgo de confusión o desorientación durante el ingreso, por lo que la supervisión es más estrecha.
- Se revisa el estado general, la movilidad y el riesgo de caídas antes y durante el estudio.
- Las decisiones se toman de forma compartida con la persona y, si lo desea, con su familia.
Causas
Causas principales
- La SEEG no tiene «causas»: es una prueba que se indica por una razón clínica. Las razones más habituales son las siguientes.
- Epilepsia focal que no se controla con medicamentos y en la que se busca el punto exacto de origen de las crisis.
- Resultados contradictorios o poco claros en la resonancia magnética y en el electroencefalograma habitual.
- Necesidad de confirmar si el área que origina las crisis está cerca de zonas importantes para el movimiento, el lenguaje o la memoria.
- Planeación de una posible cirugía de epilepsia o de otro tratamiento especializado.
Factores de riesgo
- Toda prueba con electrodos dentro del cerebro tiene riesgos, que el equipo médico explica antes de hacerla.
- Riesgo de infección en la zona de la intervención, generalmente bajo pero posible.
- Riesgo de sangrado o de acumulación de líquido, poco frecuente.
- Dolor de cabeza o molestias en el cuero cabelludo durante los primeros días.
- Crisis provocadas de forma planificada durante el ingreso, que el equipo controla en todo momento.
- Riesgo relacionado con la anestesia o la sedación, que se valora según la salud general de cada persona.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Después de la colocación de los electrodos: fiebre, dolor de cabeza intenso, confusión, rigidez de cuello o salida de líquido por la herida.
- Una crisis que no se detiene o crisis repetidas sin recuperación completa entre ellas: llama a emergencias de inmediato.
- Debilidad repentina en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o para ver.
- Enrojecimiento, hinchazón o supuración en la zona de la intervención.
Programe una cita de rutina si:
- Antes de la prueba: dudas sobre la preparación, los medicamentos o la organización del ingreso.
- Durante el ingreso: cualquier molestia, miedo o preocupación, por pequeña que parezca.
- Después del alta: revisión programada para hablar de los resultados y de los siguientes pasos.
- Si notas cambios en el sueño, el ánimo o la memoria que te preocupen tras el estudio.
Diagnóstico
La SEEG es en sí misma una prueba diagnóstica. La decisión de hacerla la toma un equipo especializado en epilepsia tras revisar tu historia clínica, tus crisis y los estudios previos. Antes del ingreso se explican los objetivos, los riesgos y los beneficios, y se firma un consentimiento informado. Los resultados se analizan después, cuando el equipo ha revisado todas las grabaciones, y se comentan contigo en una consulta.
Pruebas que se pueden realizar
- Revisión detallada de la historia de las crisis y de los medicamentos que has tomado.
- Videoelectroencefalograma (registro de la actividad cerebral con cámaras durante varios días).
- Resonancia magnética del cerebro, a menudo con un protocolo especial para epilepsia.
- En algunos casos, otras pruebas de imagen funcional para ver cómo trabaja el cerebro.
- Evaluación neuropsicológica (pruebas de memoria, lenguaje y atención) antes y después del estudio.
- Análisis de sangre y valoración preanestésica antes de la intervención.
Qué esperar en su cita
El día de la colocación de los electrodos estarás en el hospital, con anestesia general o sedación. La intervención dura varias horas y luego pasas a una habitación con vigilancia. Los electrodos quedan conectados a un equipo que registra de forma continua, día y noche. Se espera que aparezcan crisis para poder estudiarlas, por lo que el equipo irá ajustando la medicación de forma controlada. Pasarás varios días en la habitación, con visitas del personal, actividades tranquilas y controles frecuentes. Al terminar el registro, se retiran los electrodos y suele ser necesario quedarse uno o dos días más en observación antes del alta.
Tratamiento
La SEEG no trata la epilepsia: es una prueba que ayuda a decidir el mejor tratamiento. Sus resultados permiten al equipo valorar si conviene una cirugía de epilepsia, otro tipo de tratamiento especializado o un ajuste de la medicación habitual. En todos los casos, las decisiones se toman de forma individual y compartida contigo.
Autocuidado en el hogar
- Sigue al pie de la letra las indicaciones del equipo sobre ayuno, medicamentos y preparación antes del ingreso.
- Pregunta todo lo que no entiendas y pide que te expliquen otra vez lo que necesites.
- Lleva ropa cómoda, objetos que te distraigan y, si está permitido, algo que te ayude a descansar.
- Durante el ingreso, avisa al personal ante cualquier molestia, dolor o cambio que notes.
- Después del alta, mantén la herida limpia y seca según las indicaciones y evita esfuerzos hasta que te lo autoricen.
- Pide a alguien de confianza que te acompañe en la consulta de resultados para tomar notas.
Tratamientos médicos
El manejo se centra en tres cosas: preparar bien la prueba, controlar las molestias y las crisis durante el ingreso y decidir después el tratamiento más adecuado. Para el dolor o las molestias de la zona intervenida se usan analgésicos pautados por el equipo, y las crisis se controlan con la medicación anticrisis que el equipo ajusta en todo momento. Nunca modifiques por tu cuenta la medicación ni tomes nada nuevo sin consultar. Tras los resultados, las opciones pueden incluir cambios en el tratamiento anticrisis, cirugía de epilepsia, dispositivos de neuroestimulación o rehabilitación, siempre valorando cada caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La SEEG suele ser un paso previo para valorar la cirugía de epilepsia. Si los registros muestran que las crisis empiezan en una zona concreta y que esa zona se puede tratar sin dañar funciones importantes, el equipo puede proponer una intervención. La decisión se toma entre varias especialidades y se explica con detalle, incluyendo beneficios, riesgos y alternativas. No todas las personas evaluadas terminan siendo operadas, y eso no significa que el estudio haya sido inútil: también ayuda a descartar opciones poco seguras.
Vivir con esta afección
Los días de ingreso pueden hacerse largos: el registro es continuo y hay menos libertad de movimiento de la habitual. Ayuda mantener rutinas sencillas, hablar con el personal, tener visitas si están permitidas y hacer actividades tranquilas. Después del alta, la mayoría de las personas vuelven poco a poco a su vida normal en unos días o semanas, siguiendo las indicaciones del equipo.
Consejos de estilo de vida
- Mantén horarios regulares de sueño: dormir poco puede favorecer las crisis.
- Evita el alcohol y las sustancias estimulantes, que pueden interferir con las crisis y la medicación.
- Pide consejo sobre conducir, nadar o trabajar con maquinaria hasta que el equipo te autorice.
- Anota tus crisis y cómo te sientes: es información muy valiosa para tu equipo médico.
- Informa a las personas cercanas sobre qué hacer si tienes una crisis.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial obligatoria para esta prueba. Antes del ingreso seguirás las indicaciones de ayuno que te den. Después del alta, una alimentación variada y equilibrada y el movimiento suave te ayudarán a recuperarte. Cuando el equipo lo autorice, el ejercicio regular y adaptado a tus posibilidades es bueno para el ánimo, el sueño y la salud general. Pregunta antes de retomar deportes de contacto o esfuerzos intensos.
Salud mental y bienestar emocional
Es habitual sentir miedo, cansancio o frustración antes y después de un estudio así, y también cierta inquietud mientras se esperan los resultados. Hablarlo con tu familia, con tu equipo médico o con un profesional de salud mental puede ayudar mucho. Si en algún momento aparecen pensamientos de hacerte daño o sientes que no puedes más, busca ayuda de inmediato: llama a los servicios de emergencia de tu país o acude a un servicio de urgencias. En España y en muchos países europeos el número de emergencias es el 112. No tienes que enfrentar esto a solas.
Prevención
La necesidad de esta prueba no se puede prevenir: depende de cómo es tu epilepsia y de lo que muestran los estudios previos. Lo que sí se puede hacer es reducir los riesgos: informar con honestidad sobre tu salud y tus medicamentos, seguir las indicaciones de preparación, avisar de cualquier síntoma durante el ingreso y acudir a las revisiones después del alta.
Programas de detección
No es una prueba de cribado: no se hace de forma rutinaria a personas sin crisis. Se indica de manera individualizada cuando otras pruebas no han dado respuesta suficiente y cuando el resultado puede cambiar de forma importante el tratamiento.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se hace el estudio, puede quedar sin aclararse el origen exacto de las crisis y mantenerse la incertidumbre sobre las opciones de tratamiento.
- Las crisis que no responden a la medicación pueden seguir afectando el día a día, el estudio, el trabajo y la seguridad personal.
- Puede perderse la oportunidad de valorar una cirugía de epilepsia u otro tratamiento especializado que sí podría ayudar.
- Estos puntos se plantean para que puedas decidir con información, no para alarmarte: no hacer la prueba es una opción legítima en algunos casos y se habla con tu equipo.
Pronóstico a largo plazo
La SEEG es una herramienta potente para afinar el diagnóstico en epilepsias difíciles. Gracias a ella, muchas personas obtienen una respuesta más clara y acceden a tratamientos mejor dirigidos, con mejores posibilidades de controlar las crisis. Los resultados no siempre son los esperados, pero incluso cuando no se encuentra una solución quirúrgica, la información obtenida ayuda a ajustar el cuidado y a planificar los siguientes pasos con más seguridad.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las recomendaciones de salud difieren según el país y la región. Esta página es educación general y puede no coincidir con las guías, los medicamentos o la práctica del lugar donde vive. Comente sus dudas con su médico o profesional de salud y siga las recomendaciones locales cuando existan.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Ninguna guía nombra este tema
Aquí no se cita ninguna guía de salud ni capítulo clínico que nombre exactamente este tema. Esta página es solo para educación e información general. No es un diagnóstico, un plan de tratamiento ni un consejo médico personal. Consulte a su médico y siga su consejo. Si los síntomas son graves, repentinos o preocupantes, busque atención médica pronto y, en una emergencia, llame al número local de emergencias. Ruqelo LLC no es responsable de las consecuencias médicas o legales de las decisiones basadas en esta información.
Última actualización: 3 de noviembre de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.