Deshidratación en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Si los síntomas son graves, empeoran o ponen en riesgo la vida, busque atención médica urgente.
Resumen
La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que recibe. En los niños, esto puede pasar rápidamente porque tienen cuerpos pequeños y necesitan mucho líquido para funcionar bien.
Datos clave
- Los niños se deshidratan más fácil que los adultos porque su cuerpo tiene menos reservas de agua.
- La deshidratación leve se puede tratar en casa con soluciones de rehidratación oral.
- Si no se trata, puede ser peligrosa, pero con cuidado adecuado la mayoría de los niños se recuperan por completo.
Sí, es muy común, especialmente en bebés y niños pequeños. Una de cada cuatro consultas al pediatra por enfermedad aguda está relacionada con deshidratación por diarrea o vómito.
Afecta principalmente a niños menores de 5 años, especialmente a bebés menores de 6 meses, porque tienen menos líquido corporal y su sistema de regulación aún no está maduro. También es más frecuente en climas calurosos o durante brotes de gastroenteritis.
Síntomas
- No orina en 6 a 8 horas (bebés) o en 12 horas (niños mayores)
- Mollera muy hundida en bebés (como un hoyuelo en la cabeza)
- Dificultad para despertar o muy somnoliento
- Respiración muy rápida o con dificultad
- Convulsiones
- Labios y uñas azulados
- ⚠Vómitos frecuentes que impiden tomar líquidos
- ⚠Diarrea intensa (más de 5 deposiciones líquidas en 8 horas)
- ⚠Signos de deshidratación moderada como boca muy seca y ojos hundidos
- ⚠Fiebre alta (más de 38.5°C) que no baja con medidas físicas
- ⚠No quiere beber nada o rechaza el biberón/pecho
Síntomas comunes
- Boca y lengua secas
- Poca o ninguna lágrima al llorar
- Pañal seco por más de 6 horas (en bebés) o menos de 4 veces al día de orina (en niños mayores)
- Ojos hundidos
- Cansancio o irritabilidad
- Piel que no vuelve rápido a su lugar al pellizcarla suavemente
Síntomas en niños
- Mollera hundida (fontanela) en bebés pequeños
- Llanto sin lágrimas
- Somnolencia o dificultad para despertar
- Manos y pies fríos o con color azulado
- Respiración rápida o profunda
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores los síntomas son similares, pero pueden incluir confusión o mareos al levantarse. En niños no aplica este grupo.
Causas
Causas principales
- Diarrea o vómito por infecciones estomacales (gastroenteritis)
- Fiebre alta que hace perder líquidos al sudar y respirar más rápido
- No beber suficiente agua, especialmente en climas calurosos o durante ejercicio
- Enfermedades que causan pérdida de líquidos como la diabetes no controlada
Factores de riesgo
- Edad menor de 2 años (especialmente bebés menores de 6 meses)
- Enfermedades crónicas como fibrosis quística o trastornos renales
- Vivir en lugares muy calurosos o con poca hidratación
- Actividad física intensa sin reposición adecuada de líquidos
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su hijo tiene alguno de los síntomas de emergencia mencionados anteriormente, llame a emergencias (112 en España, 911 en la mayoría de América Latina) o vaya a la sala de urgencias más cercana.
- Si los vómitos o la diarrea son intensos y no permite tomar líquidos, acuda al pediatra el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Si la deshidratación es leve y su hijo puede beber, pero no mejora después de 24 horas, consulte a su pediatra.
- Si tiene dudas sobre cómo preparar la solución de rehidratación oral o cuánto darle.
Diagnóstico
El médico examinará a su hijo, preguntará por los síntomas y revisará su historia clínica. Evaluará signos como el estado de la piel, los ojos, la boca y la frecuencia de orina.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico completo, incluyendo revisión de la mollera en bebés y tiempo de llenado capilar (presionar la uña y ver cuánto tarda en volver el color)
- Análisis de orina para ver si está muy concentrada
- Análisis de sangre para medir electrolitos como sodio y potasio, y la función renal (solo en casos moderados o graves)
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser rápido, basado en los síntomas y el examen físico. Pueden hacerle algunas preguntas sobre la cantidad de líquido que ha tomado y perdido su hijo. En casos leves no se necesitan análisis. Es un proceso sencillo y sin dolor.
Tratamiento
El tratamiento principal es reponer los líquidos y sales perdidos. La forma más segura y eficaz es con soluciones de rehidratación oral (SRO), que se venden en farmacias o se pueden preparar con sobres premezclados. No se recomienda dar agua sola, jugos comerciales ni bebidas deportivas porque pueden empeorar la diarrea. En casos graves, se necesita líquidos por vena (intravenosos) en un hospital.
Autocuidado en el hogar
- Ofrézcale a su hijo pequeñas cantidades de solución de rehidratación oral (una cucharadita cada 5 minutos si vomita) y aumente según tolere.
- Continúe con la lactancia materna o fórmula, pero no los suspenda; puede dar la SRO entre tomas.
- Evite darle jugos de frutas, refrescos, té o agua sola, ya que no tienen las sales necesarias.
- Vuelva a la alimentación normal tan pronto como tolere líquidos, pero evite alimentos grasosos o muy dulces.
Tratamientos médicos
Si la deshidratación es moderada o grave, el médico puede indicar líquidos intravenosos con sales y glucosa. Esto se hace en el hospital para corregir rápidamente el desbalance. También se pueden usar medicamentos para controlar los vómitos (como antieméticos) o para tratar la causa de la diarrea, pero siempre bajo prescripción médica. No se deben usar antidiarreicos en niños sin autorización del pediatra.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica. La deshidratación no requiere cirugía.
Vivir con esta afección
Cuando su hijo está sano, ofrézcale agua y líquidos con regularidad, especialmente en días calurosos o si hace ejercicio. Durante una enfermedad, esté atento a los signos de deshidratación y actúe rápido.
Consejos de estilo de vida
- Asegúrese de que su hijo beba suficiente agua a lo largo del día (alrededor de 4 a 6 vasos para niños pequeños, más si hace calor)
- Incluya alimentos con alto contenido de agua como sopas, frutas (sandía, melón, naranja) y verduras
- En épocas de calor, ofrezca líquidos con más frecuencia, incluso si no tiene sed
- Evite la exposición al sol intenso y asegúrese de que descanse en lugares frescos
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada que incluya frutas, verduras y cereales ayuda a mantener una buena hidratación. Durante el ejercicio, es importante dar agua o una solución de rehidratación si es intenso o dura más de una hora. No olvide que los niños pequeños se deshidratan más rápido al jugar al sol.
Salud mental y bienestar emocional
Aunque la deshidratación no afecta directamente la salud mental, el estrés de cuidar a un hijo enfermo puede ser abrumador. Si se siente ansioso o muy preocupado, hable con su médico o busque apoyo emocional. Recuerde que está haciendo lo correcto al cuidar de su hijo.
Prevención
Sí, en gran medida. Mantener una buena hidratación diaria, tratar rápidamente la diarrea y los vómitos con soluciones de rehidratación oral, y vacunar contra el rotavirus ayuda a prevenir la mayoría de los casos graves.
Vacunas
La vacuna contra el rotavirus se administra a los bebés de 2 y 4 meses (y en algunos esquemas una tercera dosis). Esta vacuna previene la causa más común de diarrea severa y deshidratación en niños pequeños.
Programas de detección
No hay pruebas de detección rutinarias para la deshidratación. La prevención se basa en la educación de los padres para reconocer signos tempranos y actuar a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño renal agudo (los riñones dejan de funcionar bien)
- Convulsiones por desequilibrio de sales en la sangre
- Shock por falta de líquido en el cuerpo (presión arterial muy baja)
- Daño cerebral por falta de oxígeno o sales
- En casos extremos, puede llevar a la muerte
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los niños con deshidratación leve o moderada se recuperan por completo en uno o dos días si reciben el tratamiento adecuado. Incluso los casos graves tienen buen pronóstico si se atienden a tiempo. Con prevención y atención rápida, su hijo estará bien.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Sociedad Argentina de Pediatría ↗ · Argentina
- Sociedad Mexicana de Pediatría ↗ · México
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 29 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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