Fiebre en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Si los síntomas son graves, empeoran o ponen en riesgo la vida, busque atención médica urgente.
Resumen
La fiebre es una temperatura corporal más alta de lo normal, generalmente mayor a 38°C (100.4°F) medida en la axila, el oído o la frente. Es la forma en que el cuerpo combate infecciones y no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de que algo está pasando.
Datos clave
- La fiebre es muy común en niños y generalmente es causada por infecciones virales leves.
- La fiebre por sí sola no es peligrosa; es la respuesta del cuerpo para combatir gérmenes.
- Lo más importante es observar cómo se siente el niño y no solo el número del termómetro.
Sí, la fiebre es uno de los motivos más frecuentes de consulta pediátrica. Prácticamente todos los niños tienen fiebre en algún momento, especialmente durante los primeros años de vida.
Afecta principalmente a niños desde recién nacidos hasta adolescentes, pero es más frecuente en bebés y niños pequeños porque su sistema inmunológico aún está en desarrollo.
Síntomas
- Convulsiones (movimientos involuntarios o pérdida de conciencia)
- Dificultad para respirar o respiración muy rápida
- Manchas moradas o rojas en la piel que no desaparecen al presionarlas
- Pérdida de conocimiento o somnolencia extrema
- Rigidez en el cuello (no puede mover la cabeza hacia el pecho)
- Llanto débil o quejido constante en un bebé
- ⚠Fiebre en un bebé de menos de 3 meses (consulte al médico de inmediato, incluso si la fiebre es baja)
- ⚠Fiebre que dura más de 3 días sin mejorar
- ⚠Fiebre muy alta (más de 40°C) que no baja con medidas caseras
- ⚠Dolor de cabeza intenso o vómitos repetidos
- ⚠Signos de deshidratación: boca seca, llanto sin lágrimas, menos pañales mojados de lo normal
- ⚠Erupción cutánea que empeora o se extiende
Síntomas comunes
- Temperatura corporal elevada (más de 38°C)
- Escalofríos y temblores
- Sudoración
- Piel caliente y enrojecida
- Sensación de frío o calor alternados
Síntomas en niños
- Irritabilidad o mal humor
- Falta de apetito
- Sueño excesivo o dificultad para despertar
- Llanto inconsolable
- Respiración rápida
- Menos ganas de jugar o moverse
Síntomas en adultos mayores
- La fiebre en adultos mayores puede ser señal de infección grave, incluso si la temperatura no es muy alta.
- Pueden presentar confusión o desorientación.
- Es importante consultar al médico si un adulto mayor tiene fiebre.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales: resfriados, gripe, gastroenteritis, roséola, entre otras.
- Infecciones bacterianas: como faringitis estreptocócica, infección de oído, neumonía o infección urinaria.
- Reacción a vacunas: algunas vacunas pueden causar fiebre leve durante uno o dos días.
- Sobrecalentamiento: por abrigar demasiado al bebé o estar en un lugar muy caluroso.
Factores de riesgo
- Edad menor de 2 años (especialmente menores de 3 meses)
- Asistencia a guarderías o escuelas donde hay contacto con otros niños
- Sistema inmunológico débil (por ejemplo, por enfermedades crónicas o tratamientos médicos)
- No estar al día con las vacunas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Bebés menores de 3 meses con fiebre (incluso si es baja, llame al médico de inmediato)
- Niños de cualquier edad con fiebre y signos de deshidratación
- Fiebre acompañada de convulsiones
- Fiebre que no mejora después de 3 días
- Dolor intenso en cualquier parte del cuerpo junto con fiebre
Programe una cita de rutina si:
- Fiebre que dura más de 24 horas en un niño menor de 2 años
- Fiebre que reaparece después de haber estado sin fiebre por más de 24 horas
- Si el niño tiene una enfermedad crónica (como diabetes, problemas cardíacos o cáncer)
- Si tiene dudas sobre cómo cuidar a su hijo con fiebre
Diagnóstico
El médico diagnostica la fiebre midiendo la temperatura corporal con un termómetro. También preguntará sobre otros síntomas, cuánto tiempo ha durado la fiebre y si ha habido contacto con personas enfermas. Luego hará un examen físico para buscar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para detectar infecciones o inflamación.
- Análisis de orina: para descartar infección urinaria.
- Cultivo de garganta: si se sospecha faringitis estreptocócica.
- Radiografía de tórax: si hay tos persistente o problemas respiratorios.
- Punción lumbar (rare vez): si se sospecha meningitis.
Qué esperar en su cita
El médico explicará los hallazgos y las pruebas que se realizarán. En la mayoría de los casos, no se necesitan pruebas complicadas. El pediatra le indicará cómo manejar la fiebre en casa y cuándo volver a consultar.
Tratamiento
El tratamiento de la fiebre se enfoca en aliviar el malestar y tratar la causa de fondo, si es necesario. En la mayoría de los casos, la fiebre desaparece por sí sola cuando el cuerpo vence la infección. Se pueden usar medicamentos para bajar la fiebre si el niño está incómodo, pero no son obligatorios si el niño se siente bien.
Autocuidado en el hogar
- Ofrecer abundantes líquidos (agua, leche materna, caldos) para evitar la deshidratación.
- Vestir al niño con ropa ligera y mantener la habitación fresca.
- Animar al niño a descansar, pero no obligarlo a estar en cama si quiere jugar.
- Usar un paño húmedo y fresco en la frente o el cuello si el niño lo tolera.
- No abrigar demasiado al niño ni usar baños con agua fría o alcohol, ya que pueden causar escalofríos y aumentar la temperatura.
Tratamientos médicos
Si el niño está muy molesto por la fiebre, el médico puede recomendar medicamentos para reducir la fiebre, como paracetamol o ibuprofeno (según la edad y el peso del niño). Es importante seguir las indicaciones del pediatra y no combinar medicamentos sin consultar. En infecciones bacterianas, se pueden recetar antibióticos. Nunca administre aspirina a un niño sin indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No es necesario cirugía para tratar la fiebre. Solo en casos muy específicos donde la fiebre es causada por una infección que requiere drenaje quirúrgico (por ejemplo, un absceso), pero esto es poco común.
Vivir con esta afección
La fiebre generalmente dura de 2 a 3 días. Durante ese tiempo, vigile la temperatura cada 4-6 horas si el niño está incómodo. Ofrezca líquidos con frecuencia y mantenga una rutina tranquila. La mayoría de los niños vuelven a la normalidad rápidamente una vez que la fiebre desaparece.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse las manos con frecuencia para evitar contagios.
- Mantener al niño en casa mientras tenga fiebre para no contagiar a otros.
- Asegurarse de que descanse lo suficiente.
- Evitar el contacto con personas enfermas mientras el sistema inmune esté ocupado.
Dieta y ejercicio
Ofrezca comidas ligeras y fáciles de digerir, como purés, sopas o frutas. No obligue al niño a comer si no tiene hambre. Es más importante que beba líquidos. Una vez que la fiebre baje, puede retomar su alimentación habitual y actividad física gradualmente.
Salud mental y bienestar emocional
Ver a su hijo con fiebre puede ser estresante para los padres. Es normal sentirse preocupado. Hable con su pareja, familia o amigos sobre sus inquietudes. Si la ansiedad es muy fuerte, no dude en consultar al pediatra para obtener tranquilidad.
Prevención
No se puede prevenir todas las fiebres, pero se pueden reducir las infecciones que las causan. Mantener una buena higiene, como lavarse las manos adecuadamente, es la mejor medida.
Vacunas
Las vacunas previenen muchas enfermedades que causan fiebre, como la gripe, el neumococo, la varicela y el sarampión. Tener al día el calendario de vacunación de su hijo es una forma eficaz de evitar fiebres por infecciones graves.
Programas de detección
No existe una prueba de detección específica para la fiebre. Lo más importante es la observación diaria y las visitas regulares al pediatra.
Complicaciones
Si no se trata
- Convulsiones febriles: ocurren en algunos niños pequeños, pero generalmente no causan daño a largo plazo.
- Deshidratación: por falta de líquidos, especialmente si hay vómitos o diarrea.
- Infecciones más graves: si la fiebre es causada por una bacteria y no se trata, la infección puede extenderse.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los niños con fiebre se recuperan por completo sin problemas. Incluso las convulsiones febriles suelen ser benignas. Con los cuidados adecuados y la orientación del pediatra, la fiebre es una experiencia pasajera que fortalece el sistema inmunológico.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) ↗ · Argentina
- Sociedad Mexicana de Pediatría ↗ · México
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 29 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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