Hand, Foot and Mouth Disease
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad de manos, pies y boca es una infección viral muy común y generalmente leve que provoca llagas o ampollas en las manos, los pies y la boca. También puede causar fiebre y malestar general. Aunque puede dar miedo ver las ampollas, la mayoría de los niños se recuperan por sí solos en una semana.
Datos clave
- Es causada por virus, sobre todo el Coxsackie, y no por bacterias.
- Es muy contagiosa, pero por lo general no es grave.
- El contagio ocurre por contacto con secreciones nasales, saliva, líquido de las ampollas o heces de una persona infectada.
Sí, es una enfermedad muy frecuente en niños pequeños, sobre todo en guarderías y escuelas. Casi todos los niños se infectan antes de los 5 años.
Afecta principalmente a niños menores de 5 años, aunque también pueden contagiarse niños mayores y adultos. Es muy raro en recién nacidos porque tienen anticuerpos de la madre.
Síntomas
- Dificultad para respirar o respiración rápida
- Deshidratación grave: boca seca, ojos hundidos, no orina en 8 horas, llanto sin lágrimas
- Confusión o somnolencia extrema
- Convulsiones
- Signos de meningitis: rigidez en el cuello, dolor de cabeza intenso, sensibilidad a la luz
- ⚠Fiebre alta que no baja con medidas generales (baño tibio, ropa ligera) o que dura más de 3 días
- ⚠Dolor intenso que no se alivia con medidas simples
- ⚠Negarse a comer o beber durante más de 12 horas
- ⚠Vómitos frecuentes que impiden mantener líquidos
Síntomas comunes
- Fiebre (generalmente moderada, de 38-39°C)
- Dolor de garganta
- Pérdida de apetito
- Malestar general y cansancio
- Ampollas pequeñas y rojas en las palmas de las manos, plantas de los pies y en la boca (lengua, encías, mejillas)
- Sarpullido en las nalgas o en la zona del pañal
Síntomas en niños
- Los síntomas suelen comenzar con fiebre, dolor de garganta y malestar.
- Uno o dos días después aparecen las ampollas en manos, pies y boca.
- Los niños pueden tener dolor al tragar y negarse a comer o beber.
- En algunos casos, solo hay sarpullido sin ampollas.
Síntomas en adultos mayores
- En adolescentes y adultos, los síntomas pueden ser similares pero a veces más leves.
- Es posible que presenten solo fiebre y dolor de garganta sin ampollas.
- En raras ocasiones, pueden tener dolor en las articulaciones o complicaciones más serias (ver sección de complicaciones).
Causas
Causas principales
- Infección por el virus Coxsackie (grupo A), que es el más común.
- Con menos frecuencia, otros enterovirus pueden causarla.
- Se contagia por vía fecal-oral, es decir, al ingerir partículas de heces de una persona infectada, o por contacto directo con las secreciones respiratorias (tos, estornudos) o el líquido de las ampollas.
Factores de riesgo
- Edad: los niños pequeños son más propensos.
- Asistir a guarderías, colegios u otros lugares con muchos niños.
- Falta de higiene de manos frecuente.
- Contacto cercano con una persona infectada.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su hijo tiene fiebre muy alta, dificultad para respirar o signos de deshidratación.
- Si las ampollas muestran signos de infección (enrojecimiento, pus, aumento del dolor).
- Si el niño está muy decaído o confuso.
Programe una cita de rutina si:
- Si su hijo presenta ampollas y usted no está seguro de que sea manos, pies y boca.
- Si la fiebre dura más de 3 días.
- Si el niño no come ni bebe bien y tiene dolor en la boca.
- Si tiene dudas sobre cómo cuidar las ampollas.
Diagnóstico
El médico puede diagnosticar la enfermedad con solo observar las ampollas típicas en manos, pies y boca, y preguntar por los síntomas. No se necesitan pruebas de laboratorio en la mayoría de los casos.
Pruebas que se pueden realizar
- En raras ocasiones, cuando los síntomas no son típicos o hay complicaciones, se puede tomar una muestra de la garganta o de las heces para identificar el virus.
- También se puede hacer un análisis de sangre si se sospecha una infección más grave.
Qué esperar en su cita
El médico revisará las ampollas y le hará preguntas sobre la fiebre y el estado general del niño. Le dará recomendaciones para aliviar los síntomas y controlar la fiebre. Si el diagnóstico es claro, no se necesitarán más pruebas.
Tratamiento
El tratamiento se centra en aliviar los síntomas mientras el cuerpo combate el virus. No hay un medicamento específico para curar la enfermedad. Con cuidados en casa, el niño mejora en unos 7 a 10 días.
Autocuidado en el hogar
- Dar líquidos abundantes: agua, leche, caldos, paletas de hielo o gelatinas para mantener la hidratación. Evite jugos ácidos (naranja, limón) porque pueden irritar las ampollas de la boca.
- Ofrecer alimentos blandos y fríos: purés, yogur, helado, compotas. Evite comidas calientes, picantes o crujientes.
- Para la fiebre y el dolor, use paños húmedos tibios en la frente y vista al niño con ropa ligera. Pregunte a su médico qué medicamento puede usar para la fiebre (no se mencionan nombres).
- Mantenga las ampollas limpias y secas. No las reviente, ya que pueden infectarse.
- Lávese las manos con frecuencia, especialmente después de cambiar pañales o tocar las ampollas.
- Asegúrese de que el niño descanse lo suficiente.
Tratamientos médicos
En general, no se recetan medicamentos específicos. Si hay fiebre o dolor, se pueden usar medicamentos de venta libre para reducir la fiebre y aliviar el malestar, siempre bajo indicación médica. En casos raros de deshidratación grave, se puede necesitar líquidos intravenosos en el hospital. No se usan antibióticos porque la enfermedad es viral.
Vivir con esta afección
Mientras el niño está enfermo, debe quedarse en casa y evitar el contacto con otros niños para no contagiar. La enfermedad suele durar entre 7 y 10 días. Después de que las ampollas se hayan secado y el niño se sienta bien, puede volver a la guardería o escuela. Sin embargo, el virus puede seguir eliminándose en las heces durante varias semanas, por lo que la higiene de manos es fundamental.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño, cambiar pañales y antes de comer.
- No compartir utensilios, vasos o toallas con personas infectadas.
- Limpiar y desinfectar juguetes, superficies y objetos que puedan estar contaminados.
Dieta y ejercicio
Ofrezca comidas suaves y líquidos. Evite forzar al niño a comer si no tiene hambre. El reposo es importante, pero una vez que la fiebre baja, el niño puede retomar sus actividades poco a poco. No hay restricciones de ejercicio, pero evite que se fatigue demasiado.
Salud mental y bienestar emocional
El niño puede sentirse irritable o triste debido al malestar y las ampollas. Es normal. Bríndele mucho cariño y paciencia. Explíquele que pronto se sentirá mejor. Mantenga rutinas suaves y distracciones como cuentos o juegos tranquilos.
Prevención
No existe una vacuna específica contra la enfermedad de manos, pies y boca, pero se puede reducir el riesgo de contagio con buenas prácticas de higiene: lavado frecuente de manos, limpiar superficies y evitar el contacto cercano con personas infectadas.
Vacunas
No hay vacuna disponible en la mayoría de países. En algunos lugares se está desarrollando, pero aún no está ampliamente disponible.
Programas de detección
No se realiza cribado o pruebas de detección en personas sin síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación: si el niño no bebe lo suficiente debido al dolor en la boca.
- Infección secundaria de las ampollas: si se rascan o se rompen, pueden infectarse con bacterias.
- En casos muy raros, el virus puede causar meningitis viral (inflamación de las membranas que cubren el cerebro) o encefalitis (inflamación del cerebro), especialmente si el sistema inmunitario está debilitado.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de los niños se recuperan completamente sin ningún problema duradero. Las ampollas desaparecen sin dejar cicatrices. Las complicaciones graves son muy poco frecuentes. Con los cuidados adecuados, su hijo estará bien en poco tiempo.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Ministerio de Sanidad de España ↗ · España
- Secretaría de Salud de México ↗ · México
- Ministerio de Salud de Argentina ↗ · Argentina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.