Complicaciones de los riñones: señales de alerta y cuidados
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las complicaciones de los riñones son problemas de salud que aparecen cuando los riñones no filtran bien la sangre o sufren un daño. Los riñones son dos órganos con forma de frijol que eliminan los desechos y el exceso de líquido del cuerpo. Cuando no funcionan bien, sustancias dañinas se acumulan en la sangre.
Datos clave
- Los riñones filtran alrededor de 180 litros de sangre al día.
- La mayoría de las complicaciones renales no dan síntomas en las primeras etapas.
- La diabetes y la presión arterial alta son las causas más comunes del daño renal.
Sí, los problemas de riñón son bastante comunes. Millones de personas en el mundo viven con algún grado de enfermedad renal y muchas no lo saben.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en adultos mayores, personas con diabetes, presión arterial alta, antecedentes familiares de enfermedad renal o que toman ciertos medicamentos de forma prolongada.
Síntomas
- Dolor en el pecho o dificultad para respirar: llame a los servicios de emergencia de su país (112 en España).
- Dejar de orinar por completo: busque atención médica de emergencia.
- Convulsiones: llame a emergencias de inmediato.
- Pérdida del conocimiento o desmayo: llame a emergencias.
- Sangrado abundante o vómitos con sangre: llame a emergencias.
- ⚠Sangre visible en la orina sin dolor al orinar.
- ⚠Hinchazón repentina en la cara, manos o piernas.
- ⚠Fiebre con dolor lumbar intenso.
- ⚠Orina muy oscura o con mal olor acompañada de dolor.
- ⚠Presión arterial muy alta, según las indicaciones de su médico.
Síntomas comunes
- Hinchazón en piernas, tobillos o pies.
- Cansancio o debilidad sin causa aparente.
- Cambios en la orina, como hacer más o menos de lo normal, espuma o sangre.
- Dificultad para dormir o calambres musculares.
- Picazón en la piel que no desaparece.
Síntomas en niños
- Poco aumento de peso o de estatura.
- Orinar en la cama después de la edad esperada.
- Hinchazón alrededor de los ojos o en el cuerpo.
- Vómitos, pérdida de apetito o irritabilidad.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o cambios en el estado mental.
- Hinchazón en piernas y manos.
- Orinar menos de lo habitual o tener que orinar muy seguido por la noche.
- Fatiga y debilidad que interfiere con las actividades diarias.
Causas
Causas principales
- Diabetes: el exceso de azúcar en la sangre daña los vasos sanguíneos de los riñones.
- Presión arterial alta: la fuerza excesiva daña los filtros de los riñones.
- Infecciones urinarias repetidas que afectan los riñones.
- Enfermedades autoinmunes, donde el sistema de defensas ataca a los riñones.
- Quistes renales o enfermedades genéticas.
Factores de riesgo
- Edad mayor de 60 años.
- Antecedentes familiares de enfermedad renal.
- Obesidad o sobrepeso.
- Fumar o consumir alcohol en exceso.
- Uso prolongado de ciertos medicamentos como antiinflamatorios, sin supervisión médica.
- Deshidratación severa o exposición a sustancias tóxicas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota cambios repentinos en la cantidad o el color de la orina.
- Si tiene dolor intenso en la espalda o en el costado.
- Si tiene hinchazón marcada en el cuerpo.
- Si se siente muy cansado o confuso sin razón clara.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene diabetes, presión arterial alta o antecedentes familiares de enfermedad renal, hágase un chequeo al menos una vez al año.
- Si toma medicamentos que pueden afectar los riñones, pregunte a su médico con qué frecuencia necesita análisis.
- Si ha tenido infecciones urinarias repetidas.
Diagnóstico
Los médicos usan análisis de sangre y orina para evaluar qué tan bien funcionan los riñones. También pueden pedir imágenes como una ecografía, y en algunos casos una biopsia, que es tomar una muestra pequeña del riñón.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: mide sustancias como la creatinina, que sube cuando los riñones no filtran bien.
- Análisis de orina: busca proteínas o sangre que no deberían estar en la orina.
- Ecografía renal: usa ondas sonoras para ver el tamaño y la forma de los riñones.
- Biopsia renal: se toma una muestra del tejido para buscar la causa del daño.
Qué esperar en su cita
Los análisis son sencillos e indoloros. En la consulta, el médico revisará su historia clínica, le tomará la presión arterial y le explicará los resultados y los siguientes pasos. Puede ser necesario repetir las pruebas para ver cómo evoluciona.
Tratamiento
El tratamiento busca frenar el daño renal, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Se basa en controlar las causas, como la diabetes y la presión arterial alta, y en proteger los riñones. En etapas avanzadas, puede ser necesaria la diálisis o un trasplante.
Autocuidado en el hogar
- Tomar los medicamentos que indique su médico, sin suspenderlos por su cuenta.
- Reducir la sal en las comidas para aliviar la presión sobre los riñones.
- Beber agua en la cantidad que su médico recomiende, porque a veces el exceso de líquidos puede ser dañino.
- Mantener un peso saludable y hacer actividad física moderada.
- No fumar y evitar el alcohol en exceso.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos para controlar la presión arterial, reducir la glucosa en sangre o disminuir la pérdida de proteínas por la orina. También pueden usar diuréticos para eliminar el exceso de líquido, así como medicamentos para la anemia o para proteger los huesos. En los casos más avanzados, se ofrece diálisis, que filtra la sangre con una máquina, o trasplante de riñón. El tratamiento se adapta a cada persona y debe ser indicado por un profesional de la salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede ser necesaria en algunos casos, como para colocar una fístula antes de la diálisis, para extirpar un riñón dañado o en un trasplante de riñón. Su especialista le explicará si su situación requiere algún procedimiento.
Vivir con esta afección
Vivir con una enfermedad renal implica asistir a controles regulares, tomar la medicación según lo indicado, pesarse con frecuencia y vigilar signos de alerta como hinchazón o cambios en la orina. Con una buena rutina, muchas personas mantienen una vida activa y plena.
Consejos de estilo de vida
- Planifique comidas bajas en sal y con la cantidad adecuada de proteínas según la etapa de su enfermedad.
- Descanse lo suficiente y evite el esfuerzo excesivo.
- Lleve un registro de su presión arterial si su médico lo pide.
- Busque actividades relajantes como caminar, estirarse o practicar respiración profunda.
Dieta y ejercicio
Una dieta para la salud renal suele incluir poca sal, y a veces control de potasio y fósforo, según lo que indique el médico o un nutricionista. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, ayuda a mantener el corazón y la circulación sanos; siempre consulte antes de empezar una rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de problemas renales puede generar ansiedad, tristeza o miedo. Es normal sentir preocupación. Hablar con un profesional de salud mental, la familia o un grupo de apoyo ayuda a manejar las emociones y a mantener el ánimo.
Prevención
En muchos casos, se puede prevenir o retrasar el daño renal controlando la presión arterial y el azúcar en sangre, llevando una dieta equilibrada, haciendo ejercicio, manteniendo un peso saludable y evitando el consumo de tabaco y alcohol. También es importante no tomar medicamentos antiinflamatorios sin supervisión médica.
Vacunas
Las vacunas ayudan a prevenir infecciones que pueden dañar más los riñones. Por eso, las personas con enfermedad renal deben tener al día sus vacunas, como la de la gripe, la del neumococo y las que indique su médico. Consulte en su centro de salud cuáles son recomendables para usted.
Programas de detección
Las personas con mayor riesgo —como quienes tienen diabetes, hipertensión o antecedentes familiares— deben hacerse análisis de sangre y orina al menos una vez al año. Detectar el problema a tiempo es la mejor forma de proteger los riñones.
Complicaciones
Si no se trata
- Insuficiencia renal avanzada: los riñones dejan de filtrar y se necesita diálisis o trasplante.
- Enfermedades del corazón: el daño renal aumenta el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
- Anemia: falta de glóbulos rojos, lo que causa cansancio intenso.
- Enfermedad ósea: los riñones no activan la vitamina D, debilitando los huesos.
- Retención de líquidos que lleva a hinchazón y problemas respiratorios.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, la mayoría de las personas pueden frenar la progresión de la enfermedad y vivir bien durante muchos años. Aunque en etapas avanzadas se necesita diálisis o trasplante, la medicina actual ofrece opciones que permiten una buena calidad de vida. Tener esperanza y seguir los consejos médicos es fundamental.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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