Ejercicio para los riñones: guía práctica
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad renal crónica ocurre cuando los riñones pierden gradualmente su capacidad para filtrar los desechos y el exceso de líquido de la sangre. Hacer ejercicio con regularidad es una parte muy importante del cuidado de los riñones, porque ayuda a controlar la presión arterial, el peso y el azúcar en la sangre, y puede retrasar el avance del daño renal.
Datos clave
- El ejercicio moderado es seguro para la mayoría de las personas con enfermedad renal, siempre que su médico lo apruebe.
- La actividad física ayuda a reducir el riesgo de problemas del corazón, que son más comunes en personas con riñones enfermos.
- Comience despacio y aumente la intensidad poco a poco; el objetivo puede ser 30 minutos al día, la mayoría de los días de la semana.
Sí, la enfermedad renal crónica es común. Se estima que cerca de 1 de cada 10 adultos en el mundo tiene algún grado de daño renal.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en adultos mayores de 60 años, en personas con diabetes, presión arterial alta, obesidad o antecedentes familiares de enfermedad renal.
Síntomas
- Dolor en el pecho
- Dificultad grave para respirar
- Hinchazón muy repentina y severa en las piernas o el abdomen
- No poder orinar en absoluto
- Confusión severa o pérdida del conocimiento
- ⚠Sangre visible en la orina
- ⚠Fiebre con dolor al orinar
- ⚠Dolor intenso en la espalda o el costado
- ⚠Vómitos que no ceden
- ⚠Somnolencia o dificultad para despertarse
Síntomas comunes
- Cansancio o debilidad sin razón clara
- Hinchazón en los tobillos, pies o piernas
- Orina espumosa o de color anormal
- Necesidad de orinar con más frecuencia, especialmente de noche
- Calambres musculares, especialmente en las piernas
- Comezón en la piel
Síntomas en niños
- Falta de apetito
- Crecimiento más lento de lo esperado
- Mucho sueño o irritabilidad
- Hinchazón en la cara o el cuerpo
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o dificultad para concentrarse
- Menos cantidad de orina de lo habitual
- Náuseas o vómitos
- Falta de aire al hacer esfuerzos pequeños
Causas
Causas principales
- Diabetes, que daña los pequeños vasos sanguíneos de los riñones
- Presión arterial alta, que ejerce fuerza excesiva sobre los riñones
- Inflamación de los riñones (llamada glomerulonefritis)
- Enfermedades hereditarias, como la poliquistosis renal
- Uso excesivo prolongado de ciertos analgésicos, como los antiinflamatorios no esteroides
Factores de riesgo
- Tener diabetes o presión arterial alta
- Tener más de 60 años
- Tener un familiar cercano con enfermedad renal
- Ser fumador
- Tener obesidad o sobrepeso
- Tener infecciones urinarias repetidas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene síntomas de emergencia, como dificultad para respirar o dolor en el pecho, llame a emergencias de inmediato.
- Si nota sangre en la orina, dolor intenso en la espalda o fiebre, busque atención médica el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene diabetes, presión arterial alta o antecedentes familiares, hágase chequeos regulares de la función renal.
- Si presenta hinchazón en piernas, cansancio inexplicable o cambios al orinar, pida una cita con su médico.
- Antes de comenzar un programa de ejercicio, consulte con su médico para saber qué tipo y cuánta actividad es segura para usted.
Diagnóstico
El médico puede detectar la enfermedad renal mediante análisis de sangre y orina que miden qué tan bien filtran los riñones. Si el resultado es anormal, hará más pruebas para confirmar el diagnóstico y buscar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: mide la creatinina y calcula la tasa de filtración glomerular
- Análisis de orina: busca proteína o sangre en la orina
- Ecografía renal: usa ondas de sonido para ver el tamaño y la forma de los riñones
- Biopsia renal: en algunos casos, se toma una pequeña muestra del tejido del riñón para examinarla
Qué esperar en su cita
Si su médico le indica estas pruebas, no necesita sentirse nervioso. Los análisis de sangre y orina son simples. La ecografía es indolora. La biopsia se hace con anestesia local y en un entorno seguro. El médico le explicará los resultados y qué pasos seguir.
Tratamiento
El tratamiento de la enfermedad renal busca frenar el daño, controlar las causas (como la diabetes o la hipertensión) y aliviar los síntomas. El ejercicio regular, junto con una alimentación adecuada y los medicamentos recetados, forma parte del plan de cuidado.
Autocuidado en el hogar
- Haga ejercicio con la aprobación de su médico, preferiblemente actividades aeróbicas moderadas como caminar, andar en bicicleta o nadar.
- Incluya también ejercicios de fuerza suaves, como bandas elásticas o pesas ligeras, para mantener los músculos fuertes.
- Empiece con sesiones cortas de 5 a 10 minutos y aumente gradualmente hasta 30 minutos casi todos los días.
- Manténgase bien hidratado según la recomendación de su médico, porque las personas con enfermedad renal a veces tienen límites de líquidos.
- Descanse cuando lo necesite y no haga ejercicio si tiene fiebre, una infección o se siente muy mal.
Tratamientos médicos
Hay medicamentos que ayudan a controlar la presión arterial, reducir la pérdida de proteínas en la orina y tratar la diabetes. También pueden recomendarse diuréticos para eliminar el exceso de líquido y otros fármacos para mantener el equilibrio de minerales. Todos estos deben ser recetados y supervisados por un médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando la enfermedad renal llega a una etapa avanzada (insuficiencia renal), puede ser necesario realizar diálisis o un trasplante de riñón. La actividad física también es posible en estas etapas, siempre con la guía del equipo médico.
Vivir con esta afección
Vivir con enfermedad renal requiere cuidar varios aspectos diarios. El ejercicio es su aliado: lo ayuda a sentirse con más energía, dormir mejor y manejar el estrés. Planifique sus rutinas, descanse lo suficiente y no compare su ritmo con el de otras personas.
Consejos de estilo de vida
- Haga de la actividad física un hábito, por ejemplo, caminar después de las comidas.
- Deje de fumar y evite el alcohol en exceso.
- Duerma de 7 a 8 horas cada noche.
- Mantenga un peso saludable según las indicaciones de su médico.
- Tome todos sus medicamentos según las indicaciones y asista a las citas de control.
Dieta y ejercicio
Lleve una alimentación baja en sal, con la cantidad de proteínas y líquidos que su médico o dietista le indique. Combine esto con ejercicio moderado: caminar, estirar, hacer yoga o nadar. Juntos, la dieta y el ejercicio le ayudarán a controlar su presión arterial y a sentirse mejor.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupado, triste o ansioso al aprender que tiene una enfermedad renal. El ejercicio también ayuda a mejorar el ánimo. Hable con su médico si estos sentimientos duran mucho tiempo; él puede orientarle y ponerle en contacto con un profesional de la salud mental si lo necesita.
Prevención
En muchos casos, la enfermedad renal se puede prevenir o retrasar. Mantenerse físicamente activo es una de las mejores formas de prevenirla, porque reduce el riesgo de diabetes y presión arterial alta. También es importante comer sano, no fumar y hacerse chequeos regulares si tiene factores de riesgo.
Vacunas
Las personas con enfermedad renal tienen más riesgo de infecciones. Consulte a su médico sobre las vacunas recomendadas, como la de la gripe y la neumonía, para mantenerse protegido.
Programas de detección
Los análisis de sangre y orina pueden detectar la enfermedad renal en sus etapas iniciales, incluso antes de que haya síntomas. Si tiene diabetes, hipertensión o antecedentes familiares, pregunte a su médico cada cuánto debe realizarse estas pruebas.
Complicaciones
Si no se trata
- La función renal puede empeorar progresivamente hasta llegar a insuficiencia renal
- Mayor riesgo de enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos
- Anemia, porque los riñones producen menos hormona que estimula la fabricación de glóbulos rojos
- Debilidad ósea y fracturas
- Acumulación de líquido en los pulmones, que causa dificultad para respirar
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un buen manejo, muchas personas con enfermedad renal pueden llevar una vida activa y plena. El ejercicio, junto con el tratamiento adecuado, le ayuda a sentirse mejor y a proteger sus riñones. Aunque la enfermedad es crónica, los avances médicos y los cambios en el estilo de vida ofrecen muchas razones para tener esperanza.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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