Kidney function tests
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las pruebas de función renal son análisis de sangre y orina que ayudan a medir qué tan bien están trabajando sus riñones. Los riñones filtran los desechos y el exceso de líquido de la sangre. Estas pruebas indican si los riñones están haciendo su trabajo correctamente o si hay algún problema.
Datos clave
- Las pruebas más comunes son la creatinina en sangre, la urea en sangre y la tasa de filtración glomerular estimada (eGFR).
- También se usa un análisis de orina para buscar proteínas o sangre, lo que puede señalar daño renal.
- Estas pruebas se suelen hacer como parte de un chequeo de rutina o si tiene síntomas como hinchazón, fatiga o cambios al orinar.
Sí, estas pruebas son muy comunes. Se realizan en millones de personas cada año, tanto en chequeos de salud como cuando hay sospecha de enfermedad renal.
Afecta a cualquier persona, pero es más frecuente que su médico las pida si tiene diabetes, presión arterial alta, enfermedades del corazón, antecedentes familiares de enfermedad renal, o si toma medicamentos que pueden afectar los riñones.
Síntomas
- Dificultad repentina para respirar.
- Dolor intenso en la espalda baja o en el costado.
- Orinar muy poca cantidad o nada en 12 horas.
- Confusión severa o pérdida del conocimiento.
- ⚠Hinchazón que empeora rápidamente en piernas o cara.
- ⚠Sangre visible en la orina.
- ⚠Náuseas y vómitos que impiden comer o beber.
- ⚠Fiebre alta con escalofríos.
Síntomas comunes
- Hinchazón en piernas, tobillos o pies (edema).
- Cansancio o debilidad sin causa clara.
- Orina espumosa o con sangre.
- Orinar con más o menos frecuencia de lo normal.
- Dificultad para concentrarse o problemas para dormir.
Síntomas en niños
- Poco aumento de peso o crecimiento lento.
- Náuseas o vómitos frecuentes.
- Orina de color oscuro o con mal olor.
- Inflamación alrededor de los ojos, especialmente por la mañana.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación repentina.
- Pérdida de apetito y pérdida de peso no intencionada.
- Piel seca y con picazón.
- Calambres musculares, especialmente en las piernas.
Causas
Causas principales
- Diabetes mal controlada.
- Presión arterial alta (hipertensión).
- Enfermedades autoinmunes como lupus.
- Infecciones renales repetidas.
- Obstrucción del flujo de orina (por ejemplo, por cálculos renales o agrandamiento de la próstata).
- Uso prolongado de ciertos medicamentos, como antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) o algunos antibióticos.
Factores de riesgo
- Edad avanzada.
- Antecedentes familiares de enfermedad renal.
- Obesidad.
- Tabaquismo.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Consumo excesivo de alcohol.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota que orina muy poco o nada durante más de medio día.
- Si tiene dificultad para respirar junto con hinchazón.
- Si presenta dolor intenso en la parte baja de la espalda o en el costado.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene diabetes, presión arterial alta o enfermedades del corazón, su médico le hará pruebas de función renal al menos una vez al año.
- Si nota hinchazón persistente en piernas o cara.
- Si su orina cambia de color o cantidad sin razón aparente.
Diagnóstico
El médico evalúa su historial, sus síntomas y solicita análisis de sangre y orina. En algunos casos, puede pedir una ecografía renal para ver el tamaño y forma de los riñones.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: mide creatinina, urea y electrolitos. Con estos valores se calcula la tasa de filtración glomerular estimada (eGFR), que indica qué porcentaje de la función renal está funcionando.
- Análisis de orina: busca proteínas, sangre, glucosa o células anormales. Se puede hacer con una tira reactiva o un examen microscópico.
- Prueba de albúmina en orina: mide una proteína específica que puede ser signo temprano de daño renal.
- Ecografía renal: usa ondas sonoras para ver si los riñones tienen obstrucciones, quistes o un tamaño anormal.
Qué esperar en su cita
Las pruebas de sangre requieren una simple extracción de sangre del brazo. El análisis de orina se hace con una muestra limpia. No necesita preparación especial, aunque a veces le pedirán ayuno de 8 a 12 horas. Los resultados suelen estar listos en uno o dos días.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del problema renal. Si las pruebas muestran una disminución de la función renal, el médico se enfocará en controlar la enfermedad subyacente (por ejemplo, diabetes o presión alta) y en proteger los riñones de más daño.
Autocuidado en el hogar
- Mantenga un peso saludable mediante una dieta equilibrada y actividad física regular.
- Limite el consumo de sal, alimentos procesados y bebidas azucaradas.
- Evite el consumo excesivo de alcohol y no fume.
- Tome suficiente agua, a menos que su médico le indique restricción de líquidos.
- No use medicamentos antiinflamatorios (como ibuprofeno) sin consultar a su médico.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para controlar la presión arterial (como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina) o para reducir la proteinuria. También puede recomendar medicamentos para controlar la diabetes o el colesterol. En etapas avanzadas, se considera la diálisis o el trasplante renal. Nunca tome medicamentos por su cuenta; siempre siga las indicaciones de su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si hay obstrucciones como cálculos renales grandes o tumores, puede ser necesario un procedimiento quirúrgico. En caso de insuficiencia renal terminal, se valora un trasplante de riñón.
Vivir con esta afección
Si tiene enfermedad renal, es importante seguir las visitas regulares al médico y hacerse las pruebas de función renal según lo indicado. Controle su presión arterial y niveles de azúcar en casa si su médico lo recomienda.
Consejos de estilo de vida
- Haga ejercicio moderado (caminar, nadar) al menos 30 minutos la mayoría de los días.
- Duerma lo suficiente y maneje el estrés con técnicas de relajación o meditación.
- Evite el consumo excesivo de alcohol y no fume.
- Limite el uso de analgésicos de venta libre, especialmente los antiinflamatorios.
Dieta y ejercicio
Consulte a un nutricionista para ajustar su alimentación según su función renal. Generalmente se recomienda reducir el sodio, el potasio, el fósforo y las proteínas en etapas avanzadas. El ejercicio moderado ayuda a mantener un peso saludable y controlar la presión arterial.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una enfermedad renal puede generar ansiedad, tristeza o estrés. Es normal sentirse abrumado al principio. Hable con su médico sobre opciones de apoyo psicológico o grupos de ayuda. Recuerde que no está solo.
Prevención
No siempre se puede prevenir la enfermedad renal, pero muchas causas pueden evitarse o retrasarse. Mantener un estilo de vida saludable reduce el riesgo. Si tiene factores de riesgo, las pruebas regulares son clave.
Vacunas
Mantenga al día las vacunas, especialmente contra la gripe y la neumonía, ya que las infecciones pueden empeorar la función renal. Consulte a su médico.
Programas de detección
Si tiene diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas o antecedentes familiares de enfermedad renal, su médico le recomendará pruebas de función renal al menos una vez al año, incluso si no tiene síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Insuficiencia renal crónica (pérdida progresiva de la función renal).
- Anemia (falta de glóbulos rojos).
- Enfermedad ósea por desequilibrio de calcio y fósforo.
- Acumulación de líquidos que puede causar hinchazón y dificultad para respirar.
- Mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares como infarto o derrame cerebral.
Pronóstico a largo plazo
Muchas personas con enfermedad renal viven muchos años con buena calidad de vida, especialmente si se detecta a tiempo y se siguen las recomendaciones médicas. Incluso en etapas avanzadas, tratamientos como la diálisis o el trasplante permiten llevar una vida activa. Con el cuidado adecuado, puede tener un pronóstico favorable.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Sociedad Española de Nefrología ↗ · España
- Asociación de Enfermos Renales de Latinoamérica (AERLA) ↗ · América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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