Liver function tests
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las pruebas de función hepática (o pruebas del hígado) son análisis de sangre que ayudan a ver cómo está trabajando su hígado. Miden diferentes sustancias que el hígado produce o procesa, como enzimas, proteínas y bilirrubina. Así los médicos pueden saber si el hígado está sano o tiene algún problema.
Datos clave
- No es una sola prueba, sino un grupo de varias mediciones que se hacen en la misma muestra de sangre.
- Los resultados se interpretan en conjunto; un valor anormal no siempre significa enfermedad grave.
- El hígado puede regenerarse por sí mismo, por lo que muchos problemas se pueden tratar a tiempo.
Es una prueba muy común. Se realiza con frecuencia en chequeos de rutina, antes de cirugías o cuando hay sospecha de algún trastorno del hígado.
Afecta a cualquier persona, independientemente de la edad o el sexo. Es más frecuente en quienes tienen factores de riesgo como consumo excesivo de alcohol, obesidad o exposición a virus de hepatitis.
Síntomas
- Dolor abdominal intenso y repentino
- Vómitos con sangre o heces negras como alquitrán
- Confusión repentina o cambios en el estado de alerta
- Ictericia que empeora rápidamente junto con fiebre alta
- ⚠Ictericia que aparece sin otros síntomas graves
- ⚠Hinchazón abdominal que empeora en días
- ⚠Fatiga extrema que le impide hacer actividades diarias
Síntomas comunes
- Cansancio o fatiga sin causa clara
- Color amarillento en la piel o los ojos (ictericia)
- Orina oscura (color té o Coca-Cola)
- Heces pálidas o color arcilla
- Hinchazón en el abdomen o las piernas
- Dolor o molestia en la parte superior derecha del abdomen
Síntomas en niños
- Ictericia que no desaparece después de las primeras semanas de vida
- Heces pálidas o blancas
- Crecimiento lento o falta de apetito
- Vómitos frecuentes
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia (signos de que el hígado no elimina toxinas adecuadamente)
- Fragilidad o debilidad sin explicación
- Pérdida de peso no intencionada
- Cambios en el color de la piel o los ojos
Causas
Causas principales
- Hepatitis por virus (como hepatitis A, B o C)
- Enfermedad del hígado graso (acumulación de grasa en el hígado, a menudo por obesidad o diabetes)
- Consumo excesivo de alcohol
- Daño por medicamentos o suplementos (como paracetamol en dosis altas)
- Cálculos biliares que bloquean los conductos del hígado
Factores de riesgo
- Consumir alcohol en exceso durante años
- Tener sobrepeso u obesidad
- Tener diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina
- Compartir agujas o tener relaciones sexuales sin protección (riesgo de hepatitis virales)
- Tomar ciertos medicamentos sin control médico
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta alguno de los síntomas de emergencia: dolor abdominal intenso, vómitos con sangre, confusión repentina o ictericia con fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene síntomas persistentes como cansancio, orina oscura, heces pálidas o hinchazón leve.
- Si tiene factores de riesgo (obesidad, diabetes, consumo de alcohol) y no se ha hecho un chequeo recientemente.
- Si su médico lo ha solicitado como parte de un control de rutina.
Diagnóstico
Se realiza mediante una extracción de sangre de una vena del brazo, generalmente en un laboratorio o consultorio médico.
Pruebas que se pueden realizar
- Alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato aminotransferasa (AST): enzimas que se elevan cuando hay daño en las células del hígado.
- Fosfatasa alcalina (ALP): enzima relacionada con los conductos biliares.
- Bilirrubina total y directa: sustancia que se acumula cuando el hígado no la procesa bien.
- Albúmina y proteínas totales: proteínas que el hígado produce; niveles bajos pueden indicar daño hepático.
- Tiempo de protrombina (TP): mide la capacidad del hígado para producir factores de coagulación.
Qué esperar en su cita
La extracción dura pocos minutos. Puede sentir un leve pinchazo. Los resultados suelen estar listos en uno o dos días. Su médico interpretará los valores junto con su historial y otros exámenes si es necesario. No se alarme por valores fuera de rango; a veces se repiten las pruebas para confirmar.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del problema hepático. No existe un único medicamento para todos los casos. Su médico decidirá el mejor enfoque según el diagnóstico.
Autocuidado en el hogar
- Evite el alcohol por completo mientras se evalúa la causa.
- Mantenga una alimentación balanceada, baja en grasas y azúcares.
- Haga ejercicio moderado de forma regular (por ejemplo, caminar 30 minutos al día).
- No tome ningún medicamento o suplemento sin consultar a su médico, ni siquiera los de venta libre.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos pueden incluir antivirales para hepatitis virales, corticoides para enfermedades autoinmunes del hígado, o medicamentos para controlar la diabetes y el colesterol si hay hígado graso. En algunos casos se usan procedimientos para destapar los conductos biliares. Siempre siga las indicaciones de su médico; nunca se automedique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos graves, como cirrosis avanzada, cáncer de hígado o insuficiencia hepática, puede ser necesaria una cirugía para extirpar parte del hígado o un trasplante hepático. Esto se evalúa con especialistas.
Vivir con esta afección
Si tiene una enfermedad hepática crónica, es importante que asista a todas las citas de control y se realice los análisis de sangre que su médico indique. Lleve un registro de sus resultados y síntomas.
Consejos de estilo de vida
- No consuma alcohol bajo ninguna forma.
- Mantenga un peso saludable.
- Vacúnese contra la hepatitis A y B si su médico lo recomienda.
- Evite compartir objetos personales como cepillos de dientes o maquinillas de afeitar.
- Use protección en las relaciones sexuales para prevenir infecciones.
Dieta y ejercicio
Siga una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras. Limite las grasas saturadas, los fritos y los azúcares añadidos. El ejercicio regular ayuda a reducir la grasa en el hígado y mejora la salud general.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico relacionado con el hígado puede generar ansiedad, tristeza o miedo. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o un profesional de salud mental si nota que estas emociones le afectan en el día a día.
Prevención
Muchos problemas hepáticos se pueden prevenir con hábitos saludables. Evitar el alcohol en exceso, mantener un peso adecuado, vacunarse contra la hepatitis y no compartir agujas reduce el riesgo significativamente.
Vacunas
Existen vacunas seguras y eficaces contra la hepatitis A y la hepatitis B. Consulte a su médico si necesita aplicárselas.
Programas de detección
No se recomienda realizar pruebas de función hepática de rutina a toda la población. Su médico puede indicarlas si tiene factores de riesgo o síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Cirrosis: cicatrización permanente del hígado que dificulta su funcionamiento.
- Insuficiencia hepática: el hígado deja de realizar sus funciones vitales.
- Cáncer de hígado: puede desarrollarse en hígados dañados de forma crónica.
Pronóstico a largo plazo
Con detección temprana y tratamiento adecuado, muchas enfermedades del hígado se pueden controlar o incluso curar. El hígado tiene una gran capacidad de regeneración. Si sigue las recomendaciones de su equipo médico, puede tener una buena calidad de vida. El pronóstico depende de la causa y de cuándo se inicie el tratamiento.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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