La salud de los riñones en personas mayores
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los riñones son dos órganos con forma de frijol que filtran los desechos y el exceso de agua de la sangre para producir orina. Con la edad, es normal que los riñones trabajen un poco menos, pero muchas personas pueden mantener una buena función renal con cuidados adecuados.
Datos clave
- Los riñones ayudan a limpiar la sangre, controlar la presión arterial y mantener los huesos fuertes.
- A partir de los 60 años, la función renal disminuye de manera natural, aunque no siempre causa problemas.
- La diabetes y la presión arterial alta son las principales causas de daño renal en personas mayores.
Sí, es muy común que la función de los riñones disminuya con la edad, pero no todas las personas mayores desarrollan enfermedad renal.
Afecta con más frecuencia a personas mayores de 60 años, especialmente a quienes tienen diabetes, presión arterial alta o antecedentes familiares de problemas renales.
Síntomas
- No poder orinar nada durante más de 12 horas
- Dolor intenso y repentino en la espalda o el costado
- Sangre visible en la orina con coágulos
- Dificultad para respirar o falta de aire
- ⚠Fiebre con escalofríos y dolor al orinar
- ⚠Vómitos persistentes que impiden comer o beber
- ⚠Hinchazón repentina en la cara, las manos o las piernas
- ⚠Confusión o somnolencia inusual
Síntomas comunes
- Cansancio o falta de energía
- Hinchazón en tobillos, piernas o manos
- Necesidad de orinar más seguido, especialmente de noche
- Orina espumosa o con sangre
- Piel seca o picazón constante
Síntomas en niños
- En los niños, los problemas de riñón pueden manifestarse con fiebre, dolor al orinar, hinchazón o retraso en el crecimiento. Si le preocupa un niño, consulte a su pediatra.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o cambios en el estado de alerta
- Náuseas y pérdida de apetito
- Debilidad o dificultad para concentrarse
- Menos ganas de orinar o dificultad para orinar
- Hinchazón en las piernas o los pies
Causas
Causas principales
- Envejecimiento natural de los riñones, que hace que filtren más lento
- Diabetes, que daña los pequeños vasos sanguíneos de los riñones
- Presión arterial alta, que debilita los vasos del riñón
- Infecciones urinarias repetidas
- Uso prolongado de ciertos medicamentos sin control médico
Factores de riesgo
- Tener 60 años o más
- Vivir con diabetes o hipertensión
- Antecedentes familiares de enfermedad renal
- Consumo excesivo de alcohol o tabaco
- Obesidad o colesterol alto
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota que orina mucho menos de lo habitual o no orina
- Si ve sangre en la orina
- Si tiene dolor fuerte en la espalda o el costado
- Si presenta confusión, vómitos o hinchazón repentina
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene diabetes o presión alta, revise sus riñones al menos una vez al año
- Si tiene más de 60 años, pida un chequeo de función renal en su revisión anual
- Si nota cambios en la orina, como espuma, olor fuerte o color oscuro
Diagnóstico
El médico preguntará por sus síntomas y antecedentes, y pedirá análisis de sangre y orina para medir qué tan bien filtran sus riñones.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: mide los niveles de creatinina y urea, sustancias que los riñones deben eliminar.
- Análisis de orina: busca proteínas, sangre u otras señales de daño.
- Ecografía renal: una imagen indolora para ver el tamaño y la forma de los riñones.
Qué esperar en su cita
Es probable que no necesite preparación especial para estos análisis. El médico le explicará los resultados y, si algo está fuera de lo normal, le indicará los siguientes pasos. En algunos casos, le derivará a un especialista en riñones, llamado nefrólogo.
Tratamiento
El tratamiento busca retrasar el avance del daño renal, controlar las causas de fondo y aliviar los síntomas. No existe una cura, pero muchas personas viven bien durante años con el cuidado adecuado.
Autocuidado en el hogar
- Tome sus medicamentos solo con indicación médica y evite el uso de medicamentos antiinflamatorios sin receta, que pueden dañar los riñones.
- Mantenga un peso saludable y haga actividad física moderada, como caminar.
- Controle la presión arterial y el azúcar en sangre si tiene diabetes.
- Evite el tabaco y limite el alcohol.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para controlar la presión arterial, la diabetes o la anemia, siempre ajustados a su situación. En fases avanzadas, puede ser necesaria la diálisis, un tratamiento que filtra la sangre de forma mecánica, o un trasplante de riñón. Estas opciones se evalúan de forma individual y con el acompañamiento de un equipo especializado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es común para tratar el envejecimiento renal, pero puede considerarse el trasplante de riñón en pacientes seleccionados que no responden a otros tratamientos.
Vivir con esta afección
Vivir con una función renal disminuida implica cuidarse cada día. Esto significa seguir las indicaciones médicas, tomar los medicamentos correctamente, mantenerse activo y asistir a las citas de control. No está solo: su equipo de salud está para apoyarle.
Consejos de estilo de vida
- Duerma lo suficiente y descanse cuando se sienta cansado.
- Adopte pasatiempos que le mantengan activo y con buen ánimo.
- Pida ayuda cuando la necesite, tanto a su familia como a los profesionales de salud.
- Evite el estrés con técnicas de relajación o actividades placenteras.
Dieta y ejercicio
Su médico o nutricionista le recomendará una dieta equilibrada, posiblemente con menos sal y proteínas, según su grado de daño renal. Beber agua en cantidades moderadas suele ser aconsejable, pero la cantidad exacta depende de cada persona. Caminar, nadar o hacer ejercicios suaves durante 30 minutos al día ayuda a mantener la salud cardiovascular sin sobrecargar los riñones.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupado, triste o frustrado al saber que sus riñones no funcionan como antes. Hable de sus emociones con su médico o un profesional de salud mental. Muchas personas encuentran consuelo al compartir sus sentimientos con seres queridos o grupos de apoyo.
Prevención
No siempre se puede prevenir el daño renal, pero sí se puede retrasar o evitar que empeore. Mantener la presión arterial y la diabetes bajo control, comer sano, hacer ejercicio y evitar medicamentos que dañan los riñones son las medidas más eficaces.
Vacunas
Las vacunas, como la de la gripe y la del neumococo, ayudan a prevenir infecciones que pueden ser más peligrosas en personas con problemas renales. Consulte a su médico qué vacunas le recomienda.
Programas de detección
Las personas mayores, especialmente con diabetes, hipertensión o antecedentes familiares, deberían hacerse análisis de sangre y orina al menos una vez al año.
Complicaciones
Si no se trata
- La enfermedad renal puede avanzar hasta una insuficiencia renal, en la que los riñones dejan de filtrar adecuadamente.
- Aumenta el riesgo de problemas del corazón y de los vasos sanguíneos.
- Puede producir anemia, debilidad ósea y desequilibrios de minerales en la sangre.
- La sobrecarga de líquidos puede causar hinchazón grave y dificultad para respirar.
Pronóstico a largo plazo
Aunque el daño renal no siempre se puede revertir, muchas personas mayores mantienen una vida plena y activa con el tratamiento adecuado. Detectar el problema a tiempo y seguir las recomendaciones médicas es la mejor forma de proteger sus riñones y su bienestar general.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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