Tus riñones: qué hacen y cómo cuidarlos
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los riñones son dos órganos con forma de frijol que se encuentran en la parte baja de la espalda, uno a cada lado de la columna. Su trabajo principal es limpiar la sangre: filtran los desechos, eliminan el exceso de líquido y producen orina. También ayudan a controlar la presión arterial, mantienen el equilibrio de las sales y los minerales, y producen algunas hormonas importantes.
Datos clave
- Cada riñón tiene cerca de un millón de filtros diminutos llamados nefronas.
- Los dos riñones juntos filtran unos 180 litros de sangre cada día.
- Se puede vivir bien con un solo riñón sano, pero si ambos fallan, se necesita tratamiento especializado.
La enfermedad renal crónica es un problema de salud muy frecuente: se calcula que afecta a una de cada diez personas adultas en el mundo.
Puede afectar a personas de cualquier edad. El riesgo aumenta en quienes tienen diabetes, presión arterial alta, obesidad o antecedentes familiares de enfermedad renal.
Síntomas
- Dolor súbito y muy intenso en la espalda, el costado o el abdomen
- No poder orinar o producir muy poca orina
- Falta de aire severa o dificultad para respirar
- Pérdida de conocimiento o convulsiones
- ⚠Sangre visible en la orina
- ⚠Fiebre con dolor o ardor al orinar
- ⚠Hinchazón marcada en los pies o la cara
- ⚠Náuseas o vómitos que impiden beber líquidos
- ⚠Dolor fuerte o persistente en la zona de los riñones
Síntomas comunes
- Hinchazón en los tobillos, los pies o las manos
- Cansancio o falta de energía sin causa clara
- Orina espumosa o con sangre
- Necesidad de orinar con más frecuencia, sobre todo de noche
- Picazón en la piel o calambres musculares
- Dificultad para respirar al hacer esfuerzos
Síntomas en niños
- Crecimiento más lento de lo esperado
- Sed excesiva y orinar en grandes cantidades
- Mojar la cama después de haber dejado de hacerlo
- Hinchazón en la cara o en el abdomen
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia
- Cambios en la cantidad o frecuencia de la orina
- Pérdida de apetito y debilidad
- Caídas o dolor en los huesos
Causas
Causas principales
- Diabetes no controlada, que daña poco a poco los filtros del riñón
- Hipertensión arterial, es decir, presión arterial alta
- Infecciones repetidas del tracto urinario
- Cálculos renales, también llamados piedras en el riñón, que obstruyen la orina
- Enfermedades inflamatorias o autoinmunes que afectan los riñones
- Enfermedades hereditarias, como la poliquistosis renal
Factores de riesgo
- Tener diabetes o hipertensión arterial
- Tener más de 60 años
- Tener antecedentes familiares de enfermedad renal
- Tener obesidad o síndrome metabólico
- Fumar o consumir alcohol en exceso
- Tomar por cuenta propia y de forma frecuente algunos analgésicos o antiinflamatorios comunes, sin supervisión médica
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Acuda al médico el mismo día si nota sangre en la orina, fiebre con dolor al orinar, dolor intenso en la espalda o dificultad para orinar.
- También es motivo de consulta urgente la hinchazón importante en las piernas o la cara que aparece de forma rápida.
Programe una cita de rutina si:
- Pida una cita si tiene hinchazón persistente, cansancio notable o cambios en sus ganas de orinar.
- Hágase análisis de sangre y de orina aunque se sienta bien si tiene diabetes, hipertensión, o antecedentes familiares de enfermedad renal.
Diagnóstico
Para saber si los riñones funcionan bien, el médico revisa su historia clínica, le hace un examen físico y pide análisis de sangre y de orina. Si los resultados no son normales, puede solicitar imágenes y, en algunos casos, una biopsia renal.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir la creatinina y calcular la tasa de filtración glomerular, es decir, qué tan bien filtran los riñones.
- Análisis de orina para detectar proteínas, sangre o signos de infección.
- Ecografía renal para ver el tamaño, la forma de los riñones y si hay obstrucciones.
- Tomografía computarizada o resonancia magnética en casos concretos.
- Biopsia renal: se toma una muestra muy pequeña de tejido renal para analizarla en el laboratorio.
Qué esperar en su cita
La mayoría de estas pruebas se pueden hacer sin necesidad de ingresar al hospital. Algunas producen molestias leves, como un pequeño pinchazo. Para la ecografía es posible que le pidan llegar con la vejiga llena. Los resultados suelen estar listos en unos días o una semana, y el médico se los explicará en su consulta.
Tratamiento
No existe un único tratamiento para todos los problemas de riñón. Depende de la causa, del grado de daño y de la salud general. El objetivo principal es frenar el avance de la enfermedad, aliviar los síntomas y evitar complicaciones.
Autocuidado en el hogar
- Tome agua o líquidos en la cantidad que le indique su médico, porque no todas las personas necesitan la misma cantidad.
- Reduzca el consumo de sal y evite añadir sal a las comidas.
- Haga ejercicio de forma regular, como caminar unos 30 minutos al día, siempre que su médico lo permita.
- No fume y limite el consumo de alcohol.
- Mantenga un peso saludable y, si tiene presión alta, mida su presión con frecuencia.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para controlar la presión arterial, reducir la pérdida de proteínas por la orina, tratar infecciones o corregir desequilibrios en los minerales. En etapas avanzadas, se valora la diálisis, que es un procedimiento para filtrar la sangre cuando los riñones ya no pueden hacerlo, o un trasplante de riñón. Todas las decisiones de tratamiento se toman junto con el equipo médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía renal se reserva para situaciones específicas, como tumores en el riñón, obstrucciones que no se resuelven de otra manera, o la colocación de un riñón trasplantado. El especialista en riñones le indicará si es necesaria en su caso.
Vivir con esta afección
Vivir con una enfermedad renal implica prestar atención a su cuerpo y seguir el plan de cuidado. Es normal que se necesite tiempo para adaptarse. Tener una rutina, acudir a las citas y mantener una buena comunicación con su equipo de salud hace que el proceso sea mucho más llevadero.
Consejos de estilo de vida
- Asista a todas las revisiones médicas y análisis de control.
- Tome sus medicamentos exactamente como se los indicaron, sin suspenderlos por su cuenta.
- Use una pastillera para no olvidar ninguna dosis.
- Mida su presión arterial en casa si el médico se lo recomienda.
- Consulte siempre con el médico antes de tomar remedios de venta libre, suplementos o plantas medicinales.
Dieta y ejercicio
La alimentación de una persona con enfermedad renal debe adaptarse a su situación. En algunos casos es necesario ajustar la cantidad de sal, potasio, fósforo y proteínas. Por eso, es importante hablar con el médico o con un nutricionista antes de cambiar la dieta. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, suele ser beneficioso, siempre que cuente con la aprobación del médico.
Salud mental y bienestar emocional
Es frecuente sentir ansiedad, miedo o tristeza cuando se diagnostica un problema de riñón. Estas emociones forman parte del proceso. Hablar con el médico, la familia o un profesional de salud mental puede ayudarle a sentirse mejor y a cuidar de manera integral su salud.
Prevención
No todos los problemas renales se pueden prevenir, pero una parte importante sí. Mantener controlados la diabetes y la presión arterial, llevar una alimentación equilibrada, hacer ejercicio, no fumar y evitar el uso excesivo de ciertos medicamentos ayuda a proteger los riñones.
Vacunas
Estar al día con las vacunas recomendadas reduce el riesgo de infecciones que pueden afectar los riñones. Pregunte a su médico o farmacéutico qué vacunas le corresponden según su edad y sus condiciones de salud.
Programas de detección
Si usted tiene más de 60 años, diabetes, presión arterial alta o antecedentes familiares de enfermedad renal, pida a su médico que le haga análisis de sangre y de orina al menos una vez al año. Son pruebas sencillas que permiten detectar problemas a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- La enfermedad renal puede avanzar hasta convertirse en insuficiencia renal crónica.
- Puede aparecer anemia, es decir, falta de glóbulos rojos, que causa cansancio intenso.
- Se pueden debilitar los huesos por los cambios en el fósforo y la vitamina D.
- El exceso de líquido puede acumularse en el cuerpo y provocar hinchazón y falta de aire.
- Un nivel peligrosamente alto de potasio en la sangre puede afectar el ritmo del corazón.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un seguimiento adecuado, muchas personas viven bien durante años. Es verdad que la insuficiencia renal avanzada es una situación seria, pero existen tratamientos eficaces como la diálisis y el trasplante que permiten continuar con una vida plena. Contar con un equipo médico de confianza y seguir sus recomendaciones marca una gran diferencia.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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