Cómo la dieta puede ayudar con los cálculos renales
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los cálculos renales son piedras pequeñas y duras que se forman dentro de los riñones cuando la orina tiene demasiadas sustancias como calcio o ácido úrico y no suficiente agua. Estas piedras pueden causar dolor fuerte al moverse por las vías urinarias.
Datos clave
- Beber suficiente agua todos los días es una de las mejores maneras de prevenir cálculos renales.
- La dieta puede ayudar, pero el mejor plan de alimentación depende del tipo de piedra que usted haya tenido.
- La mayoría de las personas necesita reducir la sal y las proteínas animales, no eliminar el calcio por completo.
Sí, es bastante común. Los cálculos renales afectan a muchas personas en todo el mundo. Se estima que una cantidad importante de personas los tendrá en algún momento de la vida.
Pueden aparecer a cualquier edad, pero son más frecuentes en adultos entre los 20 y los 50 años. Los hombres suelen tener mayor riesgo que las mujeres, aunque la diferencia se ha ido reduciendo.
Síntomas
- Fiebre alta con escalofríos
- Dolor muy fuerte que no se controla y viene acompañado de vómitos
- Incapacidad para orinar o muy poca orina
- Desmayo, mareo o confusión repentina
- ⚠Dolor intenso que no mejora aunque cambie de posición
- ⚠Sangre visible en la orina junto con molestias
- ⚠Fiebre y malestar general
- ⚠Ardor o molestia fuerte al orinar, aunque no se vea sangre
Síntomas comunes
- Dolor intenso en la parte baja de la espalda o en el costado, que puede aparecer de repente
- Dolor que va bajando hacia el abdomen y la ingle
- Dolor o ardor al orinar
- Necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual
- Sangre en la orina, que se ve rosada, roja o marrón
- Orina turbia o con mal olor
- Náuseas y vómitos
Síntomas en niños
- En los niños, el dolor puede ser menos específico y manifestarse con llanto, irritabilidad, dolor abdominal vago o molestia al orinar.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, los síntomas pueden ser más confusos, como dolor abdominal difuso, fiebre, confusión o pérdida del apetito. A veces no aparece el dolor típico.
Causas
Causas principales
- Orina muy concentrada por no beber suficiente líquido
- Exceso de ciertas sustancias en la orina, como calcio, oxalato o ácido úrico
- Poca cantidad de citrato en la orina, una sustancia que ayuda a evitar la formación de piedras
- Infecciones urinarias repetidas
Factores de riesgo
- No tomar suficiente agua o vivir en climas calurosos
- Comer demasiada sal (sodio)
- Consumir muchas proteínas animales (carne, pollo, pescado) y pocas frutas y verduras
- Tener sobrepeso u obesidad
- Tener familiares que han tenido cálculos renales
- Padecer ciertas enfermedades del intestino o haber tenido cirugías digestivas previas
- Tomar algunos suplementos de calcio o vitamina C en dosis altas, siempre con supervisión médica
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Vaya a urgencias si el dolor es insoportable, si tiene fiebre y escalofríos, si no puede orinar o si se siente muy mareado o desmayado.
Programe una cita de rutina si:
- Pida cita con su médico o especialista en riñones (urólogo) si nota sangre en la orina, si tiene dolor leve pero constante, o si ha tenido cálculos antes y quiere hablar sobre cómo evitar que vuelvan.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, sus antecedentes de salud y sus hábitos de alimentación. Después le hará pruebas para confirmar si tiene cálculos y para saber de qué tipo son.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina: revisa si hay sangre, cristales o signos de infección.
- Análisis de sangre: mide la función de los riñones y busca sustancias que forman piedras.
- Ecografía o tomografía: son pruebas de imagen que muestran el tamaño y la ubicación del cálculo.
- Análisis de la piedra: si usted la expulsa, se puede enviar al laboratorio para saber de qué está hecha.
Qué esperar en su cita
El médico puede tardar unos días en entregarle los resultados. Ante cualquier resultado anormal, le explicará los pasos a seguir. Si no tiene síntomas graves, no necesita ir a urgencias antes de los resultados.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño, el tipo y la ubicación del cálculo, así como de sus síntomas. Muchas piedras pequeñas se pueden eliminar bebiendo abundante agua y con medicamentos para el dolor que su médico le recete. Nunca se automedique.
Autocuidado en el hogar
- Beba de 2 a 3 litros de agua al día, salvo que su médico le indique otra cantidad.
- Camine suavemente si le es posible, esto puede ayudar a que la piedra salga.
- Aplicar calor local en la zona del dolor, como una bolsa de agua tibia, puede aliviar un poco.
- Evite las bebidas azucaradas y los refrescos.
- Siga las indicaciones del médico sobre los analgésicos y no exceda las dosis.
Tratamientos médicos
Cuando el dolor es intenso, el médico puede recetar medicamentos para aliviar el dolor o para relajar las vías urinarias, de modo que la piedra sea más fácil de expulsar. En otros casos, se utilizan procedimientos como ondas de choque para romper la piedra, o una cirugía mínimamente invasiva para extraerla. Solo el médico decide cuál es el mejor tratamiento según su situación.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera cuando la piedra es grande, bloquea el paso de la orina, causa infecciones repetidas o no sale con el tratamiento inicial. No es lo primero que se hace; primero se intentan opciones menos invasivas.
Vivir con esta afección
Después de un episodio de cálculo, muchas personas vuelven a su vida normal. Lo más importante es mantener buenos hábitos de hidratación y cuidar la alimentación. Se recomienda aumentar la cantidad de líquidos que bebe, especialmente agua, para que la orina esté más diluida.
Consejos de estilo de vida
- Beba suficiente agua durante todo el día, hasta que su orina tenga un color amarillo claro.
- Reduzca el consumo de sal en las comidas.
- Limite el exceso de proteínas animales.
- Coma frutas y verduras todos los días.
- Modere los alimentos ricos en oxalato, como espinacas, remolacha, nueces, chocolate y té negro, si su médico o nutricionista se lo recomienda.
- Mantenga un peso saludable evitando dietas muy restrictivas o muy altas en proteínas.
Dieta y ejercicio
La dieta para los cálculos renales debe ser personalizada, porque cada tipo de piedra necesita consejos diferentes. En general, se recomienda beber mucha agua, evitar los refrescos azucarados, reducir la sal y no comer demasiada carne. También puede ser útil mantener una ingesta moderada de calcio de los alimentos, como leche, yogur y queso, en lugar de evitarlos por completo. Hacer ejercicio moderado, como caminar, y evitar el sobrepeso también ayuda, siempre que el dolor no lo impida. Antes de hacer cambios fuertes en su dieta, consulte con un profesional de la salud o una persona especialista en nutrición.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con un dolor fuerte o haber tenido cálculos repetidos puede causar ansiedad o temor. Es normal sentirse preocupado. Hablar con su médico sobre las maneras de prevenir futuros episodios y seguir el tratamiento recomendado ayuda a sentirse más tranquilo y con mayor control.
Prevención
En muchas personas, se puede prevenir la aparición de nuevos cálculos cambiando la alimentación y bebiendo más agua. Sin embargo, si la causa es genética o está relacionada con otra enfermedad, la prevención puede necesitar tratamiento médico adicional. Hablar con su urólogo le ayudará a saber qué tan prevenible es su caso.
Vacunas
Las vacunas no previenen los cálculos renales, pero mantenerse al día con las vacunas recomendadas ayuda a evitar infecciones que podrían afectar los riñones. Consulte a su médico qué vacunas necesita.
Programas de detección
Si usted ya ha tenido cálculos renales, su médico puede hacerle seguimiento con análisis de orina y de sangre. En personas con mayor riesgo, como quienes tienen antecedentes familiares o enfermedades que favorecen las piedras, se recomienda hacerse chequeos regulares.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección urinaria que puede subir al riñón
- Bloqueo del flujo de orina, llamado retención urinaria
- Daño en el riñón si la piedra obstruye la vía durante mucho tiempo
- Dolor crónico que afecta la calidad de vida
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas se recupera bien y puede prevenir piedras futuras. Hoy en día existen mejores opciones para eliminar los cálculos sin necesidad de cirugía abierta en la mayoría de los casos. El pronóstico es favorable, especialmente si se siguen las recomendaciones de hidratación y de dieta.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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