Piedras en el riñón durante el embarazo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una piedra en el riñón es un pedazo duro y sólido que se forma en los riñones cuando la orina tiene demasiadas sustancias que se cristalizan. Durante el embarazo, los cambios en el cuerpo pueden hacer que aparezca una piedra o que una que ya existía se vuelva sintomática. Esto puede causar dolor intenso, pero con atención médica adecuada, la mayoría de los casos se manejan bien.
Datos clave
- Son más frecuentes en el segundo y tercer trimestre del embarazo.
- Muchas piedras pequeñas se eliminan solas con abundante agua.
- El tratamiento se adapta para cuidar a la madre y al bebé.
No es muy frecuente. Se estima que afecta aproximadamente a 1 de cada 200 a 1 de cada 1500 embarazos. Es decir, es poco común, pero posible.
Puede afectar a cualquier mujer embarazada, pero es más probable si ya se han tenido piedras antes, si hay antecedentes familiares, si se padecen infecciones urinarias frecuentes o si la dieta es alta en sal o en proteínas animales.
Síntomas
- Dolor tan fuerte que no permite estar tranquila o que va acompañado de fiebre y escalofríos
- Imposibilidad para orinar
- Sangre abundante en la orina
- Dolor intenso con vómitos repetidos o desmayo
- ⚠Dolor en la espalda o costado que no alivia con reposo ni cambiando de posición
- ⚠Molestias o ardor al orinar
- ⚠Fiebre leve
- ⚠Náuseas que impiden beber líquidos
Síntomas comunes
- Dolor intenso en la parte baja de la espalda o en un costado, que puede extenderse hacia el abdomen o la ingle
- Náuseas o vómitos
- Sangre en la orina, que se ve rosada o roja
- Dolor o ardor al orinar
- Necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual
Causas
Causas principales
- En el embarazo, los riñones procesan la orina de manera diferente y cambian las sustancias que contiene, aumentando la posibilidad de que se formen cristales.
- Aumento de sustancias que forman piedras, como calcio o ácido úrico, en la orina.
- Menor cantidad de orina o menor capacidad para disolver las sustancias, favoreciendo la formación de piedras.
Factores de riesgo
- Haber tenido piedras en el riñón antes del embarazo
- Antecedentes familiares de piedras renales
- No beber suficiente agua o deshidratación
- Infecciones urinarias frecuentes
- Dieta muy alta en sal o en proteínas animales
- Alteraciones metabólicas, como gota o ciertos trastornos renales
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor muy fuerte en la espalda o el costado
- Si presenta fiebre o escalofríos
- Si no puede orinar
- Si ve sangre en la orina
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene molestias leves en la espalda o cambios al orinar, consulte en su próxima cita de control prenatal
- Si ya ha tenido piedras renales, coméntelo a su médico en el control prenatal para hacer seguimiento
Diagnóstico
El médico preguntará por los síntomas, revisará su historia clínica y hará un examen físico. Para confirmar la presencia de una piedra, suele pedir un análisis de orina y, en algunos casos, análisis de sangre. También puede indicar una ecografía (ultrasonido) de los riñones, que es segura durante el embarazo.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina para detectar sangre, infección o sustancias que forman piedras
- Análisis de sangre para evaluar la función de los riñones
- Ecografía de riñones y abdomen (ultrasonido)
- En casos seleccionados, radiografía de baja dosis o resonancia magnética
Qué esperar en su cita
El equipo de salud le explicará cada prueba antes de realizarla. Las pruebas no suelen causar dolor. Es posible que le pidan una muestra de orina en un frasco y que deba esperar un poco para los resultados. Usted estará acompañada en todo momento y podrá hacer preguntas.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor, mantener una buena hidratación y ayudar a que la piedra salga sola si es posible, siempre protegiendo a la madre y al bebé. El plan depende del tamaño y la ubicación de la piedra, así como de la salud general de la paciente.
Autocuidado en el hogar
- Beber abundante agua, si el médico lo autoriza
- Descansar en una posición cómoda
- Aplicar calor local en la zona del dolor, con cuidado y sin exagerar
- Orinar con frecuencia para favorecer el avance de la piedra
- Evitar automedicarse con analgésicos u otros remedios sin consultar
Tratamientos médicos
Existen medicamentos para el dolor y para las náuseas que pueden usarse durante el embarazo, pero siempre deben ser recetados por un profesional de la salud. Si la piedra no sale sola, puede ser necesario un procedimiento como la colocación de un pequeño tubo temporal para drenar la orina (catéter ureteral) o una intervención para fragmentar y extraer la piedra. El equipo médico explicará las opciones, sus beneficios y riesgos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para casos de dolor intenso que no cede, infección o bloqueo del riñón. A veces se coloca un catéter temporal para aliviar la obstrucción y se espera el momento más seguro para retirar la piedra. Todo el procedimiento se planifica para proteger al embarazo.
Vivir con esta afección
Durante el embarazo, siga las indicaciones médicas, descanse lo suficiente y anote cualquier síntoma nuevo. Mantenga una comunicación cercana con su obstetra y, si lo recomiendan, con un especialista en riñones (urólogo o nefrólogo).
Consejos de estilo de vida
- Mantener una buena hidratación diaria, bebiendo agua de manera constante
- Evitar el exceso de sal en las comidas
- Llevar un control prenatal regular y asistir a todas las citas
- Realizar movimientos suaves, como caminar, si el médico lo aprueba
- No fumar ni consumir alcohol
Dieta y ejercicio
Coma de forma equilibrada, incluyendo frutas y verduras, y modere el consumo de alimentos muy salados o con mucha proteína animal. El ejercicio suave, como caminar, puede ser beneficioso, siempre que no haya dolor y su médico lo autorice.
Salud mental y bienestar emocional
Tener una piedra en el riñón durante el embarazo puede ser estresante y generar miedo o ansiedad. Es normal sentirse preocupada. Hable con su médico sobre sus emociones y busque apoyo en su pareja, familiares o un profesional de salud mental. No está sola, y expresar lo que siente también ayuda a su bienestar y al de su bebé.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero beber abundante agua y llevar una alimentación baja en sal puede ayudar a reducir el riesgo. Si ya ha tenido piedras, su médico puede darle recomendaciones específicas para el embarazo.
Programas de detección
Si usted tiene factores de riesgo, es posible que su médico le pida análisis de orina o de sangre en los controles prenatales para vigilar la salud de sus riñones. Si siente molestias, no espere; consulte de inmediato.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor intenso y prolongado que afecta el descanso y la calidad de vida
- Infección urinaria que puede propagarse a la sangre, lo que es peligroso
- Bloqueo del riñón, es decir, la orina no fluye normalmente
- Parto prematuro en casos graves
- Aumento de la presión arterial durante el embarazo, con posibles riesgos para la madre y el bebé
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las piedras renales en el embarazo se resuelven sin complicaciones, especialmente si se recibe atención médica a tiempo. Con un buen seguimiento, la salud de la madre y del bebé suele estar bien. Esta es una situación pasajera que tiene muy buenas opciones de manejo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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