Cálculos renales: cuándo buscar atención médica
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los cálculos renales son piedras pequeñas y duras que se forman dentro de los riñones, generalmente por sales y minerales que se acumulan en la orina. Pueden ser del tamaño de un grano de arena o incluso más grandes, y a veces causan dolor intenso.
Datos clave
- Son comunes y pueden afectar a cualquier persona.
- El síntoma más típico es un dolor fuerte en la espalda o el costado.
- Beber suficiente agua ayuda a prevenirlos.
- Muchos cálculos salen solos con la orina, pero otros necesitan tratamiento.
Sí, es una afección frecuente. Se estima que alrededor de 1 de cada 10 personas tendrá un cálculo renal en algún momento de su vida.
Puede afectar a hombres y mujeres por igual, aunque es un poco más común en hombres. También es más frecuente en adultos de 30 a 50 años, pero puede aparecer a cualquier edad.
Síntomas
- Llame a los servicios de emergencia de inmediato (112 en España; en otros países el número puede variar) si tiene:
- Dolor tan intenso que no puede estar quieto o sentirse cómodo.
- Fiebre alta (más de 38 °C) con escalofríos.
- No poder orinar nada en absoluto.
- Vómitos intensos que impiden beber líquidos.
- Confusión o desmayo.
- ⚠Dolor que empeora y no mejora con reposo.
- ⚠Sangre visible en la orina.
- ⚠Náuseas o vómitos que duran más de un día.
- ⚠Señales de infección como ardor al orinar, orina turbia o mal olor.
- ⚠Si ya se diagnosticó un cálculo y aparece fiebre o mucho dolor.
Síntomas comunes
- Dolor agudo o cólico en la espalda o el costado, que puede ir y venir.
- Dolor que se extiende hacia el abdomen o la ingle.
- Ardor o dolor al orinar.
- Necesidad de orinar con más frecuencia.
- Orina rosada, roja o turbia.
- Náuseas o vómitos.
- Fiebre o escalofríos (si hay infección).
Síntomas en niños
- Cólicos o llanto inconsolable en bebés y niños pequeños.
- Vómitos sin causa clara.
- Sangre en la orina.
- Dolor abdominal que no se explica.
- Dificultad para orinar o dejar de orinar.
Síntomas en adultos mayores
- Puede haber menos dolor típico; a veces solo confusión o malestar general.
- Orina con sangre o dolor al orinar.
- Náuseas, vómitos o fiebre.
- Cambio en el estado de ánimo o caídas inexplicables.
- Menos orina de lo normal o necesidad urgente de orinar.
Causas
Causas principales
- No beber suficiente agua, lo que hace la orina más concentrada.
- Consumir demasiada sal o azúcar en la dieta.
- Comer muchas proteínas animales.
- Tener infecciones urinarias repetidas.
- Tener ciertas condiciones médicas como obesidad, diabetes o enfermedad inflamatoria intestinal.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de cálculos renales.
- No beber bastante líquido, sobre todo en climas calurosos.
- Dieta rica en sal, carnes y alimentos procesados.
- Tomar ciertos medicamentos que favorecen los cálculos (pregunte a su médico).
- Haberse sometido a cirugía de bypass gástrico u otros problemas digestivos.
- Haberse tenido cálculos renales antes.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor intenso o fiebre, acuda a urgencias el mismo día.
- Si no puede orinar o ve sangre en la orina.
- Si el dolor viene acompañado de vómitos que no ceden.
Programe una cita de rutina si:
- Hable con su médico si tiene síntomas leves que duran más de un día.
- Pida cita si ha tenido un cálculo renal anteriormente y vuelve el malestar.
- Consulte si nota cambios en la frecuencia o el color de la orina sin causa clara.
Diagnóstico
Para saber si tiene un cálculo renal, el médico le preguntará por sus síntomas y su historial. Luego podrá pedir una prueba de imagen, como un escáner o una ecografía, además de análisis de orina y sangre.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina para detectar sangre o infección.
- Análisis de sangre para revisar la función de los riñones y los niveles de minerales.
- Tomografía computarizada (escáner) para ver el tamaño y la ubicación del cálculo.
- Ecografía renal, que usa ondas de sonido para crear imágenes de los riñones.
Qué esperar en su cita
Estas pruebas son indoloras y no suelen requerir preparación. Es posible que le pidan beber agua antes de la ecografía. Los resultados ayudarán al médico a decidir si el cálculo puede salir solo o necesita tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño, la ubicación y la causa del cálculo. Muchos cálculos pequeños se eliminan solos con abundante agua y reposo, junto con medicamentos para el dolor recomendados por su médico. Los cálculos más grandes o que causan síntomas fuertes pueden necesitar procedimientos para romperlos o extraerlos. Su médico le explicará la mejor opción para usted.
Autocuidado en el hogar
- Beba muchos líquidos, especialmente agua, para ayudar a expulsar el cálculo.
- Tome el medicamento para el dolor que su médico le haya recetado o recomendado.
- Aplique calor en la zona afectada con una bolsa de agua tibia o una compresa.
- Manténgase en movimiento suave, pero descanse si el dolor es intenso.
- Vigile su orina; si ve sangre o no puede orinar, avise a su médico.
Tratamientos médicos
Cuando el cálculo es grande, está bloqueando la orina o causa dolor o infección, existen tratamientos como la litotricia (ondas de choque que rompen la piedra en trozos más pequeños), la ureteroscopia (un tubo fino que entra por la uretra para extraer el cálculo) o la nefrolitotomía percutánea (extracción quirúrgica a través de una pequeña incisión). Su especialista le indicará cuál es más adecuada según su caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para cálculos muy grandes, cuando el cálculo impide el paso de la orina, causa infección o no se puede eliminar con otros métodos. Se realiza con anestesia y requiere unos días de recuperación.
Vivir con esta afección
Después de un episodio de cálculo renal, es normal tener molestias al orinar o algo de sangre. Siga las indicaciones de su médico, beba bastante agua y no se salte las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Beber al menos de 2 a 3 litros de agua al día (según indicación médica).
- Reducir la sal en las comidas.
- Limitar las bebidas azucaradas y los refrescos.
- Mantener un peso saludable.
- Evitar el consumo excesivo de proteína animal.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, baja en sal y con frutas y verduras ayuda a prevenir nuevos cálculos. El ejercicio regular, como caminar, también es beneficioso, siempre que no tenga dolor agudo. Pregunte a su médico o a un nutricionista qué alimentación es mejor para su tipo de cálculo.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con dolor de riñón puede ser agotador y generar ansiedad. Es importante hablar de sus sentimientos con su médico o con alguien de confianza. Si nota que el estrés afecta su día a día, no dude en buscar apoyo psicológico.
Prevención
En muchos casos, los cálculos renales se pueden prevenir bebiendo suficiente líquido y llevando una alimentación saludable. Si ya ha tenido un cálculo, su médico puede recomendarle análisis para saber qué tipo es y cómo evitar que aparezca otro.
Complicaciones
Si no se trata
- Obstrucción del flujo de orina, que puede dañar el riñón.
- Infección urinaria que se extiende a la sangre (urosepsis).
- Dolor crónico o recurrente.
- Pérdida de la función renal en casos graves.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas se recupera por completo y no vuelve a tener cálculos si sigue las recomendaciones. Con la atención adecuada, los problemas graves son poco frecuentes. Usted no está solo: su equipo médico le ayudará a cuidar su salud renal.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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