Vivir con nefritis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La nefritis es la inflamación de los riñones, los órganos que filtran la sangre y eliminan los desechos del cuerpo. Cuando los riñones se inflaman, pueden dejar de trabajar bien y acumular líquidos o toxinas.
Datos clave
- La nefritis puede ser aguda (aparece de repente) o crónica (dura mucho tiempo).
- Existen varios tipos de nefritis, según la parte del riñón afectada.
- Un diagnóstico temprano y un buen tratamiento protegen la función renal a largo plazo.
No es una enfermedad muy frecuente, pero es una de las causas más importantes de enfermedad renal. Millones de personas en el mundo tienen algún tipo de nefritis.
Puede afectar a personas de cualquier edad, aunque algunos tipos son más comunes en niños, jóvenes o adultos mayores. También es más frecuente en personas con enfermedades autoinmunes, diabetes o presión arterial alta.
Síntomas
- Llama al 112 en España o al 911 en la mayoría de países de Latinoamérica (o al número de emergencias de tu región) si tienes dificultad para respirar, dolor en el pecho, convulsiones, pérdida de conciencia o no has orinado en 24 horas.
- ⚠Fiebre alta con escalofríos
- ⚠Sangre visible en la orina
- ⚠Hinchazón repentina o que aumenta rápido
- ⚠Dolor de cabeza muy fuerte con visión borrosa (puede indicar presión arterial muy alta)
Síntomas comunes
- Orina con sangre (de color rosado, rojo o marrón)
- Orina espumosa (puede indicar pérdida de proteínas)
- Hinchazón en la cara, las manos, las piernas o los pies
- Presión arterial alta
- Cansancio o debilidad
- Dolor en la zona lumbar o al orinar
Síntomas en niños
- Fiebre
- Hinchazón en la cara, especialmente al despertar
- Orina de color rojo o como cola
- Malestar general o irritabilidad
- Disminución de la cantidad de orina
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia
- Menos apetito
- Hinchazón en las piernas y los tobillos
- Náuseas o vómitos
- Cambios en la frecuencia de orina
Causas
Causas principales
- Infecciones, como una faringitis estreptocócica no tratada
- Enfermedades autoinmunes, como lupus o vasculitis, donde el sistema de defensas ataca al riñón
- Reacciones a ciertos medicamentos, especialmente antiinflamatorios
- Depósitos anormales de proteínas o anticuerpos en el riñón
- En muchos casos, no se encuentra una causa clara
Factores de riesgo
- Tener presión arterial alta o diabetes
- Padecer una enfermedad autoinmune
- Tener familiares con enfermedad renal
- Uso prolongado de calmantes o antiinflamatorios sin control médico
- Infecciones frecuentes en la garganta o la piel
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Sangre visible en la orina
- Hinchazón importante en la cara, manos o piernas
- Presión arterial muy alta
- Fiebre con dolor en la espalda o al orinar
- Orinar mucho menos de lo habitual
Programe una cita de rutina si:
- Orina espumosa o de color anormal
- Cansancio sin razón aparente
- Hinchazón leve en los tobillos
- Si tienes una enfermedad autoinmune y quieres revisar la salud de tus riñones
- Seguimiento periódico con el nefrólogo
Diagnóstico
El médico te hará preguntas sobre tus síntomas, te explorará y te pedirá análisis de sangre y orina. En algunos casos, necesitarás pruebas de imagen o una biopsia del riñón para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina: busca sangre, proteínas o signos de infección.
- Análisis de sangre: mide la creatinina y la tasa de filtración glomerular.
- Ecografía o tomografía de los riñones.
- Biopsia renal: se toma una muestra muy pequeña del riñón con una aguja, con anestesia local, para estudiarla en el laboratorio.
Qué esperar en su cita
La mayoría de las pruebas son sencillas y no requieren hospitalización. La biopsia renal se hace en el hospital y puede necesitar unas horas de observación. El médico te explicará los resultados y el plan de seguimiento.
Tratamiento
El tratamiento busca reducir la inflamación, aliviar los síntomas, controlar la presión arterial y retrasar cualquier daño renal. La causa de la nefritis determina el enfoque.
Autocuidado en el hogar
- Toma tus medicamentos siempre a la misma hora, tal y como te los haya recetado el médico.
- Mide tu presión arterial en casa si el médico te lo indica.
- No uses antiinflamatorios, analgésicos ni productos de herbolario sin consultar.
- Descansa lo suficiente y realiza actividad física moderada.
- No fumes ni bebas alcohol.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para bajar la presión arterial, diuréticos para eliminar el exceso de líquido, o fármacos que regulan el sistema inmunitario en los casos autoinmunes. Estos tratamientos se ajustan a cada persona; nunca cambies la dosis ni compartas tus medicamentos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria. Si los riñones dejan de funcionar, se plantea la diálisis (limpieza de la sangre con una máquina) o el trasplante de riñón, pero es una decisión que se toma en equipo con el especialista.
Vivir con esta afección
Vivir con nefritis implica llevar un control regular con tu médico, cuidar la alimentación, tomar la medicación y aprender a escuchar las señales de tu cuerpo. Con apoyo, la mayoría de las personas se adaptan bien.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable.
- Reduce la sal en tu dieta.
- Bebe la cantidad de agua que te indique tu médico.
- Haz ejercicio moderado, como caminar o nadar.
- Evita el tabaco, el alcohol y las drogas.
- Duerme lo suficiente y controla el estrés.
Dieta y ejercicio
Tu médico o un dietista puede darte pautas para adaptar las cantidades de proteínas, potasio y fósforo. Lleva una dieta variada con frutas, verduras y cereales integrales, pero elige los alimentos según las indicaciones. El ejercicio regular ayuda a mantener la presión arterial y el ánimo.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad o tristeza ante una enfermedad crónica. Habla con tu familia, pide ayuda psicológica si la necesitas y recuerda que las emociones también forman parte del tratamiento. Si tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda de inmediato llamando a una línea de crisis de tu país o a emergencias.
Prevención
No siempre se puede evitar, pero llevar un estilo de vida saludable, controlar la presión arterial y tratar las infecciones a tiempo reduce el riesgo de que aparezca o empeore.
Vacunas
Mantén al día tus vacunas, especialmente las de la gripe y el neumococo, porque las infecciones pueden desencadenar complicaciones en los riñones.
Programas de detección
Si tienes factores de riesgo, como diabetes, hipertensión o una enfermedad autoinmune, pide a tu médico que te haga un análisis de orina y de sangre al menos una vez al año.
Complicaciones
Si no se trata
- Insuficiencia renal crónica (pérdida progresiva de la función renal)
- Insuficiencia renal aguda (los riñones dejan de funcionar de repente)
- Enfermedad cardiovascular
- Retención de líquidos en los pulmones (edema pulmonar)
- Anemia y enfermedad ósea
Pronóstico a largo plazo
Con un buen seguimiento médico y cambios en el estilo de vida, muchas personas con nefritis viven durante décadas con buena calidad de vida. Si la enfermedad avanza, existen tratamientos como la diálisis y el trasplante que permiten continuar con proyectos personales y familiares.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.