Nefritis en el embarazo: síntomas, causas y tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La nefritis en el embarazo es una inflamación de los riñones que ocurre durante la gestación. Esto afecta la capacidad de los riñones para filtrar la sangre y eliminar los desechos del cuerpo, por lo que requiere atención médica especial.
Datos clave
- Puede aparecer en cualquier momento del embarazo, pero es más frecuente en la segunda mitad.
- Con un seguimiento médico adecuado, la mayoría de las veces se puede controlar.
- No siempre produce síntomas evidentes, por eso son importantes los controles prenatales.
No es una afección muy frecuente, pero puede ser grave si no se trata a tiempo. Por eso los médicos vigilan de cerca los signos de este problema durante el embarazo.
Afecta a mujeres embarazadas, especialmente a quienes han tenido enfermedad renal, infecciones urinarias repetidas, presión arterial alta o diabetes antes de quedar embarazadas.
Síntomas
- Llama de inmediato al número de emergencias de tu país (por ejemplo, 112 en España) si tienes convulsiones o movimientos involuntarios.
- Llama a emergencias si presentas dificultad respiratoria o dolor intenso en el pecho.
- Llama a emergencias si tienes una pérdida de conciencia o desmayo.
- Llama a emergencias si tu presión arterial es extremadamente alta y se acompaña de dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa o zumbido en los oídos.
- ⚠Ve al médico el mismo día si tienes fiebre alta persistente (más de 38 °C).
- ⚠Ve al médico el mismo día si notas una hinchazón repentina y severa en la cara o las manos.
- ⚠Ve al médico el mismo día si reduces de forma importante la cantidad de orina o no puedes orinar.
- ⚠Ve al médico el mismo día si tienes dolor o ardor al orinar o ves sangre en la orina.
Síntomas comunes
- Hinchazón en los pies, tobillos, manos o cara (edema).
- Presión arterial elevada.
- Orina espumosa, turbia o con sangre.
- Dolor en la zona lumbar o en los costados.
- Fiebre con escalofríos.
Síntomas en niños
- No aplica: esta afección ocurre solo durante el embarazo y no afecta directamente a los niños.
Síntomas en adultos mayores
- No aplica: no es una enfermedad propia de personas mayores fuera del contexto del embarazo.
Causas
Causas principales
- Infección renal (pielonefritis), causada por bacterias que suben desde las vías urinarias.
- Enfermedades autoinmunes, como el lupus, donde las propias defensas atacan los riñones.
- Preesclampsia, una complicación del embarazo que produce presión arterial alta y daño renal.
- Cambios hormonales y de presión que aumentan el trabajo de los riñones durante el embarazo.
Factores de riesgo
- Haber tenido nefritis o enfermedad renal antes del embarazo.
- Infecciones urinarias repetidas.
- Presión arterial alta crónica.
- Diabetes.
- Embarazo múltiple (gemelos o más).
- Tener menos de 20 años o más de 35 años.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Acude a urgencias si tienes fiebre con escalofríos, dolor al orinar o hinchazón repentina en la cara y las manos.
- Busca atención médica inmediata si notas disminución importante de la orina, dolor abdominal agudo en la parte superior o dolor lumbar intenso.
Programe una cita de rutina si:
- Asiste a todas las citas prenatales, aunque te sientas bien.
- Comenta cualquier molestia, por pequeña que parezca, como hinchazón, cambios en la orina o dolor de cabeza persistente.
Diagnóstico
Para diagnosticar la nefritis, el médico revisa tus síntomas y tu historial clínico, mide tu presión arterial y solicita pruebas de laboratorio. También puede pedir imágenes para ver los riñones.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina para detectar proteínas, sangre o signos de infección.
- Análisis de sangre para evaluar la función renal (por ejemplo, la creatinina).
- Ecografía de los riñones y las vías urinarias.
- Control de presión arterial repetido, a veces en casa o en el hospital.
Qué esperar en su cita
Es probable que necesites controles más frecuentes durante el embarazo. En algunos casos, el médico pedirá análisis de sangre y orina cada pocas semanas. Si la afección es grave, es posible que tengas que ingresar en el hospital para vigilancia y tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la nefritis y de su gravedad. Lo decide siempre un equipo médico especializado, con el objetivo de proteger la salud de la madre y del bebé.
Autocuidado en el hogar
- Descansa lo suficiente y evita el esfuerzo físico intenso.
- Controla la presión arterial en casa si tu médico te lo ha indicado.
- Sigue las recomendaciones sobre el consumo de sal y de líquidos.
- No tomes medicamentos, plantas ni remedios caseros sin consultar antes a tu médico.
Tratamientos médicos
Si hay una infección, se utilizan antibióticos considerados seguros durante el embarazo. Para la presión alta, el médico puede recetar medicamentos adecuados. En el caso de una enfermedad autoinmune, se pueden emplear fármacos que calmen la respuesta del sistema inmunitario, como los corticosteroides. En situaciones graves, puede ser necesario el ingreso hospitalario para monitorizar a la madre y al bebé. Nunca suspendas ni cambies un tratamiento por tu cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez se necesita. Solo se plantea en complicaciones excepcionales, como un absceso renal que no responde a los antibióticos. Si fuera el caso, el equipo médico te explicará los pasos con detalle.
Vivir con esta afección
Vivir con nefritis durante el embarazo implica incorporar a tu rutina controles médicos más frecuentes. Lleva un registro de tus síntomas y de la presión arterial si tu médico te lo pide. Esto te ayudará a detectar cambios a tiempo y a sentirte más segura.
Consejos de estilo de vida
- Lleva una alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras.
- Mantente hidratada, siguiendo siempre las instrucciones de tu médico.
- Descansa de lado izquierdo para mejorar el flujo sanguíneo hacia los riñones.
- Evita el alcohol, el tabaco y cualquier sustancia no prescrita por tu médico.
Dieta y ejercicio
La dieta debe adaptarse a cada caso: normalmente se recomienda reducir la sal y vigilar la cantidad de proteínas. El ejercicio suave, como caminar o nadar, puede ser beneficioso, pero hazlo solo si tu médico lo aprueba.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad, miedo o tristeza ante un embarazo de mayor riesgo. Hablar de tus emociones con tu pareja, familia o un profesional de salud mental puede ayudarte. No estás sola.
Prevención
No siempre se puede prevenir porque algunas causas dependen de las defensas del cuerpo. Sin embargo, asistir a los controles prenatales, tratar pronto las infecciones urinarias y mantener la presión arterial controlada reduce mucho el riesgo de complicaciones.
Vacunas
Algunas vacunas, como la de la gripe, pueden recomendarse antes o durante el embarazo. Pregunta a tu médico cuáles son seguras para ti.
Programas de detección
En cada cita prenatal se suele medir la presión arterial y se hace un análisis de orina. Estas pruebas ayudan a detectar señales de problemas renales de forma temprana.
Complicaciones
Si no se trata
- Insuficiencia renal o daño permanente en los riñones.
- Preeclampsia grave, con presión arterial muy alta y afectación de varios órganos.
- Parto prematuro.
- Bajo peso del bebé al nacer.
- Mayor riesgo de enfermedad renal crónica en el futuro.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, la mayoría de las mujeres consiguen un embarazo bien controlado y recuperan la función renal después del parto. Cada caso es único, por eso el seguimiento médico continuado es la mejor manera de lograr un buen resultado.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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