Infección del tracto urinario (ITU): guía para pacientes
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una infección del tracto urinario (ITU) ocurre cuando entran bacterias en alguna parte del sistema urinario, como la vejiga, la uretra o los riñones. La más frecuente es la infección de la vejiga, llamada cistitis.
Datos clave
- Es una de las infecciones más comunes, especialmente en mujeres.
- Los síntomas típicos son ardor al orinar y ganas frecuentes de ir al baño.
- Con tratamiento oportuno, la mayoría de las ITU se curan sin dejar secuelas.
Sí, es muy común. Se estima que más de la mitad de las mujeres tendrá al menos una ITU en su vida, y también se presentan en hombres y niños.
Puede afectar a cualquier persona, pero es mucho más frecuente en mujeres por su anatomía. También tienen mayor riesgo las personas mayores, los enfermos con sonda urinaria, los pacientes con diabetes o quienes han tenido ITU antes.
Síntomas
- Dolor intenso en la espalda o en un costado, justo debajo de las costillas.
- Fiebre muy alta (más de 38,5 °C) con escalofríos.
- Náuseas o vómitos que impiden tomar líquidos.
- Confusión, aturdimiento o dificultad para despertarse.
- No poder orinar o notar que se orina muy poco a pesar de tener ganas.
- Si presenta cualquiera de estos síntomas, llame a los servicios de emergencia de su país (112 en España, 911 en muchos países de América Latina) o acuda a urgencias.
- ⚠Sangre visible en la orina.
- ⚠Dolor intenso al orinar.
- ⚠Síntomas que no mejoran en 24 a 48 horas.
- ⚠Embarazo y síntomas de infección urinaria.
- ⚠Defensas bajas (por ejemplo, por quimioterapia, diabetes o medicamentos que debilitan el sistema inmunitario).
- ⚠Si se encuentra en estas situaciones, pida cita el mismo día con su médico.
Síntomas comunes
- Dolor o ardor al orinar.
- Necesidad de orinar con mucha frecuencia, aunque salga poca cantidad.
- Sensación de que la vejiga no se vacía por completo.
- Orina turbia, de color rosado o con olor fuerte.
- Dolor o presión en la parte baja del abdomen.
- Fiebre baja (menos de 38 °C).
Síntomas en niños
- Fiebre sin causa clara.
- Llanto o gestos de dolor al orinar.
- Vómitos o falta de apetito.
- Orina con mal olor o de aspecto extraño.
- Irritabilidad o decaimiento sin explicación.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o cambios en el comportamiento.
- Fiebre o, a veces, temperatura corporal baja.
- Pérdida repentina del apetito.
- Debilidad o cansancio inusual.
- Incontinencia urinaria que no tenía antes.
Causas
Causas principales
- La causa más común es la bacteria Escherichia coli (E. coli), que vive en el intestino y a veces llega a la uretra.
- Las bacterias pueden subir desde la uretra hasta la vejiga y, en algunos casos, alcanzar los riñones.
- Con menos frecuencia, la infección puede ser causada por otros microorganismos, como hongos.
Factores de riesgo
- Ser mujer.
- Tener relaciones sexuales frecuentes.
- Usar un catéter urinario o sonda.
- Haber pasado la menopausia.
- No vaciar la vejiga por completo, por ejemplo por un agrandamiento de la próstata.
- Tener diabetes u otras enfermedades que afectan las defensas.
- Tener cálculos renales o una obstrucción en el tracto urinario.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso en la espalda o el costado.
- Fiebre o escalofríos.
- Sangre en la orina.
- Confusión o cambios en el comportamiento.
- Si está embarazada o tiene defensas bajas.
Programe una cita de rutina si:
- Ardor o molestia al orinar.
- Necesidad frecuente o urgente de orinar.
- Orina con mal olor o aspecto turbio.
- Molestia en la parte baja del abdomen.
- Estos síntomas pueden esperar unas horas para consultar con su médico de cabecera.
Diagnóstico
El médico preguntará por sus síntomas y le pedirá una muestra de orina para analizarla. En algunos casos, también puede solicitar un cultivo de orina para identificar la bacteria exacta.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina (uroanálisis): examina la orina en busca de bacterias, glóbulos blancos o sangre.
- Urocultivo: consiste en dejar crecer la muestra en el laboratorio para saber qué bacteria causa la infección y qué antibiótico sería más eficaz.
- Ecografía renal o de vejiga: se usa si hay infecciones repetidas o si el médico sospecha alguna obstrucción.
Qué esperar en su cita
Recogerá una muestra de orina en un recipiente estéril. El análisis rápido suele estar listo en minutos. El cultivo puede tardar entre uno y dos días. Es un proceso sencillo e indoloro.
Tratamiento
La mayoría de las ITU se tratan con antibióticos recetados por un médico. Es fundamental tomarlos durante todo el tiempo indicado, incluso si se siente mejor antes. Para las molestias, su médico o farmacéutico puede recomendarle un producto de venta libre adecuado a su situación.
Autocuidado en el hogar
- Beba abundante agua para ayudar a eliminar las bacterias.
- Orine con frecuencia, sin aguantar las ganas.
- Aplique una compresa tibia en la parte baja del abdomen para aliviar el dolor.
- Evite bebidas irritantes como el café, el alcohol y los refrescos con cafeína.
Tratamientos médicos
El tratamiento de primera línea es un antibiótico oral, elegido siempre por un profesional de la salud según la gravedad, la edad y la historia clínica. No debe automedicarse ni usar antibióticos sobrantes. En infecciones que afectan los riñones o con fiebre alta, puede ser necesario recibir antibióticos por vía intravenosa en el hospital.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía casi nunca es necesaria. Solo se considera en situaciones especiales, como cuando hay una obstrucción (por ejemplo, un cálculo grande) o una anomalía anatómica que favorece las infecciones repetidas.
Vivir con esta afección
Tras comenzar el tratamiento, la mejoría suele notarse a las 24-48 horas. Es normal que algunas molestias persistan unos días. Termine siempre el tratamiento completo y acuda a revisión si los síntomas no desaparecen.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una higiene íntima suave, limpiándose de adelante hacia atrás después de ir al baño.
- Orine después de mantener relaciones sexuales.
- Use ropa interior de algodón y evite pantalones demasiado ajustados.
- No use duchas vaginales ni productos perfumados en el área genital.
Dieta y ejercicio
Beber mucha agua es lo más importante para la salud urinaria. No existe una dieta especial que cure una infección, pero mantener una alimentación equilibrada y ejercicio moderado ayuda a las defensas. Algunos estudios sugieren que los arándanos pueden ayudar a prevenir infecciones recurrentes, pero no sirven para tratar una infección activa.
Salud mental y bienestar emocional
Tener infecciones urinarias de forma repetida puede ser frustrante y llegar a afectar el estado de ánimo. Es comprensible sentir preocupación o cansancio. Si siente que afecta a su vida diaria o a su bienestar emocional, hable con su médico; también puede ser útil buscar apoyo psicológico.
Prevención
No todas las ITU se pueden prevenir, pero muchas sí. Adoptar pequeños hábitos de higiene y de cuidado puede reducir la frecuencia, especialmente en personas que las padecen a menudo.
Programas de detección
No se recomienda ninguna prueba de cribado en personas sanas sin síntomas. Si usted tiene infecciones repetidas, su médico le indicará las pruebas necesarias.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede subir a los riñones (pielonefritis), lo que puede provocar daño renal.
- En mujeres embarazadas, una ITU no tratada aumenta el riesgo de parto prematuro y de infección en el bebé.
- En personas con defensas bajas, la bacteria puede pasar a la sangre y causar sepsis, una complicación grave.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las ITU se curan sin problemas cuando se tratan a tiempo. Incluso las infecciones renales suelen resolverse con el tratamiento adecuado. Si usted tiene infecciones repetidas, existen estrategias preventivas y especialistas que pueden ayudarle. Con el cuidado adecuado, puede mantener una buena salud urinaria y una vida plena.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.