Infecciones de oído en niños: prevención en la guardería y el hogar
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una infección de oído (otitis media) es una inflamación del oído medio, el espacio detrás del tímpano. Suele ocurrir cuando un resfriado u otra infección hace que se acumule líquido en el oído. Es muy común en niños pequeños.
Datos clave
- La mayoría de las infecciones de oído en niños se curan solas en pocos días.
- Los niños menores de 3 años son los más afectados.
- El riesgo aumenta en guarderías o lugares con muchos niños.
- Las vacunas infantiles ayudan a prevenir algunas infecciones de oído.
Sí, es una de las consultas médicas más frecuentes en la infancia. Casi todos los niños tienen al menos una infección de oído antes de los 5 años.
Afecta principalmente a niños pequeños, sobre todo entre los 6 meses y los 3 años. Los niños que asisten a guarderías o conviven con hermanos tienen más riesgo.
Síntomas
- Dolor de oído intenso y repentino.
- Fiebre muy alta o convulsiones.
- Rigidez de cuello, letargo o confusión.
- Inflamación o enrojecimiento detrás de la oreja.
- Dificultad para respirar o tragar.
- ⚠Dolor de oído que dura más de 2 o 3 días.
- ⚠Fiebre acompañada de dolor de oído.
- ⚠Secreción de líquido o pus por el oído.
- ⚠El niño se muestra muy decaído o no come ni bebe.
- ⚠Sospecha de pérdida de audición.
Síntomas comunes
- Dolor de oído (en niños mayores)
- Tirarse o frotarse la oreja
- Irritabilidad o llanto sin causa aparente
- Fiebre
- Dificultad para dormir
- Disminución de la audición (oír menos)
Síntomas en niños
- En bebés: llanto fuerte, irritabilidad, fiebre, dificultad para mamar o succionar.
- Pueden tener problemas para dormir o mostrarse más inquietos de lo normal.
- A veces sale líquido o pus del oído si el tímpano se perfora.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como el resfriado común, que provocan inflamación de las vías respiratorias.
- Infecciones bacterianas que se desarrollan cuando se acumula líquido en el oído medio.
- Disfunción de la trompa de Eustaquio (el conducto que drena el oído medio), especialmente en niños porque es más corta y horizontal.
Factores de riesgo
- Edad: los niños menores de 3 años tienen trompas de Eustaquio más cortas.
- Asistir a guarderías o lugares con muchos niños (mayor exposición a resfriados).
- Uso de chupete o biberón acostado.
- Exposición al humo del tabaco.
- Antecedentes familiares de infecciones de oído.
- No haber recibido las vacunas recomendadas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño tiene dolor de oído intenso o fiebre alta.
- Si hay secreción de pus o sangre por el oído.
- Si el niño parece estar muy enfermo o muy irritable.
Programe una cita de rutina si:
- Consulta con tu pediatra si el dolor dura más de 24-48 horas.
- Si se repiten infecciones o hay pérdida de audición.
Diagnóstico
El médico examina el oído del niño con un otoscopio, un instrumento con luz que permite ver el tímpano y detectar inflamación o líquido.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia: examen visual del oído con luz.
- Timpanometría: prueba que mide el movimiento del tímpano.
- En casos poco frecuentes, se puede hacer una muestra de líquido del oído si hay infección grave.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser rápida y sin dolor. El médico te preguntará sobre los síntomas y revisará el oído. No suele necesitar preparación especial.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y la gravedad. Muchas infecciones de oído se resuelven solas. Si hay dolor, se pueden usar analgésicos de venta libre (siempre bajo indicación médica) y aplicar frío o calor en el oído externo. El médico decidirá si hace falta antibiótico.
Autocuidado en el hogar
- Ofrecer líquidos con frecuencia para mantener hidratado al niño.
- Aplicar compresas tibias sobre el oído (con cuidado) para aliviar el dolor.
- Descanso y evitar cambios bruscos de presión.
- No introducir nada en el oído, ni hisopos, ni gotas sin indicación médica.
- Mantener al niño lo más cómodo posible.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar analgésicos para el dolor y la fiebre. Si la infección es bacteriana, puede indicar antibióticos, que se deben tomar durante todo el tratamiento, aunque haya mejoría. No se deben usar gotas óticas a menos que las prescriba el especialista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos de infecciones de oído repetidas o líquido persistente, el médico puede recomendar la colocación de tubos de ventilación (tubos en el tímpano). Esto se decide junto con el especialista en oído, nariz y garganta.
Vivir con esta afección
Mientras el niño tiene una infección de oído, lo más importante es aliviar el dolor, vigilar la fiebre y asegurarse de que bebe suficiente líquido. Es normal que esté más irritable o tenga menos apetito. Suele mejorar en 2-3 días.
Consejos de estilo de vida
- Evitar fumar cerca del niño.
- Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo en la guardería.
- Mantener las vacunas al día.
- Si usa chupete, reducir su uso a partir de los 6 meses.
Dieta y ejercicio
Ofrecer alimentos blandos y fáciles de tragar si le duele al mamar o comer. La lactancia materna durante los primeros 6 meses ayuda a prevenir infecciones de oído.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor y la irritabilidad del niño también pueden afectar al sueño y a la tranquilidad de los padres. Es normal sentirse preocupado. Pide ayuda a tu pediatra si tienes dudas sobre el cuidado.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero se puede reducir el riesgo con medidas sencillas como lavado de manos, evitar el tabaco, amamantar si es posible y mantener el calendario de vacunación al día.
Vacunas
Las vacunas infantiles incluidas en el calendario común (como la vacuna antineumocócica y la de la gripe, cuando corresponda) ayudan a prevenir infecciones que pueden causar otitis.
Programas de detección
No hay una prueba de detección específica para la otitis. La revisión periódica con el pediatra permite detectar problemas de oído o audición.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección se puede propagar a otras zonas del oído, por ejemplo al hueso mastoides (mastoiditis).
- Puede causar pérdida auditiva temporal o, en casos raros, permanente.
- Puede romper el tímpano (perforación), aunque normalmente se cura solo.
- Las infecciones repetidas pueden afectar el habla y el aprendizaje.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las infecciones de oído en niños se curan sin complicaciones y sin dejar secuelas. Con un buen seguimiento médico, los niños pueden recuperarse por completo y llevar una vida normal.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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