Cómo prevenir las enfermedades de los riñones
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una enfermedad de los riñones significa que estos órganos, encargados de filtrar la sangre y eliminar desechos, no funcionan bien. Prevenirla es posible con hábitos saludables que protegen la salud renal.
Datos clave
- Los riñones filtran la sangre y producen orina.
- La diabetes y la presión alta son las causas más frecuentes de daño renal.
- Tomar suficiente agua y comer saludable ayuda a cuidar los riñones.
Es común: muchas personas desarrollan problemas renales, pero con prevención y controles se pueden evitar o retardar.
Puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más frecuente en adultos mayores y en quienes tienen diabetes, hipertensión o antecedentes familiares.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar o falta de aire repentina.
- No poder orinar en absoluto.
- Dolor intenso en el costado o espalda con fiebre.
- Pérdida del conocimiento o convulsiones.
- ⚠Sangre visible en la orina.
- ⚠Hinchazón repentina de la cara, las piernas o el abdomen.
- ⚠Mareos intensos o desmayos.
- ⚠Confusión o cambios bruscos en la lucidez mental.
Síntomas comunes
- No suele causar síntomas en etapas tempranas.
- Hinchazón en pies, tobillos o manos.
- Cansancio o falta de energía.
- Cambios al orinar, como espuma o sangre.
Síntomas en niños
- Poca ganancia de peso o talla.
- Fiebre sin causa clara o infecciones urinarias repetidas.
- Hinchazón en la cara o el cuerpo.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o dificultad para concentrarse.
- Mayor cansancio al hacer actividades diarias.
- Pérdida del apetito y debilidad.
Causas
Causas principales
- Diabetes que no se controla bien.
- Presión arterial alta durante mucho tiempo.
- Infecciones urinarias repetidas que llegan al riñón.
- Enfermedades autoinmunes que inflaman los riñones.
- Cálculos renales que obstruyen las vías urinarias.
Factores de riesgo
- Tener diabetes o hipertensión.
- Tener un padre, madre o hermano con enfermedad renal.
- Tener más de 60 años.
- Consumir tabaco o beber alcohol en exceso.
- Usar con frecuencia ciertos medicamentos como antiinflamatorios.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota sangre en la orina, hinchazón repentina o dolor intenso de costado.
- Si tiene diabetes o presión alta y estos valores empeoran de forma repentina.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene diabetes, presión alta o antecedentes familiares, hágase chequeos periódicos.
- Cuando tenga síntomas como cansancio, hinchazón o cambios al orinar.
Diagnóstico
Se puede diagnosticar con análisis de sangre y orina, además de exámenes de imagen y revisión del historial médico.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir la creatinina.
- Análisis de orina para buscar proteínas o sangre.
- Ecografía de los riñones.
- Pruebas de presión arterial.
Qué esperar en su cita
Es posible que su médico le pida varias pruebas para ver cómo funcionan sus riñones. Los resultados ayudan a decidir el mejor plan de cuidado para usted.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y del grado de daño. Controlar la diabetes y la presión arterial, además de llevar una vida saludable, son la base para proteger los riñones.
Autocuidado en el hogar
- Tomar agua según la indicación médica.
- Evitar el consumo de tabaco y alcohol en exceso.
- Hacer actividad física moderada de forma regular.
- Tomar solo los medicamentos que indique el profesional de salud.
Tratamientos médicos
Hay medicamentos que ayudan a controlar la presión arterial y el azúcar en la sangre, siempre recetados por su médico. En casos más avanzados, pueden usarse opciones como la diálisis o, incluso, el trasplante renal, según lo que su equipo médico considere adecuado para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede indicarse para eliminar obstrucciones como cálculos grandes, o en etapas avanzadas, cuando se considera un trasplante de riñón. Su médico evaluará su situación personal.
Vivir con esta afección
Llevar un control de su salud, tomar sus medicinas como le fueron indicadas y acudir a las citas médicas son claves para sentirse bien.
Consejos de estilo de vida
- Pesarse regularmente para detectar cambios de líquido.
- Anotar la presión arterial si su médico se lo indica.
- Reducir el estrés con actividades que le relajen.
- Descansar lo suficiente y dormir bien.
Dieta y ejercicio
Una dieta baja en sal, con frutas, verduras y poca comida procesada, junto con ejercicio suave como caminar, ayuda a mantener sanos los riñones. La cantidad de proteínas o potasio dependerá de lo que indique su nutricionista o médico.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una enfermedad renal puede causar ansiedad o tristeza. Es normal sentir preocupación, y hablar con un profesional de salud mental puede ser de gran ayuda.
Prevención
En muchos casos, la enfermedad renal se puede prevenir o retrasar manteniendo una vida sana y controlando la diabetes y la presión arterial.
Vacunas
Mantenerse al día con las vacunas recomendadas, como la de la gripe o la neumonía, puede ayudar a prevenir infecciones que afectan a los riñones.
Programas de detección
Si tiene diabetes, hipertensión o antecedentes familiares, es recomendable hacerse análisis de sangre y orina al menos una vez al año, o según le indique su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Insuficiencia renal, cuando los riñones dejan de funcionar.
- Enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos.
- Anemia, porque los riñones ayudan a producir glóbulos rojos.
- Huesos más frágiles y problemas de minerales en la sangre.
Pronóstico a largo plazo
Con diagnóstico temprano, tratamiento adecuado y hábitos saludables, la mayoría de las personas puede mantener una buena calidad de vida. Muchas enfermedades renales avanzan lentamente, y existen tratamientos que ayudan a vivir plenamente.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.