Preparación para un procedimiento de cálculos renales
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los cálculos renales son piedras pequeñas y duras que se forman dentro de los riñones. Cuando causan molestias graves o bloquean el flujo de orina, puede ser necesario un procedimiento médico para eliminarlos. Este artículo explica cómo prepararse para ese procedimiento, qué esperar y cómo ayudar a su recuperación.
Datos clave
- Los cálculos renales afectan a muchas personas en todo el mundo.
- Algunos procedimientos son poco invasivos, como la litotricia por ondas de choque.
- La preparación adecuada mejora los resultados y reduce las complicaciones.
- Su médico le dará instrucciones específicas según su caso.
Sí, los cálculos renales son bastante frecuentes. Alrededor de una de cada diez personas tendrá un cálculo renal en algún momento de su vida.
Afectan principalmente a adultos entre los 30 y 60 años, aunque pueden presentarse a cualquier edad. Los hombres tienen un riesgo ligeramente mayor que las mujeres. Factores como la deshidratación, la dieta y los antecedentes familiares influyen.
Síntomas
- Dolor tan intenso que no puede estar quieto o le impide hablar.
- Fiebre alta con escalofríos.
- Imposibilidad total de orinar.
- Sangre abundante en la orina.
- Vómitos constantes que impiden mantener líquidos.
- ⚠Dolor que no mejora con reposo o analgésicos de venta libre.
- ⚠Sangre en la orina que persiste.
- ⚠Señales de infección urinaria (fiebre, ardor al orinar).
- ⚠Sensación de mareo o desmayo.
Síntomas comunes
- Dolor intenso en la espalda, el costado o el abdomen bajo.
- Dolor que se irradia hacia la ingle.
- Sangre en la orina (color rosado, rojo o marrón).
- Necesidad urgente y frecuente de orinar.
- Ardor al orinar.
- Náuseas y vómitos.
Síntomas en niños
- Dolor abdominal inespecífico o cólico.
- Vómitos sin causa clara.
- Sangre en la orina que los padres pueden notar en el pañal.
- Irritabilidad o llanto constante en bebés.
- Fiebre sin otra explicación.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor menos intenso que en personas más jóvenes.
- Confusión o desorientación debido a la infección.
- Síntomas urinarios como incontinencia o dificultad para orinar.
- Fiebre o escalofríos que pueden indicar infección.
- Náuseas y vómitos que llevan a deshidratación.
Causas
Causas principales
- Concentración excesiva de minerales y sales en la orina, como calcio, oxalato o ácido úrico.
- No beber suficiente agua, lo que hace la orina más concentrada.
- Dieta rica en sal, proteínas animales o alimentos con alto contenido de oxalato (como espinacas, remolacha, nueces).
- Ciertas infecciones urinarias repetidas.
Factores de riesgo
- Antecedentes personales o familiares de cálculos renales.
- Deshidratación crónica (no beber suficiente líquido).
- Obesidad.
- Trastornos metabólicos como gota o hiperparatiroidismo.
- Medicamentos diuréticos o suplementos de calcio (sin control médico).
- Cirugías intestinales previas que alteran la absorción de nutrientes.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor repentino y muy intenso en el costado o abdomen bajo.
- Fiebre alta con dolor.
- Sangre visible en la orina.
- No poder orinar en absoluto.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor moderado que aparece y desaparece.
- Sangre en la orina que ha estado presente durante días.
- Sensación de ardor al orinar que no mejora.
- Antecedentes de múltiples cálculos renales (necesita evaluación).
Diagnóstico
El médico evaluará sus síntomas, su historial médico y realizará pruebas para confirmar la presencia de cálculos y determinar su tamaño y ubicación.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina: detecta sangre, infección o cristales.
- Tomografía computarizada (TC) sin contraste: es la prueba más precisa para ver los cálculos.
- Ecografía renal: usa ondas sonoras para visualizar los riñones y los cálculos.
- Radiografía de abdomen simple: puede mostrar algunos cálculos, pero no todos.
- Análisis de sangre: para evaluar la función renal y buscar causas metabólicas.
Qué esperar en su cita
Por lo general, las pruebas son rápidas y no requieren preparación especial. La tomografía puede implicar acostarse en una mesa que se desliza dentro de un escáner. Le pedirán que no coma ni beba nada antes de la tomografía si se necesita contraste. El médico le explicará los resultados y discutirá con usted las opciones de tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño, ubicación y composición del cálculo, así como de sus síntomas. Desde esperar a que pase solo hasta procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos. Su médico le recomendará la mejor opción para su caso.
Autocuidado en el hogar
- Beba abundante agua (2 a 3 litros al día, salvo que su médico indique lo contrario) para ayudar a expulsar cálculos pequeños.
- Use analgésicos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno, siempre siguiendo las indicaciones del envase y consultando con su farmacéutico.
- Aplique calor en la zona dolorida con una bolsa de agua caliente o una almohadilla térmica.
- Haga reposo y evite movimientos bruscos.
- Tome nota de la frecuencia y el dolor al orinar.
Tratamientos médicos
Para cálculos que no expulsan solos, su médico puede ofrecer opciones como litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOCh), que usa ondas sonoras para romper el cálculo en trozos más pequeños. También pueden usar un ureteroscopio (un tubo delgado con cámara) para extraer o romper el cálculo con láser. En casos más complejos, puede necesitar una cirugía percutánea (nefrolitotomía) en la que se accede al riñón mediante una pequeña incisión en la espalda.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía suele recomendarse cuando el cálculo es demasiado grande (más de 2 cm), está causando obstrucción severa o infección, o si otros tratamientos no han funcionado. Su cirujano explicará los detalles del procedimiento y la recuperación.
Vivir con esta afección
Si tiene cálculos renales conocidos, es importante seguir un plan de prevención. Mantenga una ingesta adecuada de agua, limite la sal y evite los alimentos ricos en oxalato si su médico lo recomienda. Si ya tuvo una intervención, siga las instrucciones de cuidado postoperatorio, como reposo y evitar esfuerzos.
Consejos de estilo de vida
- Beba suficiente agua a lo largo del día para mantener la orina clara y diluida.
- Reduzca el consumo de sal en las comidas.
- Limite las proteínas animales (carne roja, pollo, huevos) si su médico lo aconseja.
- Mantenga un peso saludable mediante actividad física regular.
- Evite el consumo excesivo de bebidas con cafeína o alcohol.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada baja en sal, moderada en calcio (no eliminarlo por completo) y rica en frutas y verduras puede ayudar a prevenir nuevos cálculos. El ejercicio moderado como caminar es beneficioso, pero evite actividades muy intensas durante la recuperación de un procedimiento. Consulte con su médico o un nutricionista para un plan personalizado.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor y la incertidumbre de los cálculos renales pueden causar ansiedad o estrés. Es normal sentirse preocupado. Hablar con su médico sobre sus miedos y buscar apoyo en familiares o grupos de pacientes puede ayudar. Si la ansiedad interfiere con su vida diaria, considere hablar con un profesional de la salud mental.
Prevención
En muchos casos, se puede reducir el riesgo de formar nuevos cálculos renales mediante cambios en la dieta y el estilo de vida. Beber suficiente agua, reducir la sal y seguir las recomendaciones de su médico sobre la ingesta de calcio y oxalato son medidas clave. Análisis de orina y de sangre periódicos pueden ayudar a ajustar el plan.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección renal grave (pielonefritis) que puede causar daño permanente.
- Obstrucción completa del flujo de orina, con dolor intenso y riesgo de insuficiencia renal.
- Formación de un absceso alrededor del riñón.
- Daño renal progresivo que reduce la función de los riñones.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y cambios en el estilo de vida, la mayoría de las personas se recuperan completamente y pueden prevenir futuros episodios. Es importante seguir las recomendaciones médicas y acudir a controles regulares. La medicina moderna ofrece muchas opciones efectivas y seguras.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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