Sangre en orina en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La sangre en la orina (lo que los médicos llaman hematuria) significa que hay glóbulos rojos en la orina. Puede verse a simple vista (orina roja, rosada o marrón) o solo ser visible al microscopio. En la mayoría de los niños no es grave, pero siempre se debe revisar para descartar problemas de salud.
Datos clave
- La sangre en la orina puede ser visible (color rojo, rosado o marrón) o microscópica (solo se ve con un microscopio).
- Muchas causas son temporales y no graves, como infecciones urinarias o ejercicio intenso.
- Siempre se debe consultar a un pediatra para evaluar la causa, incluso si solo aparece una vez.
Es relativamente común en niños. Muchos niños tienen sangre en la orina en algún momento, a menudo por infecciones urinarias o causas benignas.
Puede afectar a niños de cualquier edad, desde bebés hasta adolescentes. Es más frecuente en niñas por infecciones urinarias, pero los niños también pueden presentarla.
Síntomas
- Sangre abundante en la orina junto con dolor intenso en la espalda o el vientre.
- Incapacidad para orinar (retención urinaria).
- Fiebre muy alta (más de 39°C) con escalofríos.
- Mareos, desmayos o piel pálida (signos de pérdida de sangre significativa).
- ⚠Sangre en la orina visible por primera vez, incluso sin otros síntomas.
- ⚠Orina roja o marrón que persiste más de un día.
- ⚠Dolor leve al orinar o malestar en la zona de los riñones.
- ⚠Antecedente reciente de golpe en la espalda o los genitales.
Síntomas comunes
- Orina de color rojo, rosado o marrón (como té o cola).
- Orina espumosa (puede indicar proteínas en la orina).
- Micción dolorosa o ardor al orinar.
Síntomas en niños
- Fiebre (puede acompañar a una infección urinaria).
- Dolor en la barriga o en la espalda baja.
- Necesidad de orinar con mucha frecuencia o de repente.
- En bebés: irritabilidad, llanto al orinar, fiebre sin causa clara.
Causas
Causas principales
- Infección del tracto urinario (infección en la vejiga o los riñones): es la causa más común.
- Traumatismo: golpe en la región de los riñones o los genitales (caídas, accidentes).
- Cálculos renales (piedras en los riñones): poco frecuente en niños, pero puede ocurrir.
- Glomerulonefritis: inflamación de los filtros del riñón, a menudo después de una infección de garganta (como faringitis estreptocócica).
- Ejercicio intenso: a veces puede causar sangre temporal en la orina.
- Anomalías congénitas del riñón o las vías urinarias (presentes desde el nacimiento).
- Enfermedades hereditarias como la enfermedad de Alport o la enfermedad de células falciformes (en ciertos grupos étnicos).
Factores de riesgo
- Ser niña (mayor riesgo de infección urinaria).
- Antecedentes familiares de cálculos renales o enfermedades renales.
- Deportes de contacto o actividades con riesgo de golpes en la espalda.
- Higiene inadecuada en el área genital (aumenta el riesgo de infecciones).
- Deshidratación (puede concentrar la orina y favorecer infecciones o cálculos).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la orina es de color rojo intenso o marrón oscuro.
- Si el niño tiene fiebre alta, escalofríos o dolor muy fuerte.
- Si no puede orinar o siente dolor severo al intentarlo.
- Si hubo un golpe significativo en la espalda o el abdomen.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota sangre en la orina (incluso una sola vez) y no hay otros síntomas de alarma.
- Si su hijo tiene orina rosada después de hacer ejercicio y no se quita con reposo e hidratación.
Diagnóstico
El médico preguntará sobre los síntomas, la historia clínica del niño y si ha tenido infecciones o golpes. Luego pedirá análisis de orina (un examen simple para buscar sangre, proteínas, infección).
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina: examen de laboratorio que detecta sangre, proteínas, glóbulos blancos y bacterias.
- Urocultivo: si hay sospecha de infección, se cultiva la orina para identificar la bacteria.
- Ecografía renal (ultrasonido): imagen de los riñones y la vejiga para ver su tamaño, forma y detectar piedras u otras anomalías.
- Análisis de sangre: para evaluar la función renal (creatinina, urea) y descartar enfermedades inflamatorias.
- Ocasionalmente, otros estudios como tomografía o biopsia renal (si se sospecha una enfermedad glomerular).
Qué esperar en su cita
La evaluación suele ser sencilla. Primero se hace la historia y un análisis de orina. Dependiendo de los hallazgos, el médico puede ordenar más pruebas. No suele ser doloroso, aunque el niño debe orinar en un recipiente especial. Los resultados del análisis de orina suelen estar listos en minutos u horas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. En muchos casos no se necesita ningún tratamiento específico, solo observación y seguimiento. Si hay infección, se usan medicamentos (antibióticos) recetados por el médico. Otras causas requieren tratamiento especializado.
Autocuidado en el hogar
- Asegurar que el niño beba suficiente agua (a menos que el médico indique lo contrario).
- Mantener una buena higiene genital (baño diario, limpieza adecuada después de ir al baño).
- Si hay infección urinaria, animar al niño a orinar con frecuencia y no retener la orina.
- Evitar ejercicios muy intensos hasta que el médico lo autorice.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antibióticos para infecciones urinarias (debe completar todo el tratamiento). Si hay cálculos renales, se pueden recetar medicamentos para ayudar a expulsarlos o para evitar que crezcan. En enfermedades glomerulares, a veces se usan medicamentos antiinflamatorios o inmunosupresores, siempre bajo estricta supervisión médica. No se mencionan nombres de medicamentos porque cada niño necesita una evaluación individual.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Muy raramente se necesita cirugía. Puede ser necesaria si hay una obstrucción grave (por ejemplo, un cálculo grande que no sale solo) o si hay una anomalía anatómica que requiere corrección quirúrgica. El pediatra derivará al especialista (urólogo pediátrico o nefrólogo) si fuera necesario.
Vivir con esta afección
La mayoría de los niños con sangre en la orina llevan una vida normal. Si se debe a una enfermedad crónica, como ciertos tipos de glomerulonefritis, se necesitarán controles periódicos con el nefrólogo (médico de riñón). Lleve un registro de los episodios y los síntomas para informar al médico.
Consejos de estilo de vida
- Mantener al niño bien hidratado durante el día, especialmente en épocas de calor o después de hacer deporte.
- Fomentar hábitos de higiene al ir al baño: limpiarse de adelante hacia atrás (en niñas) para prevenir infecciones.
- Evitar que el niño aguante las ganas de orinar por mucho tiempo.
- Animar a usar ropa interior de algodón y evitar prendas muy ajustadas.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial a menos que el médico lo indique. Si hay cálculos renales, puede recomendar reducir el consumo de sal y ciertos alimentos. El ejercicio moderado es bueno, pero si la sangre aparece después del deporte, consulte al médico. No es necesario restringir la actividad física a menos que haya una lesión o enfermedad específica.
Salud mental y bienestar emocional
Ver sangre en la orina de su hijo puede ser aterrador para los padres. Es normal sentirse preocupado. Hable con el pediatra para entender la causa y las expectativas. El niño puede sentirse asustado o incómodo, especialmente si necesita análisis. Explíquele con calma lo que sucede y que los médicos lo ayudarán. Si la ansiedad es muy grande, puede ser útil consultar con un psicólogo infantil.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero algunas causas sí. Mantener una buena hidratación y una higiene adecuada ayuda a prevenir infecciones urinarias. Evitar golpes en la espalda durante el juego o el deporte (usar protección si es necesario). Las infecciones de garganta por estreptococos deben tratarse rápido para reducir el riesgo de glomerulonefritis.
Vacunas
Vacunas como la del neumococo y la influenza pueden ayudar a prevenir infecciones que a veces afectan los riñones, pero no hay una vacuna específica para la sangre en la orina. Consulte el calendario de vacunación de su país.
Programas de detección
No se realizan exámenes de detección masivos en niños sanos. Sin embargo, si hay antecedentes familiares de enfermedades renales o cálculos, el pediatra puede recomendar análisis periódicos de orina.
Complicaciones
Si no se trata
- Si la causa es una infección urinaria no tratada, la infección puede subir a los riñones (pielonefritis) y causar daño renal permanente.
- En enfermedades glomerulares no tratadas, puede haber pérdida progresiva de la función renal (insuficiencia renal).
- Los cálculos renales pueden crecer y bloquear la salida de orina, causando dolor intenso e infecciones repetidas.
- En raras ocasiones, la pérdida de sangre puede ser significativa y causar anemia (cansancio, palidez).
Pronóstico a largo plazo
En la mayoría de los niños, la sangre en la orina desaparece por sí sola o con tratamiento sencillo, sin consecuencias a largo plazo. Incluso en enfermedades más serias, como ciertos tipos de glomerulonefritis, el pronóstico suele ser bueno con un tratamiento adecuado y seguimiento médico. Muchos niños llevan una vida completamente normal. Es importante el diagnóstico temprano y el cumplimiento de las indicaciones del médico.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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