Fiebre en niños: guía práctica para padres y cuidadores
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La fiebre es un aumento temporal de la temperatura del cuerpo, generalmente por encima de 38 °C. En los niños, es una señal de que el sistema de defensas está combatiendo una infección. Casi siempre es un proceso normal y transitorio.
Datos clave
- La fiebre en sí no es una enfermedad, sino un síntoma de que el cuerpo está luchando contra una infección.
- La temperatura normal varía según la edad, la hora del día y cómo se mide.
- La mayoría de las fiebres en niños son causadas por virus y mejoran solas en 2 o 3 días.
Sí. La fiebre es uno de los motivos más comunes de consulta al pediatra. Todos los niños tienen fiebre en algún momento, especialmente en los primeros años de vida.
Afecta a bebés, niños y adolescentes. En los bebés menores de 3 meses es especialmente importante valorarla con urgencia porque su sistema inmune es inmaduro y pueden tener infecciones graves.
Síntomas
- Bebé menor de 3 meses con temperatura de 38 °C o más
- Dificultad para respirar o respiración muy rápida
- Convulsiones o temblores fuertes
- Pérdida de conocimiento o no responde
- Manchas en la piel que no desaparecen al estirarla (posible infección grave)
- Piel muy pálida o azulada en labios o uñas
- ⚠Fiebre que dura más de 3 días
- ⚠No bebe nada o presenta signos de deshidratación (boca seca, no moja pañales, llanto sin lágrimas)
- ⚠Vómitos persistentes que impiden tomar líquidos
- ⚠Dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello o molestia con la luz
- ⚠Erupción cutánea que aparece durante la fiebre
- ⚠Muy irritable o inconsolable
Síntomas comunes
- Temperatura corporal de 38 °C o más
- Escalofríos o tiritona
- Sudoración
- Dolor de cabeza o molestias musculares
- Cansancio y somnolencia
Síntomas en niños
- Pérdida de apetito o rechazo del pecho
- Irritabilidad o llanto sin causa clara
- Decaimiento o menos actividad de lo habitual
- Piel caliente o enrojecida
- En algunos casos, vómitos o diarrea
Síntomas en adultos mayores
- Aunque este artículo se centra en la infancia, en adultos mayores la fiebre puede manifestarse con menos síntomas y suele requerir valoración médica rápida, sobre todo si hay confusión o decaimiento.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como el resfriado común, la gripe o la bronquiolitis
- Infecciones bacterianas, como infecciones de oído, garganta, orina o neumonía
- Reacción a algunas vacunas (fiebre leve de corta duración)
- Exceso de abrigo o temperatura ambiental muy alta, sobre todo en bebés pequeños
Factores de riesgo
- Ser menor de 3 meses
- Ir a la guardería o vivir con hermanos en edad escolar
- No haber recibido las vacunas del calendario
- Tener una enfermedad crónica o un sistema inmunitario debilitado
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Bebés menores de 3 meses con fiebre
- Fiebre acompañada de somnolencia excesiva o dificultad para despertar
- Fiebre con manchas en la piel o dolor muy intenso
- Convulsión o episodio de rigidez
- Dificultad para respirar
Programe una cita de rutina si:
- Fiebre que dura más de 3 días
- Fiebre recurrente o que aparece y desaparece durante más de una semana
- Si el niño tiene síntomas que empeoran
- Si tienes dudas sobre cómo cuidarlo
Diagnóstico
El pediatra preguntará por la temperatura, desde cuándo empezó y otros síntomas. Después hará un examen físico completo: mirará la garganta, los oídos, la piel, el pecho y el abdomen para buscar la causa más probable.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina (para descartar infección urinaria)
- Análisis de sangre (si se sospecha una infección grave)
- Cultivo de garganta o muestra nasal (según los síntomas)
- Radiografía de tórax (si hay tos o ruidos respiratorios)
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. El pediatra te indicará si el niño necesita pruebas o si basta con vigilar la evolución en casa. En los bebés muy pequeños, puede recomendar observación hospitalaria para descartar infecciones graves.
Tratamiento
El tratamiento de la fiebre en niños se centra en aliviar las molestias, no en eliminar la fiebre. Si el niño tiene buen aspecto y juega, no siempre es necesario bajar la temperatura. Consulta siempre con tu pediatra antes de dar cualquier medicamento.
Autocuidado en el hogar
- Ofrécele líquidos con frecuencia: agua, suero oral, leche materna o fórmula.
- Vístelo con ropa ligera y mantén la habitación fresca.
- Deja que descanse, pero no lo obligues a estar en cama todo el día.
- Evita los baños fríos y las friegas con alcohol; no son beneficiosos y pueden resultar desagradables.
- Vigila la evolución y anota las temperaturas y otros síntomas.
Tratamientos médicos
Según la edad y el peso, el pediatra puede recomendar un antitérmico (medicamento que baja la fiebre) para aliviar el malestar. Se debe usar a la dosis indicada y a intervalos regulares. No se deben combinar varios medicamentos sin supervisión médica. Los antibióticos solo están justificados si se confirma una infección bacteriana.
Vivir con esta afección
Mientras el niño tenga fiebre, ofrécele calma, compañía y contacto físico. Asegúrate de que beba lo suficiente y controla su temperatura de vez en cuando. La fiebre suele desaparecer en pocos días; confía en tu capacidad para observar y sentir cuándo el niño no está bien.
Consejos de estilo de vida
- Lávate las manos con frecuencia y enseña a los niños a hacerlo.
- Utiliza un termómetro fiable y mide la temperatura en reposo.
- No envíes al niño a la escuela o guardería hasta que esté sin fiebre durante 24 horas sin medicamentos.
- Sigue las pautas de vacunación de tu país.
Dieta y ejercicio
No es necesario hacer cambios en la dieta. Ofrécele alimentos suaves si tiene apetito y no lo fuerces a comer. En cuanto a la actividad, es mejor el reposo, pero si el niño tiene ganas de jugar, puede hacerlo de forma tranquila.
Salud mental y bienestar emocional
Cuidar a un niño con fiebre puede generar miedo o ansiedad en los padres. Recuerda que la fiebre es una respuesta normal y de defensa. Si la intranquilidad es muy intensa, consulta con tu pediatra para que te ayude a evaluar la situación.
Prevención
No siempre se puede prevenir la fiebre, ya que es la respuesta del cuerpo ante muchas infecciones comunes. Pero una buena higiene y las vacunas reducen la probabilidad de infecciones graves.
Vacunas
Las vacunas son la mejor protección contra enfermedades como la gripe, la neumonía y la meningitis, que cursan con fiebre. Sigue el calendario de vacunación de tu país o comunidad.
Programas de detección
No existe un cribado general para evitar la fiebre. Las revisiones periódicas de salud del niño ayudan a detectar a tiempo posibles problemas y a mantener al día las vacunas.
Complicaciones
Si no se trata
- En general, la fiebre no deja secuelas. Las complicaciones suelen estar relacionadas con la enfermedad que la causa.
- Si no se trata una infección bacteriana grave, el niño puede deshidratarse o tener una convulsión febril.
- En casos muy raros, la infección puede extenderse por todo el cuerpo (sepsis).
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de los niños con fiebre se recuperan por completo sin necesidad de tratamientos complejos. Con observación atenta, cariño y ayuda del pediatra, el niño volverá a estar bien en pocos días.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Asociación Española de Pediatría ↗ · España
- Sociedad Argentina de Pediatría ↗ · Argentina
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.