Cólico que viene y va en bebés y niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El cólico es un dolor o malestar en la barriga que aparece y desaparece, como si viniera por oleadas. En los bebés, se llama cólico del lactante y son episodios de llanto intenso que van y vienen, sin que el bebé tenga una causa médica grave. En niños más grandes, puede ser un dolor de tripa que aparece y luego pasa.
Datos clave
- El cólico del lactante es muy frecuente y, aunque asusta, no es una enfermedad peligrosa.
- Los episodios de llanto suelen aparecer por la tarde o la noche y pueden durar minutos u horas.
- La mayoría de los bebés con cólico mejoran solos antes de los 4 o 5 meses.
- El dolor abdominal que viene y va en niños también puede estar relacionado con gases, estreñimiento o indigestión.
Sí, es muy común. Casi 1 de cada 5 bebés recién nacidos tiene episodios de cólico. En niños más pequeños, los dolores de barriga que aparecen y desaparecen también son una consulta frecuente en pediatría.
Afecta sobre todo a bebés desde las 2 semanas hasta los 4 meses de edad. También puede aparecer en niños y niñas más mayores, aunque en ellos suele deberse a otras causas digestivas o al estrés.
Síntomas
- Fiebre alta (más de 38 °C en un bebé menor de 3 meses).
- Sangre en las heces o vómitos con sangre.
- Abdomen muy rígido, hinchado o con dolor intenso que no calma.
- El bebé o niño está muy decaído, dormido o difícil de despertar.
- Dificultad para respirar o labios morados.
- ⚠El niño rechaza el pecho o el biberón durante varias tomas.
- ⚠Vómitos repetidos, sobre todo si son verdosos o con bilis.
- ⚠Dolor que dura más de unas horas o que despierta al niño por la noche.
- ⚠Pérdida de peso o falta de aumento de peso en el bebé.
Síntomas comunes
- Llanto intenso que aparece de repente y desaparece, como si el niño se calmara y luego volviera a llorar.
- Cara enrojecida o hinchada mientras llora.
- Puños apretados, piernas encogidas o espalda arqueada.
- Abdomen (barriga) que se siente duro o inflamado.
- El llanto empeora a la misma hora del día, a menudo por la tarde o la noche.
Síntomas en niños
- Dolor de barriga que va y viene, sin causa clara.
- El niño se lleva las manos al abdomen o se agacha.
- Malestar que mejora al hacer caca o echar gases.
- Cambios en el apetito, aunque sin fiebre ni síntomas graves.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos no suele tratarse de cólico del bebé. Si una persona adulta siente dolor de tripa que viene y va, puede deberse a gases, estreñimiento, infecciones u otras afecciones digestivas, y debe ser evaluado por un profesional de salud.
Causas
Causas principales
- En los bebés, la causa exacta no se conoce del todo. Se cree que puede estar relacionada con un sistema digestivo inmaduro, el exceso de gases o la sensibilidad a ciertos alimentos.
- En niños más grandes, el dolor que va y viene puede deberse a estreñimiento, gases, indigestión o, a veces, a tensión o ansiedad.
- No es culpa de los padres ni del bebé: el cólico no significa que el bebé esté enfermo o que los padres lo hagan mal.
Factores de riesgo
- Tener menos de 4 meses.
- Haber nacido de forma prematura.
- Ser hijo de padres que también tuvieron cólicos.
- La alimentación: en algunos casos, ciertas proteínas de la leche de vaca pueden influir.
- El malestar puede aumentar con el estrés familiar, aunque no es la causa directa.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el llanto o el dolor no calman con los métodos de consuelo habituales.
- Si el niño tiene fiebre, vómitos o sangre en las heces.
- Si el niño está muy apagado, sin energía o no quiere comer.
- Si el dolor es tan fuerte que le impide hacer su vida normal.
Programe una cita de rutina si:
- Durante la revisión de salud del bebé, comenta los episodios de cólico.
- Si los episodios son muy frecuentes o afectan al descanso de la familia.
- Si sospechas que algún alimento puede empeorar los síntomas.
Diagnóstico
El médico o la médica preguntará en detalle sobre los síntomas, hará una exploración física y revisará el crecimiento del bebé o del niño. No existe una prueba específica para el cólico. El diagnóstico se basa en que los síntomas vienen y van, y en descartar otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Por lo general no se necesitan pruebas de laboratorio.
- En algunos casos se puede pedir un análisis de orina para descartar infección.
- Si el dolor abdominal es fuerte o no mejora, a veces se hace una ecografía de la barriga.
Qué esperar en su cita
El profesional observará cómo llora el bebé, si tiene buen tono, si la tripa está blanda o dura, y cómo se comporta después de calmarse. Te hará preguntas sobre la alimentación, las deposiciones y los horarios del llanto.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es calmar el malestar y ayudarte a ti y al bebé a sentiros mejor. No existe un remedio único que funcione para todos. Las medidas de consuelo suave son lo primero.
Autocuidado en el hogar
- Mecer al bebé suavemente, caminar con él o usar un paseo en cochecito.
- Hacer un masaje suave en la barriga, en el sentido de las agujas del reloj.
- Poner al bebé boca abajo sobre tu antebrazo, con la cabeza apoyada en tu mano.
- Ofrecer un baño tibio entre 15 y 30 minutos.
- Asegurarse de que el bebé eructe después de cada toma.
- Mantener la calma: tu tranquilidad ayuda a calmar al bebé.
Tratamientos médicos
Si las medidas de consuelo no son suficientes, el médico o la médica puede recomendar probar con un cambio temporal de fórmula infantil (si toma biberón) o modificar la alimentación materna (si toma pecho). En algunos casos se pueden usar gotas de simeticona u otros productos para ayudar a expulsar gases, pero siempre deben indicarse por un profesional. Nunca des medicamentos u remedios caseros sin consultar antes.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para el cólico del lactante. Si el dolor abdominal intermitente en un niño mayor tiene una causa quirúrgica, el médico lo detectará y explicará el tratamiento adecuado.
Vivir con esta afección
Vivir con cólicos puede ser agotador, pero es una etapa pasajera. Intenta descansar cuando el bebé duerme y comparte los cuidados con tu pareja o un familiar. Llevar un diario de cuándo aparecen los episodios puede ayudar a identificar qué los alivia.
Consejos de estilo de vida
- Contacto piel con piel con el bebé para transmitir tranquilidad.
- Usar sonidos suaves o 'ruido blanco' para calmar (como el secador de pelo lejos del bebé).
- Turnarse con otra persona para que puedas descansar.
- Evitar exponer al bebé a ambientes muy ruidosos o agitados.
- Habla con tu pediatra sobre cualquier duda; no te quedes con la preocupación.
Dieta y ejercicio
Si el bebé toma pecho, puedes seguir tu alimentación habitual. En algunos bebés, la proteína de la leche de vaca que pasa a la leche materna puede influir; coméntalo con el pediatra antes de eliminar alimentos. Para los niños mayores, una dieta rica en frutas, verduras y agua ayuda a prevenir el estreñimiento. El ejercicio suave, como pasear, también puede favorecer el buen tránsito intestinal.
Salud mental y bienestar emocional
El llanto constante y el dolor intermitente pueden hacer que los padres se sientan estresados, agotados o sin fuerzas. Es totalmente normal. Cuida tu salud mental y no tengas miedo de pedir ayuda.
Prevención
No se puede prevenir completamente el cólico, pero algunas medidas ayudan a reducir los episodios: dar de comer en un ambiente tranquilo, asegurarse de que el bebé eructe después de cada toma y llevar un ritmo regular de sueño y alimentación.
Vacunas
Las vacunas de rutina no están relacionadas con el cólico. Mantén al día el calendario de vacunación de tu hijo o hija para protegerle de otras enfermedades.
Programas de detección
En las revisiones periódicas de salud, el pediatra vigilará el crecimiento y el desarrollo del bebé. Estas visitas son un buen momento para hablar de cualquier molestia.
Complicaciones
Si no se trata
- El cólico en sí no suele ser peligroso ni causar daños a largo plazo.
- Si el dolor abdominal tiene otra causa que no se trata, podrían aparecer problemas como deshidratación, retraso en el crecimiento o malnutrición.
- El estrés prolongado de los padres puede afectar al ambiente familiar, por eso es importante buscar apoyo.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que el cólico del lactante mejora solo, casi siempre antes de los 4 o 5 meses. Con un acompañamiento adecuado, la mayoría de los bebés y niños quedan completamente sanos y sin secuelas.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.