Infección de oído en niños: cómo aliviar el dolor y las noches de llanto
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una infección de oído, también llamada otitis media, es una inflamación del oído medio, el espacio pequeño detrás del tímpano. Suele aparecer después de un resfriado y causa acumulación de líquido y presión, lo que provoca dolor e inflamación.
Datos clave
- Es una de las infecciones más frecuentes en la infancia.
- El dolor suele empeorar por la noche al acostarse.
- Muchas infecciones de oído se resuelven solas en pocos días.
- El pediatra debe valorar el oído para decidir el mejor tratamiento.
Sí, es muy común. Se estima que la mayoría de los niños han tenido al menos una infección de oído antes de los 3 años.
Afecta principalmente a bebés y niños pequeños, sobre todo entre los 6 meses y los 2 años. También puede aparecer en niños mayores y, con menor frecuencia, en adultos.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino acompañado de rigidez en el cuello.
- Fiebre muy alta (más de 39 °C) con decaimiento grave.
- Cambios de comportamiento: letargo, confusión o convulsiones.
- Enrojecimiento, hinchazón o dolor fuerte detrás de la oreja.
- ⚠Dolor de oído que no mejora tras 2 o 3 días.
- ⚠Fiebre que persiste más de 48 horas.
- ⚠Salida de líquido o pus del oído (otorrea).
- ⚠Sospecha de pérdida de audición o si no responde a los sonidos.
Síntomas comunes
- Dolor de oído, que puede ser fuerte o punzante.
- Fiebre, especialmente en niños pequeños.
- Irritabilidad, llanto sin causa clara.
- Sensación de presión o taponamiento en el oído.
- Dificultad para oír o responder a sonidos suaves.
Síntomas en niños
- Se tiran o tocan la oreja con frecuencia.
- Lloran más por la noche o al acostarse.
- Tienen problemas para dormir o se despiertan llorando.
- Pueden tener pérdida de apetito o rechazar el pecho o el biberón.
- A veces presentan vómitos o diarrea.
Síntomas en adultos mayores
- Aunque esta guía se centra en niños, en adultos mayores el dolor de oído puede acompañarse de supuración o pérdida de audición; requieren evaluación médica.
Causas
Causas principales
- Infección viral o bacteriana que llega al oído medio desde la garganta o las fosas nasales.
- Acumulación de líquido detrás del tímpano por obstrucción de la trompa de Eustaquio (el conducto que une el oído con la nariz).
- Resfriados o alergias que inflaman la mucosa y favorecen la infección.
Factores de riesgo
- Edad menor de 2 años, porque la trompa de Eustaquio es más corta y horizontal.
- Asistencia a guarderías o contacto con otros niños.
- Uso del chupete más allá del primer año.
- Exposición al humo del tabaco.
- Alimentación con biberón en lugar de lactancia materna, especialmente estando tumbado.
- Otitis anteriores o antecedentes familiares.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño tiene menos de 6 meses y sospechas de infección de oído.
- Si hay dolor intenso o fiebre alta.
- Si ves supuración o sangre en el oído.
- Si el niño está muy irritable, decaído o no se consuela con nada.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor dura más de un día sin mejorar.
- Si pasados 2 o 3 días continúan los síntomas.
- Si las infecciones de oído son frecuentes (más de 3 o 4 al año).
Diagnóstico
El médico o pediatra examina el oído con un otoscopio, un instrumento con luz que permite ver el tímpano. Observa si está enrojecido, inflamado o si hay líquido detrás.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia neumática: se sopla una pequeña presión de aire para comprobar si el tímpano se mueve con normalidad.
- Timpanometría: mide cómo responde el tímpano a los cambios de presión, útil en casos repetidos.
- Pruebas de audición, si ha habido varias infecciones o se sospecha pérdida auditiva.
Qué esperar en su cita
La exploración es rápida y no molesta. Puede requerir tener al niño en brazos del padre o la madre. A veces el niño llora durante la exploración, pero es normal. No se necesitan análisis de sangre ni radiografías en la mayoría de los casos.
Tratamiento
El tratamiento depende de la edad, la gravedad y si la infección es viral o bacteriana. Muchas otitis se curan solas en una semana. El alivio del dolor es lo más importante, y el pediatra indicará la medicación adecuada.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar un paño tibio (no caliente) sobre la oreja afectada durante 10-15 minutos para aliviar el dolor.
- Mantener al niño en posición erguida o con la cabecera ligeramente elevada al dormir para facilitar el drenaje del oído.
- Ofrecer líquidos con frecuencia para mantenerlo hidratado.
- No introducir bastoncillos ni gotas en el oído sin indicación médica.
- Evitar el humo del tabaco en el ambiente.
Tratamientos médicos
El pediatra puede recetar medicamentos para el dolor y la fiebre adecuados a la edad y el peso del niño. Si se sospecha infección bacteriana, puede recetar antibióticos; es importante completar el tratamiento tal como se indica. No se deben usar gotas óticas salvo que un médico lo indique, pues no siempre son apropiadas.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos de infecciones de oído muy frecuentes o con líquido persistente que afecta la audición, el especialista puede recomendar la colocación de pequeños tubos de ventilación en el tímpano (drenajes transtimpánicos). Esta intervención es sencilla y suele ser muy efectiva.
Vivir con esta afección
Durante los días de infección, el sueño puede verse interrumpido. Establece rutinas suaves a la hora de dormir, ofrece abrazos y contacto para calmar al niño y sigue las pautas de alivio del dolor indicadas por el pediatra. La mayoría de los niños mejoran notablemente a los 2-3 días.
Consejos de estilo de vida
- Llevar al niño a revisiones pediátricas periódicas.
- Fomentar la lactancia materna durante los primeros meses.
- Evitar el humo del tabaco en casa.
- Secar bien los oídos después del baño, con movimientos suaves.
- Retirar el chupete a partir de los 12 meses si se observan episodios repetidos.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta específica. El niño puede comer con normalidad si no tiene molestias. Es importante mantener una buena hidratación y ofrecer alimentos blandos si el dolor dificulta masticar. La actividad física moderada es segura, pero si tiene fiebre debe descansar.
Salud mental y bienestar emocional
Las noches de llanto y dolor son agotadoras tanto para el niño como para los padres. Es normal sentirse frustrado o preocupado. Recuerda que es una afección temporal y que cuidado y tranquilidad ayudan a sobrellevar mejor el proceso.
Prevención
Aunque no se puede prevenir por completo, se puede reducir el riesgo. La lactancia materna, evitar el tabaco, la vacunación y no usar chupete de forma prolongada ayudan.
Vacunas
Existen vacunas que ayudan a prevenir infecciones que pueden causar otitis, como la vacuna antineumocócica y la vacuna contra la gripe. Consulta a tu pediatra sobre el calendario vacunal recomendado en tu país.
Programas de detección
Si el niño ha tenido varias infecciones de oído, el pediatra puede recomendar una revisión audiológica para detectar posibles problemas de audición. En algunos países se realizan pruebas de audición a los recién nacidos, pero no son específicas para otitis.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida auditiva temporal, que suele mejorar al resolver la infección.
- Perforación del tímpano por acumulación de presión, que a menudo se cura sola pero puede requerir seguimiento.
- Mastoiditis, una infección del hueso detrás de la oreja, que es poco frecuente pero grave.
- Otitis media crónica o con derrame persistente, que afecta la audición y el desarrollo del lenguaje.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las infecciones de oído en niños se curan por completo sin secuelas. El tratamiento adecuado y el seguimiento médico garantizan una buena evolución. Aunque a veces se repitan, la tendencia es que disminuyan con la edad.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Pediatra o médico de familia · España y América Latina
Líneas de ayuda
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.