Infección de oído y cansancio en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una infección de oído (también llamada otitis media) es una inflamación del oído medio, la parte del oído que está justo detrás del tímpano. Ocurre cuando se acumula líquido en esa zona y se infecta con virus o bacterias, casi siempre después de un resfriado. Es una enfermedad muy común en la infancia y puede causar dolor, fiebre y una sensación marcada de cansancio o decaimiento.
Datos clave
- Es muy frecuente en niños pequeños, sobre todo entre los 6 meses y los 3 años.
- Muchas infecciones de oído se curan solas con cuidados en casa, sin antibióticos.
- El cansancio es un síntoma típico porque el dolor y la fiebre alteran el sueño y el apetito.
- Los síntomas suelen mejorar en unos días, aunque la audición puede tardar un poco más en volver a la normalidad.
Sí, es una de las consultas de pediatría más habituales. Se calcula que la mayoría de los niños tendrá al menos una infección de oído antes de cumplir los 3 años.
Afecta sobre todo a los niños pequeños, especialmente entre los 6 meses y los 2 años. También tienen más riesgo los niños que van a la guardería, los que toman el biberón acostados o los que están expuestos al humo del tabaco.
Síntomas
- Llama al número de emergencias de tu país (112 en España, 911 en muchos países de Latinoamérica) si el niño tiene dolor muy intenso de aparición súbita
- Cuello rígido (le cuesta mover la cabeza) o está muy adormilado
- Convulsiones
- Problemas para respirar o labios azulados
- Manchas de color púrpura en la piel que no desaparecen al estirarlas
- Dificultad para despertar al niño
- ⚠Fiebre alta (39 °C o más) en un bebé menor de 3 meses
- ⚠El dolor no mejora con medidas de confort en 48 horas
- ⚠Sale pus o líquido del oído
- ⚠El niño está muy decaído, bebe muy poco o ha hecho poca orina
- ⚠Si los síntomas duran más de 2 días
Síntomas comunes
- Dolor de oído (los niños mayores pueden decirlo; los bebés se tocan la oreja o lloran con más fuerza)
- Fiebre, a veces elevada
- Sensación de oído tapado o presión dentro del oído
- El niño está más cansado o decaído de lo normal
- Puede oír un poco peor mientras la infección está activa
Síntomas en niños
- Se tira o se frota la oreja
- Llora más de lo habitual, sobre todo al tumbarse
- Está irritable o de mal humor
- Come menos o rechaza el pecho o el biberón
- Duerme mal y se despierta por la noche
- Suele tener la nariz congestionada o mocos
- A veces sale líquido por el oído
Síntomas en adultos mayores
- En los adultos mayores la infección del oído medio es poco frecuente, pero puede existir. Los síntomas pueden ser menos típicos: malestar general, fiebre leve o pérdida de audición.
- Si una persona mayor tiene dolor de oído o fatiga junto con fiebre, conviene consultar con un profesional de la salud.
Causas
Causas principales
- Virus o bacterias que llegan al oído medio a través de la trompa de Eustaquio, el conducto que conecta la nariz con el oído
- Resfriados o infecciones respiratorias que inflaman la trompa de Eustaquio y hacen que se acumule líquido detrás del tímpano
Factores de riesgo
- Tener menos de 2 años (la trompa de Eustaquio es más corta y plana)
- Ir a la guardería o estar en contacto con muchos niños
- Tomar el biberón acostado
- Exposición al humo del tabaco
- Tener síntomas de resfriado o alergias frecuentes
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Fiebre en bebés menores de 3 meses
- Dolor intenso que no calma en casa
- Salida de líquido o sangre del oído
- El niño está decaído, no juega ni sonríe, o le cuesta despertarse
- Los síntomas empeoran en lugar de mejorar
- Preocupación de la familia por una pérdida de audición
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas llevan más de 48 horas sin mejorar, conviene consultar al pediatra
- Si el niño ha tenido varias infecciones de oído (por ejemplo, 3 en 6 meses)
- Cuando tengas dudas sobre cómo aliviar el dolor o la fiebre
Diagnóstico
El médico o pediatra examinará el oído de tu hijo con un instrumento con luz llamado otoscopio, para ver el tímpano. También preguntará por los síntomas, la duración y si ha tenido resfriados recientes. En la mayoría de los casos, el diagnóstico se puede hacer solo con esta exploración.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia neumática: el médico sopla un poco de aire para ver si el tímpano se mueve con normalidad
- Timpanometría: una prueba rápida que mide si hay líquido detrás del tímpano
- Si las infecciones son repetidas, puede pedirse una prueba de audición
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. El médico te explicará si el oído está inflamado o con líquido. En muchos casos, especialmente en niños mayores de 2 años y sin fiebre alta, la recomendación será una 'espera vigilante': aliviar los síntomas en casa y volver a evaluar si no mejora en un par de días.
Tratamiento
El tratamiento busca aliviar el dolor, bajar la fiebre y dejar que el cuerpo combata la infección. No todas las infecciones de oído necesitan antibióticos. El médico decidirá el mejor plan según la edad, los síntomas y si la infección parece ser bacteriana.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar un paño tibio y húmedo sobre el oído externo durante unos minutos (nunca dentro del oído)
- Descansar en casa, en un ambiente cómodo y sin humo de tabaco
- Ofrecer líquidos con frecuencia, aunque sea en pequeñas cantidades, para mantener hidratado al niño
- Tranquilizarlo con mimos y juegos tranquilos para distraerlo del dolor
- Consultar con el pediatra o farmacéutico qué analgésico es adecuado para aliviar el dolor y la fiebre, siempre según el peso y la edad
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antibióticos si la infección es bacteriana, especialmente en niños menores de 6 meses o si hay fiebre alta, dolor intenso o no mejora en 48 horas. También pueden indicarse gotas óticas analgésicas para el oído, siempre que el tímpano esté intacto. Nunca debes automedicar ni usar gotas sin que un profesional las indique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si aparecen infecciones muy frecuentes (por ejemplo, 4 o más al año), o si el líquido en el oído dura más de 3 meses y afecta a la audición, el especialista puede hablar de la opción de colocar pequeños tubos de ventilación (drenajes) en el tímpano mediante una intervención breve. Esto no suele ser la primera opción y siempre se valora de forma individualizada.
Vivir con esta afección
Mientras dura la infección, el niño necesita más descanso y consuelo. Es normal que coma menos; ofrécele pequeñas tomas más a menudo. Vigila la fiebre y el bienestar general. Si el médico ha indicado medicación, adminístrala según sus indicaciones y acude a las revisiones.
Consejos de estilo de vida
- Lávale las manos con frecuencia, sobre todo si va a la guardería
- Evita que esté en contacto con humo de tabaco
- Mantén al día sus vacunas, incluidas las que recomiende su pediatra
- Si toma biberón, evita dárselo acostado
Dieta y ejercicio
No hace falta ningún alimento especial, pero conviene que beba suficiente líquido (agua, caldo, leche materna o de fórmula, según su edad). En cuanto se sienta mejor, puede retomar sus juegos y actividad normal. No es necesario obligarlo a estar en cama si no lo necesita.
Salud mental y bienestar emocional
La infección de oído también cansa a los padres y cuidadores. El llanto continuo y el mal sueño generan estrés. Recuerda que es una situación pasajera y que pedir ayuda a la familia, a la pareja o a amigos puede darte un respiro cuando lo necesites.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero sí se puede reducir el riesgo. Evitar el humo del tabaco, fomentar la lactancia materna, no dar el biberón acostado y mantener una buena higiene de manos ayudan a que el niño tenga menos resfriados y, por tanto, menos infecciones de oído.
Vacunas
Algunas vacunas, como la antineumocócica (que protege contra bacterias que pueden causar otitis) y la vacuna de la gripe, pueden ayudar a disminuir las infecciones de oído. Consulta con el pediatra el calendario de vacunación recomendado.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado rutinarias para la otitis, pero si el niño tiene muchas infecciones o problemas de audición, el pediatra puede pedir una evaluación auditiva para comprobar que no haya un problema persistente.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida de audición temporal, que suele mejorar al desaparecer el líquido
- Infección que se extiende a otras zonas, como la mastoides (el hueso detrás de la oreja), o incluso al cerebro en casos muy raros
- Perforación del tímpano, que suele curar sola pero a veces necesita seguimiento
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las infecciones de oído en niños se curan sin problemas. Con los cuidados adecuados, el alivio del dolor y un poco de paciencia, tu hijo volverá a oír bien y a recuperar su energía. Si las infecciones son repetidas, se pueden tomar medidas médicas para reducir el riesgo, y con el tiempo los niños suelen superarlas.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.