Infección de oído en niños con náuseas: guía para padres
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una infección de oído (otitis media) es una inflamación del oído medio, el espacio detrás del tímpano. Ocurre cuando se acumula líquido ahí y se infecta con virus o bacterias. Este líquido presiona el tímpano y causa dolor. Como el oído también controla el equilibrio, la infección puede provocar náuseas o vómitos, sobre todo en niños.
Datos clave
- Es una de las infecciones más comunes en la infancia, especialmente antes de los 3 años.
- Las náuseas y vómitos pueden acompañar al dolor de oído, pero no siempre significan que sea una infección grave.
- La mayoría de las infecciones de oído se curan sin tratamiento específico en pocos días.
Sí, es muy común. Se estima que la mayoría de los niños tendrá al menos una infección de oído antes de los 3 años, y muchas cursan con náuseas o malestar general.
Afecta sobre todo a niños pequeños, porque sus trompas de Eustaquio — los tubos que van del oído a la garganta — son más cortas, estrechas y horizontales, lo que dificulta el drenaje del líquido. Los niños en guarderías o con hermanos mayores también tienen más riesgo.
Síntomas
- Somnolencia excesiva o dificultad para despertar
- Dolor de cabeza muy intenso con rigidez del cuello
- Convulsiones
- Manchas rojas o moradas en la piel que no se aclaran al presionar
- Dificultad para respirar
- Llame al número de emergencias de su país (112 en España, o el local correspondiente) si nota alguno de estos signos.
- ⚠Fiebre muy alta (más de 39 °C) que no cede con las medidas recomendadas
- ⚠Dolor intenso que empeora o que no se calma después de 48 horas
- ⚠Salida de pus o sangre por el oído
- ⚠Vómitos frecuentes que impiden beber cualquier líquido
- ⚠Hinchazón o enrojecimiento detrás de la oreja
- ⚠Si el niño tiene menos de 6 meses y presenta fiebre
Síntomas comunes
- Dolor de oído
- Tirarse o frotarse la oreja
- Fiebre
- Irritabilidad o llanto sin causa clara
- Dificultad para dormir
Síntomas en niños
- Náuseas o vómitos
- Pérdida de apetito
- Malestar general y decaimiento
- Sensación de oído tapado o baja audición
- En bebés, chupar con dificultad o llorar al acostarse
Síntomas en adultos mayores
- Es poco frecuente en adultos mayores. Puede presentarse con dolor leve, presión en el oído o vértigo, a veces sin fiebre. Ante cualquier molestia persistente, consulte a un médico.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales de las vías respiratorias que se extienden al oído medio
- Infecciones bacterianas (a veces la infección viral crea las condiciones para que una bacteria crezca)
- Acumulación de líquido en el oído medio por resfriados o alergias
Factores de riesgo
- Edad menor de 3 años
- Asistencia a guarderías o convivencia con muchos niños
- Exposición al humo del tabaco
- Uso del chupete, especialmente por la noche
- Dar el biberón estando el bebé totalmente acostado
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su hijo tiene menos de 6 meses y presenta fiebre o signos de dolor
- Si el dolor no mejora en 48-72 horas
- Si sale pus o sangre del oído
- Si los vómitos impiden tomar líquidos
- Si la fiebre no baja con las medidas recomendadas
Programe una cita de rutina si:
- Pídale cita al pediatra si su hijo se queja de dolor de oído o se toca la oreja y está irritable.
- Si las infecciones de oído son repetidas (3 o más en 6 meses), solicite una revisión.
Diagnóstico
El médico examina el oído con un otoscopio, un instrumento con luz que permite ver el tímpano. Busca signos de enrojecimiento, abultamiento o líquido detrás del tímpano. También puede revisar la nariz, la garganta y la audición.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia neumática: un pequeño soplo de aire para comprobar si el tímpano se mueve con normalidad.
- Timpanometría: una prueba rápida que mide el movimiento del tímpano y la presión en el oído medio.
- Si hay pérdida de audición o infecciones repetidas, el pediatra puede derivar a un otorrinolaringólogo para una prueba de audición.
Qué esperar en su cita
La consulta es rápida. Su hijo puede estar inquieto durante la exploración; tenerlo en el regazo ayuda. En pocos minutos tendrá el diagnóstico y el pediatra explicará los pasos a seguir.
Tratamiento
El tratamiento dependerá de la edad, la causa y la gravedad. Muchas infecciones de oído virales mejoran solas en 2 o 3 días. El objetivo inicial es aliviar el dolor y las náuseas. El médico decidirá si hace falta observación vigilante o antibióticos, según los síntomas y el aspecto del tímpano.
Autocuidado en el hogar
- Sírvale líquidos en sorbos pequeños y frecuentes, como agua, suero oral o leche materna.
- Aplique un paño tibio (no caliente) y húmedo sobre el oído del lado donde duele.
- Eleve la cabecera de la cuna o use una almohada para el niño mayor.
- Ofrézcale comidas suaves si tiene apetito: caldo, puré de fruta o compota.
- Manténgalo en un ambiente tranquilo y sin humo de tabaco.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar un analgésico para el dolor y la fiebre en una dosis adecuada al peso y la edad, o algún medicamento para las náuseas si son intensas. En caso de infección bacteriana, recetará un antibiótico por vía oral. Es importante seguir el tratamiento durante todo el tiempo indicado, incluso si el niño mejora. No use antibióticos que no hayan sido recetados para su hijo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las infecciones son muy frecuentes o el líquido permanece en el oído durante más de 3 a 6 meses con pérdida auditiva, el especialista puede valorar colocar unos tubos de ventilación en el tímpano. Es una operación breve y muy común, que ayuda a drenar el líquido y prevenir nuevas infecciones.
Vivir con esta afección
Mientras esté enfermo, su hijo necesitará descanso y mucho cariño. Observe si el dolor cede con los cuidados. Lleve un registro de la fiebre y de cuánto líquido toma. Si tiene náuseas, evite forzar la comida y prefiera pequeñas cantidades a menudo.
Consejos de estilo de vida
- Lávese las manos con frecuencia y enseñe al niño a hacerlo.
- Evite el humo del tabaco en casa y en el coche.
- Promueva la lactancia materna, al menos los primeros seis meses, si es posible.
- Asegúrese de que su hijo cumpla con el calendario de vacunas de su comunidad.
Dieta y ejercicio
Ofrezca agua, caldos o suero oral para prevenir la deshidratación. Si el niño vomita, espere 15-20 minutos y vuelva a ofrecerle un pequeño sorbo. Cuando se encuentre mejor, vuelva a una dieta normal gradualmente. El ejercicio no está recomendado mientras tenga fiebre; basta el juego tranquilo en casa.
Salud mental y bienestar emocional
Ver a un hijo con dolor es angustiante. Es normal sentirse preocupado, cansado o frustrado. No deje de cuidarse: duerma cuando su hijo duerma, pida ayuda en casa y comparta cómo se siente. Si nota tristeza intensa o ansiedad que no se alivia, hable con su médico o con un profesional de salud mental.
Prevención
No se puede evitar por completo, pero reducir el contacto con resfriados, evitar el humo del tabaco y no exponer al niño a dormir con el biberón en la boca disminuyen el riesgo. La lactancia materna también protege.
Vacunas
Las vacunas contra el neumococo y contra la gripe pueden prevenir algunos tipos de infecciones de oído. Consulte a su pediatra para asegurarse de que su hijo esté al día.
Programas de detección
No existe un cribado rutinario para la otitis media. Si su hijo ha tenido infecciones repetidas, el médico puede recomendar una revisión de audición periódica.
Complicaciones
Si no se trata
- Perforación del tímpano: se rompe la membrana por la presión y sale pus, lo que puede aliviar el dolor pero deja una pequeña herida.
- Infección del hueso detrás del oído (mastoiditis).
- Pérdida auditiva temporal o, raramente, permanente.
- En casos poco frecuentes, la infección se extiende al cerebro o a las estructuras vecinas.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y el seguimiento pediátrico, la gran mayoría de las infecciones de oído en niños se curan por completo sin secuelas. Los vómitos y las náuseas suelen desaparecer en cuanto cede el dolor. Con paciencia y los cuidados recomendados, su hijo volverá a su actividad normal en pocos días.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.