Dolores de crecimiento en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los dolores de crecimiento son molestias musculares, generalmente en las piernas, que aparecen en algunos niños durante la noche. Se llaman así porque son comunes en la etapa en la que los niños crecen, aunque en realidad no están causados por el crecimiento en sí. Son inofensivos y suelen desaparecer solos.
Datos clave
- Son muy comunes en niños de 3 a 12 años.
- Afectan a los músculos, no a las articulaciones.
- Suelen aparecer al final del día o durante la noche.
- No causan fiebre, hinchazón ni cojera.
Sí, son la causa más frecuente de dolor en las piernas en la infancia. Se estima que entre el 25% y el 40% de los niños los experimentan en algún momento.
Afecta principalmente a niños entre 3 y 12 años, y aparece un poco más en niñas. También es frecuente en niños muy activos o que practican deporte.
Síntomas
- Dolor intenso o repentino que impide caminar o mover la pierna.
- Fiebre alta junto con dolor en las piernas.
- Dolor después de una lesión o golpe.
- Entumecimiento, debilidad o pérdida de fuerza en una pierna.
- ⚠Dolor que persiste durante la mañana o empeora con el paso de los días.
- ⚠Hinchazón, enrojecimiento, calor o rigidez en alguna articulación.
- ⚠Cojera o que el niño deje de hacer sus actividades normales.
- ⚠Dolor en brazos o también en otras partes del cuerpo.
Síntomas comunes
- Dolor en los músculos de las piernas, sobre todo en pantorrillas, muslos o detrás de las rodillas.
- Dolor que aparece por la tarde o al final del día, y que puede despertar al niño por la noche.
- El dolor desaparece por la mañana y el niño no tiene molestias durante el día.
- El dolor suele sentir en ambos lados del cuerpo, no solo en una pierna.
Síntomas en niños
- Los mismos síntomas que en adultos: dolor muscular nocturno, sin otros signos.
- El niño se frota o masajea las piernas.
- No hay enrojecimiento, inflamación ni fiebre.
- El dolor mejora con masajes suaves o con calor.
Síntomas en adultos mayores
- Los dolores de crecimiento no ocurren en adultos mayores. Si una persona mayor tiene dolor en las piernas por la noche, suele deberse a calambres, mala circulación u otra afección, y debe consultar a un médico.
Causas
Causas principales
- Se desconoce la causa exacta; se cree que puede estar relacionado con el ejercicio físico durante el día, que sobrecarga los músculos.
- No está demostrado que el crecimiento rápido cause directamente el dolor.
- Puede haber factores hereditarios: es más común en niños cuyos padres también los tuvieron.
Factores de riesgo
- Edad entre 3 y 12 años.
- Actividad física intensa o deportes durante el día.
- Ser muy activo, correr o saltar mucho.
- Antecedentes familiares de dolores de crecimiento.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor es tan fuerte que despierta al niño todas las noches o le impide dormir.
- Si aparecen fiebre, hinchazón, enrojecimiento o dolor en las articulaciones.
- Si el niño cojea o no quiere apoyar el pie en el suelo.
- Si el dolor aparece también durante el día o persiste después de varios días.
Programe una cita de rutina si:
- Consulta al pediatra si los episodios son frecuentes y afectan la calidad de vida.
- Si tienes dudas sobre si lo que siente tu hijo es realmente un dolor de crecimiento.
- Si el dolor no mejora con las medidas de cuidado en casa.
Diagnóstico
El pediatra realiza una exploración física completa y escucha la descripción de los síntomas. Generalmente, no hacen falta análisis ni radiografías. El diagnóstico se basa en que el dolor cumpla las características típicas: aparece por la noche, afecta a los músculos, es bilateral y no hay signos de alarma.
Pruebas que se pueden realizar
- No suele ser necesario ningún análisis.
- Si hay signos de alarma, el médico puede pedir análisis de sangre para descartar otras enfermedades.
- Solo en casos concretos se solicita una radiografía, si se sospecha otra afección.
Qué esperar en su cita
La consulta es rápida. El médico preguntará por los síntomas, hará una exploración física y te dará pautas para aliviar el dolor. En la mayoría de los casos, se trata de una afección benigna que no requiere seguimiento especial.
Tratamiento
No existe un tratamiento para curar los dolores de crecimiento, porque no son una enfermedad. Se trata de calmar las molestias cuando aparecen y de llevar medidas de confort. Los dolores suelen desaparecer solos con el tiempo.
Autocuidado en el hogar
- Masajear suavemente los músculos doloridos con la mano o con una crema de masaje (sin medicamento).
- Aplicar calor local: una bolsa de agua caliente envuelta en un paño sobre la zona, o un baño tibio antes de dormir.
- Estirar suavemente las piernas: pedir al niño que estire y doble la rodilla despacio, o jugar a hacer 'bicicleta' con las piernas.
- Distraer al niño con un cuento o una canción mientras se le masajea.
- Asegurar que descanse bien y que no haga ejercicio muy intenso justo antes de acostarse.
Tratamientos médicos
En general, no son necesarios medicamentos. Si el dolor es muy intenso o interfiere mucho con el sueño, el pediatra puede recomendar un analgésico para niños en una dosis adecuada a su edad y peso. Nunca se deben dar medicamentos sin la indicación de un profesional sanitario.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No existe ningún tipo de cirugía para los dolores de crecimiento. Si el dolor continúa o aparecen otros síntomas, hay que buscar la causa real.
Vivir con esta afección
Los dolores de crecimiento van y vienen. Se pueden afrontar con medidas sencillas y mucha tranquilidad. Es importante explicar al niño que no tiene nada grave y que esas molestias son normales en la infancia.
Consejos de estilo de vida
- Fomentar el juego y la actividad física durante el día, pero sin forzar el cansancio.
- Evitar que el niño haga ejercicio muy intenso justo antes de acostarse.
- Establecer una rutina relajante al acostarse: baño tibio, masaje y un momento de calma.
- Usar calzado cómodo y adecuado durante el día.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y rica en calcio y vitaminas ayuda al desarrollo normal de los huesos y músculos. Beber suficiente agua y mantener una actividad física regular son hábitos saludables, aunque no previenen los dolores de crecimiento.
Salud mental y bienestar emocional
Ver al niño llorar de dolor puede ser angustiante para los padres, pero es importante mantener la calma. El dolor nocturno no debe generar ansiedad. Si el niño o la familia se sienten muy preocupados, se puede hablar con el pediatra; la información tranquiliza casi siempre.
Prevención
No se puede prevenir del todo, pero se puede reducir la intensidad con estiramientos suaves al final del día, asegurando un calzado adecuado y evitando un ejercicio exhaustivo antes de dormir.
Vacunas
No hay vacunas relacionadas con los dolores de crecimiento. Las vacunas infantiles previenen otras enfermedades, así que es importante seguir el calendario de vacunación de tu comunidad.
Programas de detección
No existe ninguna prueba de cribado para los dolores de crecimiento. Se detectan por los síntomas durante la consulta médica.
Complicaciones
Si no se trata
- Los dolores de crecimiento no causan complicaciones y desaparecen con el tiempo.
- No dañan los músculos ni los huesos.
- Si el dolor se debe a otra causa no diagnosticada, retrasar la consulta puede retrasar ese diagnóstico. Por eso, ante dudas, es mejor consultar.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es excelente. Los dolores de crecimiento suelen desaparecer solos en la adolescencia. Los niños que los padecen crecen sanos y fuertes, y en la gran mayoría de los casos no quedan secuelas.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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