Acidez estomacal en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La acidez estomacal, también llamada reflujo ácido, es una sensación de ardor en el pecho o la garganta que ocurre cuando el ácido del estómago sube hacia el esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago). En los niños, esto puede causar molestias y, a veces, problemas para comer o dormir.
Datos clave
- La acidez en niños no siempre es igual que en adultos; pueden quejarse de dolor de barriga o tener tos crónica.
- La mayoría de los casos se pueden manejar con cambios en la alimentación y hábitos diarios.
- Es importante consultar al pediatra si los síntomas son frecuentes o afectan el crecimiento.
Sí, es bastante común, especialmente en bebés y niños pequeños. Muchos niños tienen episodios ocasionales de reflujo, pero la acidez persistente (enfermedad por reflujo gastroesofágico) afecta a un porcentaje significativo.
Puede afectar a niños de todas las edades, desde recién nacidos hasta adolescentes. Es más frecuente en bebés prematuros, niños con problemas neurológicos o aquellos con sobrepeso.
Síntomas
- Dificultad para respirar o silbidos al respirar
- Dolor en el pecho intenso o que se extiende al brazo o la mandíbula (raro en niños, pero posible)
- Vómito con sangre o material que parece café molido
- Heces negras o con sangre
- ⚠Pérdida de peso o falta de aumento de peso
- ⚠Vómitos frecuentes o proyectiles
- ⚠Dolor intenso que no mejora con cambios de postura o comidas pequeñas
- ⚠Problemas para tragar o dolor al tragar
Síntomas comunes
- Ardor en el pecho o la garganta (el niño puede decir que le duele o quema)
- Regusto agrio o amargo en la boca
- Eructos frecuentes o hipo
Síntomas en niños
- Dolor de barriga (a menudo alrededor del ombligo)
- Negarse a comer o comer muy poco
- Tos crónica, ronquera o carraspeo constante
- Vómitos o regurgitación (devolver la comida)
- Problemas para dormir o despertarse llorando por la noche
Síntomas en adultos mayores
- Este artículo se centra en niños; en adolescentes los síntomas pueden parecerse a los de los adultos: ardor en el pecho, dolor al tragar.
Causas
Causas principales
- El músculo que cierra la unión entre el esófago y el estómago (esfínter esofágico inferior) se relaja cuando no debe, permitiendo que el ácido suba.
- Comer demasiado o acostarse justo después de comer.
- Ciertos alimentos y bebidas: cítricos, tomate, chocolate, bebidas con cafeína, comidas muy grasosas o picantes.
Factores de riesgo
- Sobrepeso u obesidad
- Hernia hiatal (cuando parte del estómago se desplaza hacia el pecho)
- Tomar ciertos medicamentos (como algunos antiinflamatorios o antibióticos) – hable con el médico
- Tener una condición que retrase el vaciado del estómago (por ejemplo, diabetes)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su hijo tiene dolor de pecho intenso, dificultad para respirar o vómitos con sangre.
- Si no puede tragar o tiene dolor al tragar.
- Si hay signos de deshidratación: boca seca, llanto sin lágrimas, orina oscura o menos pañales mojados.
Programe una cita de rutina si:
- Si la acidez ocurre más de dos veces por semana durante varias semanas.
- Si su hijo se queja constantemente de ardor o dolor de estómago.
- Si tiene tos crónica o ronquera sin causa aparente.
- Si come muy poco o está perdiendo peso.
Diagnóstico
El médico generalmente puede diagnosticar la acidez con solo escuchar los síntomas y hacer un examen físico. A veces se realizan pruebas para confirmar o descartar otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Estudio del pH esofágico: se coloca un tubo delgado por la nariz hasta el esófago para medir el ácido durante 24 horas.
- Radiografía con contraste (serie esofagogastroduodenal): el niño bebe un líquido especial que se ve en los rayos X para observar el paso del alimento.
- Endoscopia: un tubo con cámara se introduce por la boca para ver el esófago y el estómago. Se hace con sedación.
Qué esperar en su cita
El médico empezará con preguntas sobre los síntomas y hábitos del niño. Es posible que pida un diario de alimentos y síntomas. La mayoría de las pruebas no son dolorosas; algunas requieren que el niño ayune (no coma) por unas horas.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca primero en cambios en el estilo de vida y la alimentación. Si estos no son suficientes, el médico puede recomendar medicamentos que reducen el ácido o ayudan a que el estómago se vacíe más rápido. En casos muy raros, se considera cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Ofrecer comidas más pequeñas y frecuentes en lugar de tres comidas grandes.
- Evitar alimentos y bebidas que desencadenan los síntomas: cítricos, tomate, chocolate, frituras, refrescos.
- Mantener al niño erguido después de comer (al menos 30 minutos) y evitar acostarlo justo después de las comidas.
- Para bebés: mantenerlos en posición vertical durante 20-30 minutos después de alimentarlos y elevar ligeramente la cabecera de la cuna (sin usar almohadas en menores de 2 años).
- Fomentar un peso saludable con ejercicio y una dieta equilibrada.
Tratamientos médicos
Si los cambios de hábitos no son suficientes, el médico puede recetar medicamentos que disminuyen la producción de ácido en el estómago o neutralizan el ácido. También hay medicamentos que ayudan a que el estómago se vacíe más rápido. Nunca le dé a su hijo ningún medicamento sin consultar al pediatra.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía (funduplicatura) se considera solo en casos muy graves donde los medicamentos no funcionan o hay complicaciones como dificultad para respirar o esofagitis severa. Es poco frecuente en niños.
Vivir con esta afección
Con algunos ajustes, la mayoría de los niños pueden controlar la acidez y llevar una vida normal. Es importante identificar los desencadenantes y mantener una rutina de comidas y sueño consistentes.
Consejos de estilo de vida
- Comer despacio y masticar bien.
- No acostarse inmediatamente después de comer.
- Usar ropa holgada que no presione el estómago.
- Evitar el consumo de cafeína y bebidas carbonatadas (refrescos) en niños mayores.
- Si el niño tiene sobrepeso, trabajar con el pediatra para lograr un peso saludable.
Dieta y ejercicio
Una dieta variada y equilibrada, rica en frutas, verduras y fibra, puede ayudar. El ejercicio moderado favorece la digestión y el control de peso. Evite que el niño haga ejercicio intenso justo después de comer.
Salud mental y bienestar emocional
La acidez frecuente puede causar irritabilidad o ansiedad, especialmente si interfiere con el sueño o las comidas. Es normal sentirse frustrado, pero la mayoría de los niños mejoran con el tratamiento. Hable con el médico si nota cambios en el ánimo o el comportamiento.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero se reduce el riesgo manteniendo un peso saludable, evitando comidas muy abundantes y los alimentos que desencadenan la acidez. En bebés, mantenerlos erguidos después de comer ayuda.
Complicaciones
Si no se trata
- Esofagitis (inflamación del esófago) que puede causar dolor y dificultad para tragar.
- Estenosis esofágica (estrechamiento del esófago por cicatrices).
- Problemas respiratorios como asma, neumonía por aspiración (cuando el ácido entra a los pulmones).
- Desgaste del esmalte dental por el ácido.
Pronóstico a largo plazo
Con el manejo adecuado, la mayoría de los niños mejoran significativamente. Muchos superan la acidez a medida que crecen, especialmente si se deben a causas relacionadas con la alimentación. Es importante seguir las recomendaciones del pediatra y mantener una comunicación abierta.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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