Piedra en el riñón (un solo lado)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una piedra en el riñón, también llamada cálculo renal, es un pedazo duro y sólido que se forma dentro del riñón. Cuando está en un solo lado, provoca dolor intenso en ese costado del cuerpo, justo debajo de las costillas.
Datos clave
- Las piedras en el riñón pueden ser muy dolorosas, pero la mayoría se expulsa sola con el tiempo.
- Beber suficiente agua todos los días ayuda a prevenirlas.
- No todas las piedras necesitan tratamiento; depende de su tamaño y ubicación.
Sí, las piedras en el riñón son bastante comunes. Entre el 10% y el 15% de las personas en el mundo tendrán al menos una en algún momento de su vida.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente entre los 30 y los 50 años. Los hombres tienen un riesgo ligeramente mayor que las mujeres, y tener antecedentes familiares también aumenta la probabilidad.
Síntomas
- Fiebre alta (más de 38,5 °C) con escalofríos, lo que puede indicar una infección grave.
- Incapacidad para orinar completamente o no orinar en absoluto.
- Dolor tan intenso que no puede estar quieto o se desmaya.
- ⚠Sangre visible en la orina (color rojo o marrón claro).
- ⚠Náuseas o vómitos que impiden beber líquidos.
- ⚠Dolor que no mejora con analgésicos de venta libre ni con reposo.
Síntomas comunes
- Dolor intenso en un lado de la espalda o del abdomen que va y viene en oleadas.
- Dolor que se extiende hacia la ingle o la parte baja del vientre.
- Sangre en la orina (puede verse rosada, roja o marrón).
- Náuseas o vómitos.
- Necesidad urgente de orinar o hacerlo con menor cantidad de lo normal.
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener dolor abdominal vago o malestar general.
- Es posible que se quejen de dolor al orinar o que tengan fiebre sin causa aparente.
- Pueden vomitar o mostrar irritabilidad.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor no siempre es intenso; puede sentirse como una molestia sorda en la espalda.
- Confusión o cambios en el estado de alerta, especialmente si hay infección.
- Menos probabilidad de notar sangre en la orina.
Causas
Causas principales
- No beber suficiente líquido, lo que concentra la orina y facilita la formación de cristales.
- Una dieta rica en sal (sodio), que hace que el cuerpo elimine más calcio por la orina.
- Infecciones repetidas del tracto urinario o problemas metabólicos que alteran la composición de la orina.
Factores de riesgo
- Tener obesidad o sobrepeso.
- Padecer enfermedades digestivas como la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.
- Antecedentes personales o familiares de piedras en el riñón.
- Tomar ciertos suplementos (como calcio o vitamina C en dosis muy altas) sin supervisión médica.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre, escalofríos o dolor que no mejora con medidas caseras.
- Si nota sangre en la orina o le cuesta orinar.
- Si el dolor es tan fuerte que no puede realizar sus actividades diarias.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido una piedra en el riñón antes y quiere prevenir otra.
- Si nota cambios en el color o la frecuencia de su orina sin dolor agudo.
- Si tiene antecedentes familiares de piedras y quiere conocer su riesgo.
Diagnóstico
El médico escuchará sus síntomas, le preguntará sobre su historia clínica y le hará un examen físico. Luego pedirá pruebas para confirmar la presencia de la piedra y determinar su tamaño y ubicación.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina (para buscar sangre, cristales o signos de infección).
- Tomografía computarizada (TAC) del abdomen y la pelvis, que muestra la piedra con claridad.
- Ecografía renal, que usa ondas sonoras para ver los riñones y detectar piedras grandes u obstrucciones.
Qué esperar en su cita
La mayoría de estas pruebas no duelen. La tomografía requiere acostarse en una camilla que se mueve dentro de un escáner. Es posible que le pidan beber líquido antes o que le inyecten un contraste para ver mejor los riñones. El médico le explicará los pasos específicos.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño, la ubicación y los síntomas de la piedra. Muchas piedras pequeñas se expulsan solas con tiempo, líquidos y medicamentos para el dolor. Las piedras más grandes o las que causan complicaciones pueden necesitar procedimientos médicos.
Autocuidado en el hogar
- Beba al menos 2 litros de agua al día (a menos que su médico le indique otra cantidad) para ayudar a que la piedra salga.
- Tome analgésicos de venta libre (consulte a su farmacéutico cuál es adecuado para usted).
- Aplique una bolsa de agua caliente o una compresa tibia en la zona dolorida para aliviar las molestias.
Tratamientos médicos
Su médico puede recetar medicamentos que ayudan a relajar los músculos del uréter (el conducto que va del riñón a la vejiga) para que la piedra pase más fácilmente. Estos medicamentos no son analgésicos, sino que facilitan la expulsión. También pueden usarse ondas de choque (litotricia) desde fuera del cuerpo para romper la piedra en pedazos más pequeños. En algunos casos, se introduce un tubo delgado (ureteroscopio) a través de la uretra para retirar o romper la piedra.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Puede ser necesaria una cirugía si la piedra es demasiado grande para pasar sola, si está bloqueando el flujo de orina o si causa una infección grave. El cirujano puede extraerla mediante una incisión pequeña en la espalda (nefrolitotomía percutánea). Su médico le explicará la mejor opción para usted.
Vivir con esta afección
Después de que la piedra se expulsa o se trata, la mayoría de las personas se recuperan por completo. Siga las indicaciones de su médico sobre cuándo retomar actividades normales. Es posible que sienta molestias leves durante unos días.
Consejos de estilo de vida
- Beba abundante agua todos los días (alrededor de 2 a 3 litros, a menos que su médico le diga lo contrario).
- Reduzca el consumo de sal: evite alimentos procesados, embutidos y comidas rápidas.
- Si le han recomendado cambios en la dieta, como limitar los alimentos ricos en oxalato (espinacas, remolacha, frutos secos), siga esas indicaciones.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y fibra, ayuda a mantener la orina menos concentrada. Hacer ejercicio moderado de forma regular no previene directamente las piedras, pero mejora la salud general y ayuda a controlar el peso, lo que reduce el riesgo.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor intenso y la preocupación por las piedras pueden causar ansiedad o estrés. Es normal sentirse inquieto. Hable con su médico si el dolor afecta su estado de ánimo o su sueño. También puede pedir ayuda psicológica si lo necesita.
Prevención
Sí, en muchos casos se pueden prevenir las piedras en el riñón. La medida más importante es beber suficiente líquido, especialmente agua, todos los días. También ayuda reducir la sal en la dieta y evitar el exceso de proteínas animales (carne, huevos, pescado). Dependiendo del tipo de piedra que haya tenido, el médico puede recomendar cambios específicos en la alimentación.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección del riñón (pielonefritis), que puede ser grave y requerir hospitalización.
- Obstrucción completa del flujo de orina, lo que daña el riñón con el tiempo.
- Daño renal permanente o insuficiencia renal si la obstrucción no se trata.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con una piedra en el riñón se recuperan completamente sin problemas duraderos. Con el tratamiento adecuado, el pronóstico es excelente. Si sigue las medidas de prevención, puede reducir mucho el riesgo de que vuelva a aparecer. Es una condición muy tratable, y la mayoría de las personas siguen una vida normal después del episodio.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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